Señores cartoneros, no se paseen frente a nuestros ojos
cuando estamos paseando. Arruinan el paisaje. Asustan a los
niños. Escóndanse.
Dan una mala imagen frente a los turistas extranjeros.
Espantan a los inversionistas. Hacen subir el riesgo país.
Métanse debajo de alguna alfombra.
No están bien aseados. Nos sacan cosas de nuestra basura.
Dejan papeles tirados.
Señores cartoneros, que no se los note. Molestan el
tránsito de vehículos. Molestan cuando un vehículo
quiere estacionar. Háganse invisibles. Es lo mejor para
todos.
No nos obliguen a tener que comprender que sus necesidades
son mucho más importantes que cualquier molestia que
puedan ocasionar.
No nos recuerden todo el tiempo con sus carros repletos y empujados
con esfuerzo que en el país hay personas que quieren
trabajar y sólo pueden trabajar de eso.
No queremos saber si es justo lo que les pagan por los cartones
recogidos después de diez horas de un trabajo insalubre.
Preferimos no enterarnos de que no lo hacen porque quieren,
sino porque es su única forma de subsistencia.
Señores cartoneros, no nos importa que existan, solamente
nos importa que no se vean. Escóndanse.
Métanse debajo de alguna alfombra. Vuélvanse
invisibles. No se hagan notar. Sean comprensivos, entiéndannos
ustedes a nosotros.
A los que no tenemos que viajar cargados de papeles en vagones
inflamables.
A los que no tenemos un trabajo que pone sistemáticamente
en riesgo nuestra salud.
A los que no realizamos una de las tareas peor pagas que existen
y que además está siempre al borde de la ilegalidad,
aun cuando no se le está robando nada a nadie.
Tengan contemplación con nuestra situación. Entiendan
que preferimos que no se vean, porque dan una mala imagen frente
a los turistas extranjeros y espantan a los inversionistas,
asustan a los niños, dejan cosas tiradas, arruinan el
paisaje, hacen subir el riesgo país.
Señores cartoneros, es lo mejor para todos. Escóndanse.
Métanse debajo de alguna alfombra. Vuélvanse invisibles.
No se hagan notar.
No nos obliguen a tener que ponernos a pensar que no es justo
que alguien deba realizar la tarea que ustedes realizan para
poder vivir.
No nos lleven a reflexionar que ustedes son ciudadanos como
los demás y no pueden ser abandonados en el olvido. No
nos hagan replantearnos todo el sistema en el que vivimos, cuando
los vemos pasar bajo la lluvia empujando el carro de cartones
mojados.
No queremos que los cartoneros dejen de existir. No pretendemos
tanto. Simplemente, queremos que no se vean.
Que se escondan. Que se metan debajo de alguna alfombra.
Que se vuelvan invisibles. Que no se noten. Así podemos
pasear tranquilos.