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Artículos principales de La Urdimbre, edición impresa,
julio 2006.



Nota de Tapa

Luces y sombras en el manejo de plazas, parques y paseos
Por Alfredo Roberti

El cuidado de la mayoría de las plazas de nuestra Ciudad está tercerizado a empresas privadas, las que ejecutan trabajos de mantenimiento durante el día y en forma esporádica. Por las noches, los lugares suelen quedar a merced de vándalos que destruyen insensatamente luminarias, bancos, etc. Sin la protección durante las 24 horas, las plazas porteñas se deterioran lentamente hasta la siguiente remodelación, cuatro o cinco años después. El modelo de mantenimiento de los grandes parque sean abiertos como el Tres de Febrero, o cerrados como el Jardín Botánico y la Reserva Ecológica debería aplicarse también a las plazas, dotándolas de personal propio las 24 horas.

Los blues del Lezama

Dos años después de la excelente intervención del 2003 que le cambió la cara –a un costo de medio millón de pesos– al deteriorado predio un grupo de vecinos del Parque hicieron su propio diagnóstico encontrando decenas de detalles que preanunciaban su declinación por falta de un mantenimiento adecuado. El área de Medio Ambiente del Gobierno de la Ciudad hizo oídos sordos a esos reclamos. Los vecinos presentaron su queja a la Justicia. El Gobierno no les reconoció entidad para litigar y afirmó que todo estaba bien. La Justicia no lo entendió así.

Un parque con historia

Ubicado entre las calles Defensa, Brasil, Paseo Colón y Martín García, el predio de 80.000 metros cuadrados habría albergado las primeras casas de adobe construidas por los expedicionarios de Pedro de Mendoza, en 1536. Ya en 1812, aparece en los registros a nombre del súbdito inglés Daniel Mackinlay, quien instaló su quinta y levantó la casa, sobre la barranca y frente al río. En 1845 su viuda la vendió a Carlos Ridgely Horne, quien amplió la residencia adquiriendo terrenos vecinos, ornamentó el predio con esculturas y ánforas y parquizó los jardines. Este norteamericano hizo construir una aristocrática casona sobre la calle Defensa, que fue la más lujosa de Buenos Aires, sede de elegantes tertulias, fiestas y conspiraciones de la época.
En la mansión Horne –que se mantiene sin grandes modificaciones, con el estilo que el comerciante estadounidense le imprimió a mediados del siglo XIX– funciona hoy el Museo Histórico Nacional.

En 1857 José Gregorio de Lezama, comerciante de origen salteño, casado con Ángela Álzaga adquiere el predio y un terreno lindero para extender la propiedad hasta la calle Brasil, rodeándola con un cerco con basamento y pilares de ladrillo y rejas de hierro. Aprovechando los desniveles del terreno creó uno de los jardines mejor diseñados de la ciudad. El 19 de abril de 1884, Ángela Alzaga de Lezama vendió el predio al Municipio de la Ciudad, con el compromiso de que el solar se recordara con el nombre de “Parque Lezama”.

A partir de su uso público, en el Parque se construyó un auditorio, un precario ring de box en el que se improvisaron las primeras peleas de este deporte que se realizaron en Buenos Aires, el primer cinematógrafo del barrio y un circo.

Diagnóstico elocuente

Un relevamiento de la Secretaría de Medio Ambiente –previo a la remodelación de 2003– ilustra acerca del estado de deterioro que había alcanzado entonces el Lezama. “Si bien –decía el informe– el parque fue remodelado y reinaugurado en enero de 1999, hoy nos encontramos con deficiencias y faltantes por el vandalismo.”
“A grandes rasgos –prosigue– el mayor deterioro se detecta en la falta de riego, el 40% de los canteros sin verde, ausencia de fuentes de agua, caminos sin delinear, falta de solado en anfiteatro y miradores, roturas en escaleras, falta de balaustras y barandas en los balcones, de bebederos, y desprendimiento de revoques en monumentos.”

Un juez intima a funcionaria a acatar sentencia

Dos años después –como dicho más arriba– un grupo de vecinos hizo su propio diagnóstico señalando nuevas deficiencias, que el Gobierno de la Ciudad se empeñó en rechazar incluso cuando la cuestión fue llevada a la Justicia local. Después de un fallo favorable en primera instancia al reclamo vecinal y su confirmación en Cámara del fuero Contencioso Administrativo –tras la apelación del Gobierno de la Ciudad que juzgó improcedente el pedido e inhabilitados para reclamar a los vecinos– ahora el juez Hugo Ricardo Zuleta intima a la Ciudad con plazo perentorio a partir del 22 de junio y hace solidariamente responsable a la actual titular del área.
“Corresponde –dice el fallo– intimar a la demandada para que en el plazo de treinta (30) días acredite el cumplimiento de las medidas ordenadas en párrafo VI, puntos 1 a 8 y 10..”. Dispone también colocar veinte baños químicos en el perímetro del parque cuando funcione allí la feria informal de los fines de semana.
En su sentencia el Juez Zuleta apercibe la aplicación de “sanciones conminatorias de las cuales será solidariamente responsable el máximo funcionario del área en cuestión Sra. Ministra de Espacios Públicos: Lia María”, en tanto ordena “notificar a la Procuración General y al mentado funcionario en su público despacho”.

La Urdimbre quiso saber que actitud tomaría Lía María la nueva titular del Área, quien tuvo a su cargo las obras de remodelación del 2003 cuando ocupaba otra función en el organigrama del GCBA. Para nuestra sorpresa, la oficina de Prensa nos informó el 3 de julio que no se conocía el fallo y que la Procuración no les había comunicado nada al respecto. Después de leerlo en http://www.laurdimbre.com.ar/vidaurbana/vu-0061.php por sugerencia nuestra, prometieron un informe que al cierre de esta edición no se produjo.

