Podía haberse denominado Monumento al Bandoneón:
la escultura de planchas de acero inoxidable soldadas de cinco
metros de altura y dos toneladas de peso remite a un “fueye”
desplegado en una vertical sinuosa y ondulante.
Pero, por haber ganado el Concurso de Arte Urbano en Homenaje
al Tango, la obra será conocida por esa denominación
más abarcativa de la música popular de Buenos
Aires. Ello ha dado lugar a algunas crónicas que le adjudican
la inasequible jerarquía de ser el “único
monumento dedicado a un género musical en el mundo”,
tras las afirmaciones en ese sentido en un comunicado del propio
comité organizador del concurso. La obra está
emplazada en Azucena Villaflor y Calabria, Puerto Madero.