06/05/2009
En Magdalena, Shell se desliga del mayor
derrame de petróleo de la historia mediante un óbolo
La empresa firmó un acta con el Municipio. Canjea la
suspensión de la demanda por una colaboración
"desinteresada y no vinculante" de 9,5 millones
de dólares.
El Intendente Fernando Carballo aceptaría la oferta
desistiendo de los procesos iniciados contra Shell y someterá
la iniciativa a una consulta popular no vinculante el próximo
domingo 17 de mayo. Se daría así por cerrado el
caso del derrame de petróleo en las costas de Magdalena
de enero de 1999, el mayor de hidrocarburos en agua dulce y
motivo de la causa ambiental más importante de Latinoamérica.
En noviembre de 2002, el municipio de Magdalena presentó
en el Juzgado Federal Nº 4 de La Plata una demanda
de casi 100 millones de pesos contra Shell por los
daños ecológicos ocasionados en las costas y aguas
del distrito y solicitó el procesamiento penal del ex
presidente de Shell Jorge Brea y su sucesor David Beer.
A cambio del cierre de la causa, Shell ofrece su colaboración
"desinteresada y no vinculante”
para que la Municipalidad reciba asesoramiento en materia legal,
ambiental, tecnológica, de diseño
y planificación con relación a los siguientes
emprendimientos:
1. El diseño de un plan de explotación integral
en materia turística y de esparcimiento en el tramo comprendido
entre los balnearios de Magdalena y Atalaya.
2. El diseño de un parque industrial dentro del partido
de Magdalena.
3. El diseño de un programa de tratamiento de los residuos
generados dentro del partido de Magdalena y sólo para
ese distrito.
La oferta aparece tras un informe
sobre el daño ambiental en la vegetación de la
franja costera de Magdalena que será presentado por
el Centre for Research on Multinational Corporations en la Asamblea
Anual de la petrolera en La Haya, junto a otros cinco casos
que involucran a Shell, el próximo 15 de mayo.
El 26 de mayo en Nueva York tendrá lugar la primera audiencia
del Juicio
contra Royal Dutch/Shell acusada de complicidad en violaciones
a los derechos humanos contra la comunidad Ogoni en Nigeria,
incluyendo “ejecuciones sumarias, crímenes
contra la humanidad, tortura, trato inhumano, arresto arbitrario
y muerte culposa” entre otros abusos que habrían
cometido responsables de la empresa en complicidad con el régimen
militar de Nigeria.