La Cámara de Apelaciones había ratificado lo actuado por el Juez de primera instancia con un fallo medular que resalta la legítima capacidad de peticionar de los vecinos de la Ciudad y se extiende a consideraciones respecto al derecho constitucional a un ambiente sano y seguro. Recuerda, por otro lado, quiénes son responsables de velar por ello. “Cabe advertir –dice la Cámara– que la Secretaría de Medio Ambiente y Espacio Público tiene la misión de formular las políticas referidas a espacios públicos y controlar su aplicación. Dentro de dicho organismo, funciona también –dependiente de la Subsecretaría de Medio Ambiente y Espacio Público– la Dirección General de Gestión del Espacio Público cuya responsabilidad primaria consiste en la elaboración de planes, programas, acciones y normas referidas a la Gestión del Espacio Público y, en especial, a la vía pública, promoviendo la conciencia social sobre el valor, cuidado del espacio público y modalidad del uso en los distintos sectores de la Ciudad” y concluye diciendo: “El bloque normativo descripto demuestra la existencia de un deber inexcusable de la Ciudad en la protección del ambiente, en particular, de los parques y las áreas forestadas”.

La Reserva Ecológica

Este es uno de los espacios verdes con personal propio, que sufre dos grandes problemas: la fluctuación del nivel del agua en sus lagunas y recurrentes incendios intencionales.
El 5 de junio ppdo., la Reserva Ecológica de Buenos Aires celebró el pasado 5 de junio, con un acto oficial, sus veinte años de existencia. La fecha –que coincide con el Día Mundial del Medio ambiente– está vinculada a la promulgación de la ley votada por el antiguo Consejo Deliberante declarando su condición de reserva ecológica y parque natural.

Son 300 hectáreas ganadas al río durante la década del 70, mediante relleno con escombros similar a los “polden” holandeses. La gran inundación del Paraná en 1982 arrastró semillas y plantas que inmediatamente prosperaron en las áreas interiores circundadas por los terraplenes. Luego vinieron mamíferos, anfibios y sobre todo aves. A lo largo de estos años la flora y fauna se fue incrementando en cantidad y variedad, aunque las distintas poblaciones fluctúan en función de variables tales como el nivel del agua en sus tres lagunas, la recurrencia de incendios, hábitos migratorios de algunas aves, etc.

La afluencia de público es muy alta –algunas estimaciones indican 15 mil visitantes los fines de semana soleados en Primavera y Verano– siendo un lugar de destino para observadores de aves que vienen del extranjero como así también una experiencia didáctica para escolares que participan de visitas guiadas por el entorno. No ha habido en las sucesivas administraciones del Gobierno de la Ciudad un interés equivalente en potenciar el turismo a la Reserva, como lo ha hecho con otras áreas de Buenos Aires.

Planes de mantenimiento

Finalizado el acto oficial, La Urdimbre tuvo oportunidad de conversar con Gerardo Fernández, recientemente nombrado Coordinador de la Reserva Ecológica Costanera Sur. El funcionario tiene una experiencia de cinco años en su puesto anterior como empleado en la función de Ingeniero Agrónomo.

Según sus declaraciones, la apatía oficial estaría por cambiar con la implementación de una decena de proyectos actualmente en carpeta que –por razones de discreción– prefirió revelar más adelante cuando cuente con la aprobación definitiva de los mismos. Anticipó, sin embargo, que entre esos proyectos se destacan dos: la prevención de incendios y la solución a la fluctuación del nivel de las lagunas: “Se han producido casi 400 incendios a lo largo de estos veinte años, todos intencionales ya que hemos tratado en muchas oportunidades de provocarlos experimentalmente y jamás hemos conseguido, por ejemplo, que una colilla de cigarrillo sea el inicio de un fuego que se propague por las cortaderas, la especie más abundante en la Reserva” afirma Fernández.
En cuanto a las lagunas el problema reside en su dependencia del régimen de lluvias, lo cual implica que en épocas de prolongadas sequías como la del pasado verano lleguen a secarse totalmente. La solución anterior consistente en la extracción de agua del subsuelo resultó un fracaso por el alto grado de salinidad del agua, incompatible con la sustentación del ecosistema.
El otro tema que abordó el actual director de la Reserva fue la convocatoria a profesionales, instituciones académicas y grupos ambientalistas, para actualizar el plan de manejo del solar. “Hay que tener un plan actualizado para lo cual necesitamos ideas e intercambio de experiencias de la comunidad académica, organizaciones ecologistas e interesados en general en colaborar con la renovación de la Reserva”. No se pronunció, sin embargo, respecto a fechas o convocatorias, sino que –dijo– “es un proceso en marcha”.

Plaza 1ro. de Mayo: Un caso muy extraño

(Este tema fue abordado con mayor detalle en nuestra edición de La Urdimbre del mes de marzo ppdo. Puede consultarse en www.laurdimbre.com.ar/vidaurbana/vu-0036.php)
El reciente descubrimiento de restos humanos en una tumba bajo la Plaza Primero de Mayo, en Alsina y Pasco
–en lo que fuera un “cementerio de disidentes” (judíos y protestantes) en el siglo XIX– podría cambiar la finalidad prevista del patio de juegos en construcción para convertirlo en una “sala de interpretación histórica”. La existencia del cementerio soterrado no era desconocida por las autoridades del GCBA, que hace meses colocaron allí una placa recordatoria. Se sabía de antemano que hay muchos restos humanos que no fueron trasladados a la Chacarita en 1923, la fecha de cierre definitiva del cementerio. Otra placa da cuenta de que está sepultada la esposa del Almirante Guillermo Brown, en tanto el marino y su hija Elisa tienen una tumba en la Recoleta.
Reiteramos lo ya publicado: las autoridades de la Ciudad deberían dejar descansar en paz a los muertos y construir allí el patio de juegos que necesitan los chicos de la zona, franqueando el acceso al público al resto del predio, cerrado ahora por rejas perimetrales. La existencia del cementerio de disidentes podría constituirse en una lección histórica –pero en algún otro lugar que no sea el patio de juegos previsto para los niños de la zona– de la intolerancia del culto oficial que impedía reposar en lugares “consagrados” a los muertos que profesaron otras religiones. Los huesos humanos que encuentran los arqueólogos en funciones en el lugar son metidos en bolsas de consorcio que quedan a la vista (este cronista pudo comprobarlo) para ser llevados en algún momento a la Chacarita donde –presumimos– serán enterrados como NN o cremados. ¡Un verdadero disparate! O, si se prefiere, ¡Qué sacrilegio!

