09/04/2009
volvieron a los lagos de palermo
Los cisnes de cuello negro se fueron de
la Reserva Ecológica
La noticia de un matutino celebra la vuelta
a los lagos de Palermo de esta especie oriunda de Sudamérica,
tras quince años de ausencia. No menciona sin embargo
que eran uno de los principales atractivos de la Reserva Ecológica.
En nuestro país esta especie (cygnus melancoryphus) habita
en la Patagonia en temporada estival. En otoño emigran
hacia el Norte en busca de temperaturas más cálidas.
Desde hace varios años el ciclo era bien conocido por los
observadores de aves —muchos turistas extranjeros—
que solían acudir a la Reserva Ecológica para observarlos,
filmarlos y fotografiarlos. Los cisnes no eran, de modo alguno,
el único motivo de atracción. En el predio de 300
hectáreas y tres lagunas se catalogaron 250 especies diferentes
de aves, muchas de las cuales son de hábitos acuáticos.
Pero eso es historia, la Reserva Ecológica está
seca desde hace meses. Sin aves acuáticas. No es la primera
vez, pero ésta parece definitiva por desidia oficial.
Las lagunas que se crearon espontáneamente en los rellenos
practicados en la década del 70 frente al ex balneario
municipal dependían del régimen de lluvias. Tendían
a secarse en veranos muy cálidos y secos y volvían
a recobrar su plenitud en otoño e invierno. En 2008/2009,
el predio soportó la peor sequía desde que comenzaron
a establecerse allí especies vegetales y animales.
La reserva abandonada
Ahora la recuperación no tiene viso alguno de concretarse.
La Reserva Ecológica ha sido abandonada. El Gobierno
de Macri no parece tener intención alguna de promoverla
y no se observa que haya interés en su continuidad.
Una señal muy clara consistió en bajarla en el
organigrama: su director reportaba directamente al Ministro
de Espacio Público, ahora está cinco peldaños
burocráticos más abajo.
En las ex lagunas se han desarrollado vigorosamente varias especies
vegetales (la presidenta CFK tuvo la peregrina ocurrencia de reclamar
un Central Park en lugar del “yuyal”) que absorben
toda la humedad del suelo tras las lluvias. Si existiera un mínimo
interés en preservar este regalo de la Madre Naturaleza
a 500 metros de Plaza de Mayo se habrían preparado las
depresiones donde estuvieron las lagunas para que comenzaran a
llenarse nuevamente, removiendo las especies invasoras. Como mínimo.
Ni que hablar de obras de envergadura.
Ex laguna de los Copios frente a la escollera
del antiguo balneario municipal. Una cuadrilla de obreros del
Ministerio de Espacio Público desmalezó diez metros
cuadrados de los 300.000 que ocupaba la laguna. Fue un día
de febrero de este año. Nunca volvieron. (Foto La Urdimbre).
Los cisnes de cuello negro no volverán al lugar que habían
preferido cuando se fueron de Palermo. El cronista de Clarín
afirma que (de los lagos de Palermo) habían emigrado paulatinamente”.
No parece adecuado llamar emigración a una preferencia
acuática distante tan sólo tres kilómetros,
distancia lineal aproximada entre los Lagos de Palermo y la Reserva
Ecológica. o sea, en su retorno de la Patagonia, los cisnes
acuatizaron en el espejo de agua más cercano a lo que supo
ser su habitat estacional preferido en la zona, durante esos quince
años que no estuvieron en Palermo.