En el diferendo que vecinos de Catalinas Sur mantienen con
el Instituto de la Vivienda por la construcción de departamentos
transitorios en el predio de Arzobispo Espinosa 351 se llegó
a un acuerdo, tras varios días de cortes en la intersección
de la Avenida Almirante Brown y la calle Arzobispo Espinosa,
en horas pico.
Refrendado por el titular del organismo, arquitecto Claudio
Freidin, y por una delegación de vecinos del barrio,
el documento tiene carácter de renovable al finalizar
su vigencia.
Estas son sus cláusulas:
1. No se realizarán traslados ni adjudicaciones hasta
consensuar con los vecinos que suscriben la presente en representación
de hecho de la movilización vecinal de Catalinas Sur
y aledaños.
2. A partir del día de la fecha (30 de marzo) se
suspende la Obra por el término de 15 días corridos.
Habrá un equipo de 4 personas realizando tareas en
el frente del edificio sito en la calle Espinosa 351.
3. El Instituto de Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires
comenzará a evaluar la posibilidad de realizar un proyecto
de viviendas definitivas con un área de servicios comunitarios.
4. Se formará una comisión de vecinos de Catalinas
Sur y aledaños para monitorear el proyecto y presentar
alternativas.
5. Los vecinos se comprometen a no realizar más cortes
en el barrio de La Boca.

La obra al cierre de esta edición,
el 11 de abril.
Tal como señalamos en los dos últimos números
de este medio, el conjunto de 56 departamentos para albergar
inquilinos de cuatro conventillos de La Boca en forma rotativa
parece condenado al fracaso. Al menos en la cuestionada finalidad
oficial: viviendas transitorias mientras se construyen las definitivas
en los cuatro lugares de procedencia. El carácter de
hogar temporario y las características constructivas
aparecen como los elementos más cuestionados por los
vecinos, aunque se han escuchado voces que rechazan a los futuros
ocupantes: pobres, ergo más proclives a delinquir, amenazas
para la integridad de las personas y sus bienes.
El argumento del IVC sobre la urgencia no resiste el menor
análisis, pero podría ser una buena pantalla para
ocultar un negociado. Si es urgente sacar a la gente de los
conventillos que habitan porque se vienen abajo en cualquier
momento, hay que hacerlo con los bomberos y ya. Si se puede
esperar cinco meses entonces no es urgente y se debieron hacer
viviendas definitivas. Pero, esgrimiendo la urgencia, se avala
la contratación directa de cinco obras: la que nos ocupa
más las cuatro construcciones nuevas donde están
los conventillos. Cualquiera sea la solución definitiva
del diferendo, éste aspecto de la cuestión deber
ser investigado.