Foto de contratapa

Vecinos de la Boca vuelven a disfrutar la plaza Alte. Brown
La habilitación al público el 7 de junio de la centenaria Plaza Almirante Brown fue –sin duda– una buena noticia para los vecinos de la zona, quienes venían esperando desde hace dos años la finalización de las obras. La plaza –ubicada en Irala, Salvadores, Alvar Núñez y California– es una de las más antiguas de la Ciudad: fue inaugurada en 1897.
Su nombre es un homenaje al primer almirante naval de nuestra patria. Según informa el Gobierno de la Ciudad “uno de los objetivos de la propuesta fue recuperar la fuente “Glorias Navales”, emplazada en el centro del paseo, que constituye por sus monumentales formas geométricas simples un excelente ejemplo de la estilística art-decó. Las tareas incluyeron la refuncionalización de su espejo de agua, la restauración de sus partes deterioradas y el hidrolavado de su superficie”.

Otra novedad es la reposición completa de los bancos y cestos papeleros cuyos materiales son de alta durabilidad para evitar deterioros. Además se colocó una reja en todo el perímetro del paseo.

El enrejado de las plazas y paseos que el Gobierno de la Ciudad viene remodelando en los últimos años es motivo de controversia. En charla con La Urdimbre, Clara, vecina del barrio se lamenta de que el horario de cierre sea las 20 horas: “Acá la gente por las noches se quedaba hasta cualquier hora los días de calor; ahora no se dónde vamos a ir”. Reconoce, que las rejas podrían cumplir la función de preservar el patrimonio. “Una mañana vine a pasear a mi perro y descubrí que ya no estaba la estatua en bronce El Pensador (N. del E. Una réplica de la obra de Rodin). Por el peso tienen que haber usado herramientas o equipos especiales” reflexiona Clara. Pero se lamenta que a las 8 de la tarde, cuando recién se pone el sol en el verano, ya no pueda disfrutar de su plaza.

Jeringas y plantas venenosas

Defensa Civil es un área de la Subsecretaría de Emergencias del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Emitió un comunicado con intención de acercar “a los hogares algunos consejos básicos a la hora de llevar a los niños a las plazas”.

“Antes que los niños suban a los juegos, –dice el documento– es conveniente revisar su estado. Muchas veces no reciben el mantenimiento adecuado (N. del E.: ¿A confesión de parte, relevo de pruebas?) y puede haber clavos, o estar oxidadas las partes metálicas, o quedar al descubierto bordes filosos. Inclusive, es recomendable controlar las condiciones de las cadenas de las cuales cuelgan las hamacas” (N. del E.: Para esto las mamás y papás que lleven a sus chicos a las plazas no deberían olvidar la respectiva escalera, ya que lo que más se gasta es el primer eslabón, contiguo al travesaño. No sería mala idea que, de paso, compren eslabones nuevos para reponer los gastados). “Los areneros –prosigue el informe– pueden contener vidrios rotos, jeringas usadas o contaminadas, excrementos de animales; por eso es importante que los niños no estén descalzos mientras juegan en la arena”.

“Hay que enseñar a los niños que en parques y plazas existen plantas que pueden provocar intoxicación o envenenamiento (sic) si son tocadas o ingeridas”.

Aquí nos permitimos sugerir una solución radical: que se impida el acceso de menores a las plazas. O en su defecto una medida menos impopular como la adecuada identificación de los ejemplares de hojas tóxicas o mejor aún su erradicación si se trata de arbustos al alcance de los niños; algo un tanto más trabajoso que redactar comunicados, pero bastante más efectivo.

¡Que vuelvan los placeros!

Está claro que la degradación de plazas y parques tiene que ver con la modalidad de mantenimiento. Es evidente el fracaso de la gestión centralizada de estos lugares. En las circunstancias actuales, los parques y plazas de la ciudad deberían estar atendidos por una dotación de personal propio de cada uno de ellos, como ocurre con el Jardín Botánico y la Reserva Ecológica. En este último caso son empleados municipales a préstamo de otras áreas del Gobierno de la Ciudad. Esto es también un indicio de la falta de interés de las sucesivas administraciones por este magnífico solar. Otro indicio menor es ver el pobre tratamiento que tiene la Reserva Ecológica en la web del GCBA (http://www.buenosaires.gov.ar/areas/med_ambiente/reserva/), siendo que el sitio ha recibido premios internacionales. La Urdimbre hace un modesto aporte a la difusión de este extraordinario parque natural en www.laurdimbre.com.ar/reserva/index.php (aun en construcción).

Quizá haya que esperar a que estén funcionando las Comunas y que éstas reclamen la administración de las plazas, parques y paseos incorporando a placeros, guardias nocturnos, etc. para el cuidado directo y a los vecinos a los respectivos planes de manejo de estas tan necesarias y por cierto escasas áreas verdes de la Ciudad.


A 50 años de la sublevación de Valle y Tanco
EL PRESIDENTE DUERME
Por Hugo Presman

El general Aramburu duerme. Ha desbaratado una sublevación que reivindicaba al “régimen depuesto” como califican los diarios. Querían la vuelta del “tirano prófugo” eufemismo descalificatorio con el que se mencionaba sin nombrarlo al General Juan Domingo Perón.

