30/05/2009
Contaminación en aguas de pozo en
cuenca Matanza-Riachuelo
Análisis realizados por Greenpeace en doce muestras
tomadas en diferentes zonas de la cuenca media, mostraron que
diez de ellas no son aptas para el consumo humano acorde a los
valores permitidos por el Código Alimentario Argentino.
El estudio fue realizado en diferentes partidos de la cuenca
tomando muestras de agua de canillas y bombas de donde la población
se abastece.
La falta de agua potable ocasiona que la población deba
obtenerla de diversas maneras. La más común es
por medio de perforaciones precarias o poco profundas de pozos,
provocando con el tiempo filtraciones y mezclas con los desechos
cloacales. Esto último se vincula directamente con la
ausencia de saneamiento básico, ocasionando graves efectos
en la salud. La carencia de suministro de agua y de saneamiento
básico facilita la propagación de todo tipo de
enfermedades. De la población total de la cuenca, se
estima que más del 55% no posee cloacas y más
del 35% carece de agua potable. Es decir 1.750.000 habitantes
carecen de ese recurso.
Según los resultados del informe, entre las potenciales
enfermedades asociadas al consumo de esta agua contaminada se
encuentran: diarreas y gastroenteritis con diversos grados de
severidad, cólera, hepatitis, giarditis, poliomielitis.
Homero Bibiloni, Secretario de Medio Ambiente de la Nación,
es la autoridad máxima de la ACUMAR – organismo
responsable de llevar adelante el plan de saneamiento de la
Cuenca Matanza-Riachuelo-. Exigile
un plan que garantice agua segura para todos los habitantes
de la cuenca.