07/08/2009
Revitalizarán el Parque de Flora
Nativa de La Boca
Producto de una larga confrontación vecinal con el
Gobierno de la Ciudad —que impulsaba un desarrollo inmobiliario
en el predio de 3,5 hectáreas, sobre la calle Irala,
del 200 al 700— el parque de Flora Nativa se
abrió al público en noviembre de 2006. Más
tarde recibiría la denominación oficial que recuerda
al artista y filántropo boquense Benito Quinquela Martín.
(Aprueban
el "Parque Quinquela").
A pesar de un origen virtuoso: movilización vecinal
en contra de un proyecto inmobiliario, aprobación del
parque mediante ley de iniciativa popular —la primera
en su género en la Ciudad— participación
del vecindario en la propuesta de diseño en el marco
del programa “Diseño Participativo del Paisaje”,
la historia reciente del Parque no estuvo a la altura de sus
antecedentes. (Languidece
el Parque de Flora Nativa Benito Quinquela Martín)
Designan administrador
Mediante disposición N° 306/09 de la Dirección
General de Espacios Verdes, del Ministerio de Ambiente y Espacio
Público del GCBA, se designó al Administrador
del PFNBQM, Lic. Gabriel Burgueño. Es técnico
en Jardinería (Esc. C. M. Hicken) y Licenciado en Planificación
y Diseño del Paisaje (UBA). Se trata de un nombramiento
en un cargo que no había sido cubierto hasta ahora y
que permite avizorar un manejo responsable del sector.
Entre las funciones del Administrador figuran las de desarrollar
un Plan del Manejo; formular los proyectos y las acciones con
el objeto de mantener los valores biológicos del sitio
y proteger su flora; y poner en valor los sectores y recursos
del sitio realizando las acciones que entienda convenientes
para el disfrute del parque por parte del público que
concurre al mismo.
Importancia de la flora nativa
El paisaje originario de la región rioplatense ha desaparecido
casi por completo de la actual región metropolitana,
por lo que cultivar las plantas nativas en el espacio público
es un modo de revalorizar los elementos florísticos típicos
y difundir su uso en el ámbito privado (parque, jardines
y macetas).
Sin embargo son numerosos los vestigios de naturaleza presentes
en la región metropolitana, como ocurre en la ciudad
de Buenos Aires en la Reserva Ecológica Costanera Sur
o en la Ciudad Universitaria –en Nuñez- donde aparecen
comunidades de transición entre espinal (talares, espinillares);
pampa (pastizales y pajonales) y delta e islas del Paraná
(selvas y bosques de ribera).
Con criterios de sustentabilidad en el manejo de espacios verdes
se podrá contribuir con el cumplimiento de compromisos
asumidos por Argentina en agendas internacionales relativas
a conservación de la biodiversidad y resguardar los servicios
ambientales del paisaje tales como regulación climática,
conservación del suelo, reservorio y mantenimiento de
calidad de aguas, hábitat para animales silvestres, atractivo
escénico, entre otros.
Otra aproximación a la temática de la flora local
es la relativa al valor cultural, ya que las plantas nativas
son parte del acervo regional y reflejan la identidad del paisaje
local. Este aspecto se puede observar en las citas de las plantas
indígenas en la pintura, en la poesía, en el cancionero
folclórico y en mitos y leyendas, entre otras expresiones.
Muchas plantas nativas poseen valores utilitarios aplicados
actualmente o potenciales, por lo tanto difundir estas especies
propicia retomar usos vernáculos —medicinales,
aromáticas, comestibles, tintóreas, entre otros—
que son parte del patrimonio intangible en riesgo de perderse.