Es el 12 de junio de 1956. La Penitenciaría de las Heras parece un escenario que remeda los campos de Navarro, ciento veintiocho años antes. El General Juan José Valle espera ser fusilado como Dorrego.(1) Se había entregado para parar la matanza de sus seguidores y le habían prometido cuidar su vida.
El General Aramburu duerme. Desconoce que está por convertirse en Lavalle. No sabe que esos disparos que terminarán con Valle, tendrán un replay catorce años más tarde, que terminarán con su vida, posiblemente en una estancia de Timote. Sueña con el poder que hoy tiene.
Otro hombre, sin interés por la política y mucho por el ajedrez, no sabe que estos hechos que están por suceder, lo arrancarán del anonimato. Es Rodolfo Walsh.
La historia entreteje su trama. Descarnada y sangrienta.
El General Juan José Valle empieza a escribir su carta de despedida.
Su verdugo, el General Pedro Eugenio Aramburu duerme.
El General Juan José Valle recuerda que con su verdugo entraron juntos al Colegio Militar. Fueron compañeros de banco hasta el grado de subteniente.
Sus familias veraneaban juntas en Mar del Plata. Incluso fueron socios, con otros generales, en una empresa de construcción.
Pero ahora todo esto no cuenta.
“Los democráticos” darán una lección de dureza. De eso saben mucho. Hace menos de un año han bombardeado a la población indefensa en Plaza de Mayo.
“Se acabó la leche de la clemencia” dirá después el dirigente “socialista” Américo (norteamericano) Ghioldi.

Faltan minutos para que la orden de fusilamiento se cumpla.
La proclama del levantamiento dice entre otras cosas: “… Se vive en una cruda y despiadada tiranía”; se persigue, se encarcela, se confina, se excluye de la vida cívica a la fuerza mayoritaria; se incurre en “ la monstruosidad totalitaria” del decreto 4161( que prohibía siquiera mencionar a Perón); se ha abolido la constitución para suprimir el artículo 40 que impedía “la entrega al capitalismo internacional de los servicios públicos y las riquezas naturales”; se pretende someter por el hambre a los obreros “ a la voluntad del capitalismo” y “ retrotraer el país al más crudo coloniaje, mediante la entrega al capitalismo internacional de los resortes fundamentales de su economía” (2)
El ensayista Horacio González sospecha que la redacción de la proclama pudo haberla escrito Leopoldo Marechal.
El General Valle sabe que está recorriendo los minutos finales de su vida. Toma la estilográfica y le escribe a su ex amigo y hoy presidente:
“Dentro de pocas horas usted tendrá la satisfacción de haberme asesinado.
Debo a mi Patria la declaración fidedigna de los acontecimientos. Declaro que un grupo de marinos y de militares, movidos por ustedes mismos, son los únicos responsables de lo acaecido.
Para liquidar opositores les pareció digno inducirnos al levantamiento y sacrificarnos luego fríamente. Nos faltó astucia o perversidad para adivinar la treta.
Así se explica que nos esperaran en los cuarteles, apuntándonos con las ametralladoras, que avanzaran los tanques de ustedes aun antes de estallar el movimiento, que capitanearan tropas de represión algunos oficiales comprometidos en nuestra revolución. Con fusilarme a mí bastaba. Pero no, han querido ustedes, escarmentar al pueblo, cobrarse la impopularidad confesada por el mismo Rojas, vengarse de los sabotajes, cubrir el fracaso de las investigaciones, desvirtuadas al día siguiente en solicitadas de los diarios y desahogar una vez más su odio al pueblo. De aquí esta inconcebible y monstruosa ola de asesinatos.
Entre mi suerte y la de ustedes me quedo con la mía. Mi esposa y mi hija, a través de sus lágrimas verán en mí un idealista sacrificado por la causa del pueblo. Las mujeres de ustedes, hasta ellas, verán asomárseles por los ojos sus almas de asesinos. Y si les sonríen y los besan será para disimular el terror que les causan. Aunque vivan cien años sus víctimas les seguirán a cualquier rincón del mundo donde pretendan esconderse. Vivirán ustedes, sus mujeres y sus hijos, bajo el terror constante de ser asesinados. Porque ningún derecho, ni natural ni divino, justificará jamás tantas ejecuciones.
La palabra “monstruos” brota incontenida de cada argentino a cada paso que da.
Conservo toda mi serenidad ante la muerte. Nuestro fracaso material es un gran triunfo moral. Nuestro levantamiento es una expresión más de la indignación incontenible de la inmensa mayoría del pueblo argentino esclavizado. Dirán de nuestro movimiento que era totalitario o comunista y que programábamos matanzas en masa. Mienten. Nuestra proclama radial comenzó por exigir respeto a las Instituciones y templos y personas. En las guarniciones tomadas no sacrificamos un solo hombre de ustedes. Y hubiéramos procedido con todo rigor contra quien atentara contra la vida de Rojas, de Bengoa, de quien fuera. Porque no tenemos alma de verdugos. Sólo buscábamos la justicia y la libertad del 95% de los argentinos, amordazados, sin prensa, sin partido político, sin garantías constitucionales, sin derecho obrero, sin nada. No defendemos la causa de ningún hombre ni de ningún partido.
Es asombroso que ustedes, los más beneficiados por el régimen depuesto, y sus más fervorosos aduladores, hagan gala ahora de una crueldad como no hay memoria. Nosotros defendemos al pueblo, al que ustedes le están imponiendo el libertinaje de una minoría oligárquica, en pugna con la verdadera libertad de la mayoría, y un liberalismo rancio y laico en contra de las tradiciones de nuestro país. Todo el mundo sabe que la crueldad en los castigos la dicta el odio, sólo el odio de clases o el miedo. Como tienen ustedes los días contados, para librarse del propio terror, siembran terror. Pero inútilmente. Por este método sólo han logrado hacerse aborrecer aquí y en el extranjero. Pero no taparán con mentiras la dramática realidad argentina por más que tengan toda la prensa del país alineada al servicio de ustedes.
Como cristiano me presento ante Dios que murió ajusticiado, perdonando a mis asesinos, y como argentino, derramo mi sangre por la causa del pueblo humilde, por la justicia y la libertad de todos no sólo de minorías privilegiadas. Espero que el pueblo conocerá un día esta carta y la proclama revolucionaria en las que quedan nuestros ideales en forma intergiversable. Así nadie podrá ser embaucado por el cúmulo de mentiras contradictorias y ridículas con que el gobierno trata de cohonestar esta ola de matanzas y lavarse las manos sucias es sangre. Ruego a Dios que mi sangre sirva para unir a los argentinos. Viva la patria.” Juan José Valle. Buenos Aires, 12 de junio.

9 de Junio de 1956
El alzamiento había sido infiltrado por el gobierno que conocía todos los movimientos. Podría haberlo abortado, pero decidió que emergiera para reprimirlo con fiereza. Aún lamentaban no haber bombardeado la cañonera paraguaya en que se había refugiado Perón en septiembre del año anterior.
Juan José Valle y Raúl Tanco habían pasado a la clandestinidad hacía meses. El movimiento cívico militar se había empezado a planear en el barco–cárcel Washington.
El inicio de las acciones sería la lectura de la proclama revolucionaria a las 23 del sábado 9 de junio, cuando en el Luna Park peleaban el zurdo noqueador Eduardo Lausse con el chileno Loayza. Un grupo de civiles se reunían en Lanús, con el pretexto de la pelea, para escuchar la proclama.
El gobierno ya tenía redactado los decretos por los que proclamaba la ley marcial y la de la lista de fusilados cuyos nombres no consignaba.
Los focos del alzamiento fueron Campo de Mayo, La Plata y La Pampa. Todos los levantamientos ocurrieron entre las 22 y las 24 horas.
El gobierno estableció la ley marcial a las 0,32 del 10 de junio. El decreto fue firmado por el Presidente y Vicepresidente, Pedro Eugenio Aramburu e Isaac Francisco Rojas respectivamente, y por los ministros de Ejército Arturo Ossorio Arana, de Marina Teodoro Hartung, de Aeronáutica Julio Cesar Krause y de Justicia Laureano Landaburu.
Dice María Seoane en Clarín del 4 de junio de 2006: “Para aplicar la ley marcial a los sublevados esta debía ser aplicado con retroactividad al delito cometido, violando el principio de irretroactividad de la ley penal. Pocas horas después, firman el decreto 10363 que ordena fusilar a quienes violan la Ley Marcial”
Los civiles reunidos en Lanús, fueron llevados a los basurales de José León Suárez y fusilados. Varios sortearon los disparos y huyeron. El testimonio de uno de ellos, Juan Carlos Livraga, sería el inicio del libro de Rodolfo Walsh, “Operación Masacre”, que inauguraría el género de “no ficción” y cambiaría para siempre la vida del autor de “ Esa mujer”. Dice el notable escritor: “La primera noticia sobre los fusilamientos clandestinos de junio de 1956 me llegó en forma casual, a fines de ese año, en un café de La Plata donde se jugaba al ajedrez, se hablaba más de Keres o Nimzovitch que de Aramburu y Rojas, y la única maniobra militar que gozaba de algún renombre era ataque a la bayoneta de Schlechter en la apertura siciliana. En ese mismo lugar, seis meses antes, nos había sorprendido una medianoche el cercano tiroteo con que empezó el asalto al comando de la segunda división y al departamento de policía, en la fracasada revolución de Valle…”
Tampoco olvido que, pegado a la persiana, oí morir un conscripto en la calle y ese hombre no dijo: “Viva la Patria” sino que dijo: “No me dejen sólo, hijos de puta”
Seis meses más tarde, una noche asfixiante de verano, frente a un vaso de cerveza, un hombre me dice:
–Hay un fusilado que vive.
No se qué es lo que consigue atraerme en esa historia difusa, lejana, erizada de improbabilidades. No sé por qué pido hablar con ese hombre, por qué estoy hablando con Juan Carlos Livraga.
Pero después sé. Miro esa cara, el agujero en la mejilla, el agujero más grande en la garganta, la boca quebrada y los ojos opacos donde se ha quedado flotando una sombra de muerte. Me siento insultado, como cuando oí aquel grito desgarrador detrás de la persiana.
Livraga me cuenta su historia increíble; le creo en el acto”.
Las muertes llevan a Valle a entregarse para parar la matanza con la promesa que le formulan de respetar la vida de los sobrevivientes y la suya propia.

EL PRESIDENTE DUERME
Cuenta Roberto Bardini en una nota publicada en Argenpress: “En junio de 1956, Susana (Valle) es una adolescente de 17 años. Esa noche, le permiten ver a su padre durante unos instantes en el patio gris de la Penitenciaría Nacional. Mientras ella llora, lo ve llegar erguido, entero, sonriente, rodeado de un grupo de Infantería de Marina que lleva puesto cascos de acero y porta ametralladoras. Los soldados parecen más asustados que el oficial que va a morir en veinte minutos más. Las autoridades los dejan conversar en una sala fría, custodiados por los infantes armados. El general se sienta en una silla y ella se coloca en sus rodillas. En un cuarto contiguo, un enfermero militar tiene preparados dos chalecos de fuerza por si el padre y la hija sufren un choque emocional. Ellos no dan muestras de ningún quebranto, pero algunos de los jóvenes custodios están a punto de desmayarse y otros deben ser retirados de la sala, víctimas de crisis nerviosas. Valle le explica a Susana por qué decidió no asilarse en una embajada y entregarse: “¿Como podría mirar con honor a la cara de las esposas y madres de mis soldados asesinados? Yo no soy un revolucionario de café”. Antes de enfrentar el pelotón, el oficial tiene varios gestos. Renuncia al ejército, pide ser fusilado de civil y rechaza al confesor que le han asignado, Iñaki de Aspiazu, por ser capellán militar. En su lugar, solicita la presencia de monseñor Devoto, el popular obispo de Goya. Cuando Devota llega, comienza a sollozar emocionado. Valle bromea: ¡Ustedes son todos unos macaneadores! ¿ No están proclamando que la otra vida es mejor?
Y a su hija, que tiene las mejillas llenas de lágrimas, le dice: “ Si vas a llorar, andáte, porque esto no es tan grave como vos suponés: vos te vas a quedar en este mundo y yo no tengo más problemas” … Un oficial dijo “ Ya es la hora”. Valle se quitó el anillo que llevaba y lo colocó amorosamente en manos de la muchacha. También le entregó algunas cartas: una dirigida a Aramburu, otra para el pueblo argentino, y otra para abuela, mamá y para mí. Le dio un abrazo, la besó y, aún más tranquilo que antes, se fue a paso firme por un largo pasillo después de hacer un despreocupado ademán de despedida”
Eran las 22 y 20 del 12 de junio de 1956. En esos mismos momentos la esposa de Valle imploraba clemencia apelando al viejo amigo, ahora presidente. La respuesta fue: “El Presidente duerme”
Al día siguiente un lacónico comunicado oficial informó: “Fue ejecutado el ex General Valle, cabecilla del movimiento terrorista sofocado”

El sueño se transformó en pesadilla
Nunca sabremos que soñaba el General Aramburu cuando sus colaboradores impedían el acceso de la esposa de Valle porque “El presidente duerme”. Si sabemos que los fusilamientos y la sangre derramada, los dieciocho años de proscripción de Perón, el ocultamiento del cadáver de Evita, las políticas económicas liberales, la aplicación de los innumerables planes de ajuste, el descenso del nivel de vida de la población abrieron las puertas a una pesadilla que tuvo una estación tenebrosa con la “Revolución Argentina”, una primavera peronista iniciada el 25 de mayo de 1973 que duró hasta la muerte de Perón, previo paso por la Masacre de Ezeiza, que fue un adelanto de la aparición de la siniestra banda paraestatal de la Triple A que adquiriría presencia omnipotente en los tiempos del dúo Isabel – López Rega. Pero los sectores económicos que acometieron los sucesivos intentos de demoler el modelo de sustitución de importaciones, los Del Carril y Agüero modernos, encontrarían la “solución final” con el autodenominado Proceso de Reorganización Nacional.
La noche del horror, requisito indispensable para consumar la entrega, invadió al país. Un Comando Juan José Valle del grupo Montoneros ejecutó a Aramburu un 1° de junio de 1970. Aramburu, transformado en político conciliador, había hecho gestos de acercamiento a Perón, que luego concretaría Alejandro Agustín Lanusse. En sus horas postreras tuvo gestos de dignidad que no exhibió hasta esos momentos límites. Según el relato de sus ejecutores, al preguntársele su último deseo, solicito que le aten los cordones y cuando le informaron que procederían a fusilarlos dijo secamente: “Procedan”.
El comunicado número 4 de Montoneros del 1 de junio de 1970 dice: “La conducción de Montoneros comunica que hoy a las 7,00 horas, fue ejecutado Pedro Eugenio Aramburu. Que Dios Nuestro Señor se apiade de su alma. ¡PERÓN O MUERTE! ¡VIVA LA PATRIA! MONTONEROS”.
Su cadáver fue secuestrado posteriormente por los Montoneros, el 15 de octubre de 1974. Prometieron entregarlo a cambio de la repatriación del cadáver de Evita que permanecía en Puerta de Hierro. Eso se produjo el mismo día que trajeron al país los restos de Eva Perón. Apareció el féretro abandonado en una camioneta.
Rodolfo Walsh fue asesinado al día siguiente de su magistral “Carta abierta a la Junta Militar”, el 25 de marzo de 1977. Después de hacer un análisis de una certeza formidable de lo que estaba ocurriendo, concluye: “ Estas son las reflexiones que en el primer aniversario de su infausto gobierno he querido hacer llegar a los miembros de esa Junta, sin esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace mucho tiempo de dar testimonio en momentos difíciles”. Su cuerpo y sus últimos trabajos continúan desaparecidos.
El general Raúl Tanco después de buscar apoyos infructuosamente en Berisso, consigue que disminuya la persecución sobre su persona a través de una hábil jugada de Arturo Jauretche, exiliado en Montevideo quién se inscribe en un hotel con el nombre de Tanco.
El 13 de junio al levantarse la ley marcial se asila en la Embajada de Haití en Buenos Aires.
La furia y la falta de escrúpulos de los fusiladores no reconocen límites. El General Domingo Quaranta a cargo de la SIDE, asalta la Embajada de Haití para detener a Tanco y otros asilados. El embajador y poeta Jean Briére de Haití, con apoyo de la Embajada Norteamericana, impide que los asilados se sumen a la lista de ejecutados.
Julio Troxler uno de los sobrevivientes de los fusilamientos de los basurales de José León Suárez, se interpretó a si mismo, en 1971, en la película de Jorge Cedrón, Operación Masacre. Durante la gestión como gobernador de la Provincia de Buenos Aires del Dr. Oscar Bidegain, se desempeñó como Jefe de la Policía de la Provincia, hasta la renuncia del mismo por indicación del Presidente Perón, luego del ataque terrorista a la guarnición militar de Azul el 19 de enero de 1974. Fue asesinado por la Triple A el 20 de septiembre de 1974, en un paredón de Barracas.
Isaac Francisco Rojas murió naturalmente y a edad avanzada después que Carlos Menem lo estrechara en un abrazo falazmente reconciliatorio.

(1) “La suerte de Dorrego, prisionero de Lavalle, no se decidió oficialmente. Su ejecución fue obra del partido unitario reunido secretamente en una casa particular bajo la forma de un Consejo de los Diez: Del Carril y Agüero instigaron epistolarmente al general vencedor para que ejecutara al gobernador” Vicente Fidel López , Historia Argentina.

(2) Rodolfo Walsh “ Operación Masacre” página 65.

Asesinados en Lanús, simulando fusilamiento
10 de Junio de 1956
Tte. Coronel José Albino Yrigoyen, Capitán Jorge Miguel Costales, Dante Hipólito Lugo, Clemente Braulio Ros, Norberto Ros y Osvaldo Alberto Albedro.

Asesinados en los basurales de José León Suárez, disparando por la espalda
10 de junio de 1956
Carlos Lizaso, Nicolás Carranza, Francisco Garibotti, Vicente Rodríguez, Mario Brión

Muertos por la represión en La Plata
10 de junio de 1956
Carlos Irigoyen, Ramón R. Videla, Rolando Zanetta.

Fusilados en La Plata
11 y 12 de junio de 1956
Teniente Coronel Oscar Lorenzo Cogorno,
Subteniente de Reserva Alberto Abadie.

Fusilados en Campo de Mayo
11 de junio de 1956
Coronel Eduardo Alcibíades Cortines, Capitán Néstor Dardo Cano, Coronel Ricardo Salomón Ibazeta, Capitán Eloy Luis Caro, Teniente Primero Jorge Leopoldo Noriega, Teniente Primero Maestro de Banda de la Escuela de Suboficiales Néstor Marcelo Videla.

Asesinados en la Escuela de Mecánica del Ejército
11 de junio de 1956
Sub. Oficial Principal Ernesto Gareca, Sub. Oficial Principal Miguel Ángel Paolini, Cabo Músico José Miguel Rodríguez, Sargento Hugo Eladio Quiroga.

Ametrallado en el Automóvil Club Argentino
11 de junio de 1956
Miguel Ángel Maurino
(falleció el 13 en el Hospital Fernández)
Fusilados en la Penitenciaria Nacional de la Av. Las Heras
11 de junio de 1956
Sargento ayudante Isauro Costa, Sargento carpintero Luis Pugnetti , Sargento músico Luciano Isaías Rojas.
12 de junio de 1956
Gral. De División Juan José Valle
Asesinado, en la Divisional de Lanús donde estuvo detenido desde el 9 de junio de 1956

Simulando suicidio por ahorcamiento
28 de junio de 1956
Aldo Emil Jofré.


Desnutrición y malnutrición en la Ciudad

Los números de la mala nutrición reflejan las desigualdades geográficas de la Capital. El 75% de los afectados vive en la zona Sur, contra el 12% en el este, 7% en el norte y 4% en el oeste. Precisamente el sur concentra, según el censo del año 2001 la mayor pate del 14,3 % de los hogares porteños con necesidades básicas insatisfechas).

(Cecilia Rovito – Red Eco) – Organizaciones sociales, de derechos humanos, profesionales de la salud y personalidades de todos los ámbitos han adherido a la iniciativa del Foro de Salud y Medio Ambiente que impulsa la sanción de la ley que declare a la Ciudad de Buenos Aires en emergencia nutricional.
Según un informe de la Secretaría de Salud entregado a la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires en enero de 2005, la cifra de desnutrición era de 3605 niños y adolescentes.
El proyecto de ley plantea la necesidad de que el gobierno provea a los centros de salud de equipos interdisciplinarios constituidos por médicos generalistas, pediatras, nutricionistas, trabajadores sociales, estimuladores temprano, obstetras y psicólogos con el objetivo de la detención temprana de la población infantojuvenil con problemas de malnutrición.
Esos equipos realizarían un trabajo de campo analizando, recolectando e interpretando la información proveniente del relevamiento sistemático efectuado en villas de emergencias, asentamientos, casa ocupadas, comedores comunitarios, clubes barriales, sociedades de fomento, escuelas y todas aquellas instituciones intermedias de los barrios de la zona sur y de las restantes áreas afectadas.
Una vez confeccionadas las dietas para aquellos pacientes con problemas nutricionales, el proyecto especifica que la responsabilidad de la entrega de las mismas le compete a la Secretaría de Salud del Gobierno de la Cudad, así como también la publicación de las estadísticas de la población con diagnóstico de desnutrición o malnutrición.
“Los déficit son más severos cuando coexiste desnutrición, pobre estimulación temprana, bajo nivel socioeconómico y educativo de los padres, condiciones que confluyen en situaciones de pobreza”, remarca el proyecto.
Los redactores del proyecto señalan como un error el considerar a la obesidad como una condición opuesta a la desnutrición; posición equivocada que puede implicar consecuencias graves en el abordaje de la problemática en el ámbito comunitario.
Advierten, también, sobre el crecimiento de la denominada desnutrición oculta ante el incremento de niños y adolescentes con cierto grado de anemia y carentes de otros micro nutrientes, cruciales en los primeros años de vida, cuando el crecimiento infantil consume gran parte del hierro.
“En esta etapa, la anemia aun cuando es leve perjudica su desarrollo mental y psicomotor y provoca daños irreversibles”, denuncia el Foro Social en el proyecto de ley.


El máximo tribunal hizo lugar al reclamo de habitantes de Dock Sud e intima a gobiernos y empresas

Matanza-Riachuelo: La Corte Suprema de Justicia atiende a los vecinos

El nombre de Matanza se origina en una frustrada expedición de reconocimiento de los colonizadores españoles en el área, que derivó en una batalla perdida contra los indígenas del lugar. De ahí la brutal literalidad del nombre: de haber ganado los conquistadores probablemente el nombre haría alusión a la voluntad divina o a la protección de la providencia (la toponimia nunca es inocente).

Algunos datos sobre la cuenca
(Foro Fundación Ciudad)

  • La cuenca Matanza-Riachuelo abarca 2238 km2, en 64 km. de longitud y 35 km. de ancho, sobre la planicie de la llanura pampeana, con mínimas pendientes que determinan un curso ondulante y meandroso (salvo en el tramo rectificado artificialmente entre las piletas de Ezeiza y el Puente Alsina).
  • La población de la cuenca es de 4.884.823 habitantes, el 13 % del total del país, de los que varios cientos de miles viven en villas miseria. Los promedios de mortalidad infantil son significativamente más altos en los distritos que componen la cuenca que en los del resto de la metrópolis de Buenos Aires. El 65% de la población de la cuenca cuenta con red de agua potable, y solo el 45 % está conectado a la red cloacal.
  • La primera señal de industrialización en Buenos Aires fue la instalación, a mediados del siglo XIX, de saladeros y barracas de acopio a ambas márgenes del Riachuelo (de ahí el nombre de Barracas para el barrio al Oeste de la Boca, y de Barracas al Sud, antigua denominación del municipio de Avellaneda).
  • En 1995 se crea el Comité Ejecutor del Plan de Gestión Ambiental y de manejo de la cuenca hídrica Matanza Riachuelo, integrado por la nación, la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia de Buenos Aires. En 1997 el BID aprueba un crédito de 250 millones de dólares (con contrapartida local equivalente) para la gestión ambiental de la cuenca, que en 2002, como consecuencia de la emergencia económica, es transferido a planes de acción social. Se habían utilizado hasta ese momento algo más de 30 millones de dólares, en estudios, recolección de residuos y obras de saneamiento. Los programas proyectados incluían la regulación hídrica, el control de vertidos, la recuperación ambiental urbana y rural, y la participación comunitaria y educación ambiental. El préstamo original quedó reducido a 100 millones que todavía no llegaron. Y el Estado tampoco pudo aportar la contraparte.
  • De 1974 a 1994 se produjo la desaparición de aproximadamente 70.000 puestos de trabajo en la cuenca, especialmente por el cierre de industrias. Entre 1996 y 1997 se radicaban 3.036 industrias alrededor del Riachuelo. Desde el comienzo de la gran recesión argentina de 1998, muchas de ellas cerraron, aunque no hay cifras oficiales. Pero los análisis del agua demuestran que en los últimos dos años disminuyó la contaminación industrial. Según un estudio de Aguas Argentinas, las concentraciones de plomo, cromo, aceites, grasas y detergentes bajaron. Ahora la fuente principal de contaminación no son las industrias sino la basura y los desechos cloacales de los asentamientos informales.
  • Por lo menos 22 jurisdicciones de distinto nivel tienen alguna autoridad sobre la cuenca Matanza - Riachuelo, incluyendo a varias dependientes de la Nación, otras de la provincia de Buenos Aires, once municipios y la Ciudad.
  • El 4 de enero de 1993, la secretaria de Recursos Naturales María Julia Alsogaray prometió que el Riachuelo estaría limpio en mil días, una afirmación que terminó incorporándose a la colección de promesas incumplidas de la política argentina.
  • Según datos del Banco Mundial, si bien la mayoría de las industrias del GBA cuentan con instalaciones de tratamiento, sólo el 15% de los establecimientos cumple con las regulaciones normativas sobre descarga.
  • Según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales, en el caso del Río de la Plata, la contaminación es alta hasta 500 m. de distancia de la costa, como lo refleja la baja concentración de oxígeno disuelto, que en la boca del Riachuelo es de valor cero. En tanto que a 1.500 m. comienza a notarse la capacidad autodepuradora del agua, que a 3.000 m. de distancia permite alcanzar niveles aceptables. El caso del Riachuelo, según el Programa de Gestión Ambiental Matanza-Riachuelo (1995), en todo momento presenta las condiciones de un líquido similar al cloacal, tornándose aún de peor calidad en algunos tramos, como la desembocadura del arroyo Cildáñez.
  • En la Cuenca Matanza - Riachuelo se han detectado alrededor de 3000 focos de probable contaminación, de los cuales, la mayor parte son industrias situadas en los tramos bajo y medio de la misma.

Interviene la Corte

La Corte Suprema, en una resolución firmada el 20 de junio, intimó al Gobierno nacional, al bonaerense y al de la Ciudad de Buenos Aires a presentar en 30 días –a partir de esa fecha– un plan integrado de saneamiento de la cuenca hídrica Matanza-Riachuelo y a 44 empresas acusadas de descargar efluentes en el río que informen la composición de los desechos que vierten en sus aguas. Entre las 44 empresas denunciadas figuran las petroleras Repsol-YPF, Eg3, Shell y Petrobras, la Central Dock Sud, las alimenticias Danone y Molinos, Indupa, Mercedes Benz, Bieckert, Aguas Argentinas y varias curtiembres. El asentamiento “Villa Inflamable”, en Dock Sud, fue señalado en la demanda como la zona más afectada. Además, fijó para el 5 de septiembre una audiencia en la que las compañías y los tres Estados involucrados deberán dar a conocer su posición sobre el pleito.

La demanda había llegado al máximo tribunal hace dos años impulsada por 140 vecinos y damnificados, muchos de ellos habitantes de Villa Inflamable un asentamiento ubicado frente la refinería de Shell, en pleno corazón del Dock Sud y sobre la margen provincia del Riachuelo, que padece las consecuencias combinadas de la contaminación de ambos focos, responsables del mayor descalabro ambiental y sanitario de todo el país. Un estudio de marzo del 2003 financiado por el gobierno de Japón y realizado por una consultora local sobre el Polo Petroquímico de Dock Sud analizó las consecuencias sobre la salud de niños (voluntarios de 7 a 11 años) que viven en Villa Inflamable y niños de similares características de un área de menor exposición correspondiente a Villa Corina, encontrando serios problemas en ambos, con mayor gravedad en los chicos de Villa Inflamable por su mayor proximidad a las fuentes de contaminación (ver Estudio de Salud)

A estos vecinos se sumaron —entre otros— veinte profesionales (médicos, psicólogos, odontólogos y enfermeros) del hospital Fiorito, de Avellaneda, con problemas de salud derivados de atender pacientes afectados por la contaminación.

Los demandantes reclamaban una indemnización total de 5 millones de pesos por los daños ocasionados por la contaminación —que van desde problemas de salud hasta pérdida del valor de los inmuebles que habitan— la creación de un fondo público compensatorio de 500 millones de pesos, que se reanude el plan de limpieza del Riachuelo y que se atienda la salud de la población ribereña.

Si bien la Corte decidió aceptar la parte correspondiente al daño ambiental en las acciones colectivas impulsadas por organizaciones no gubernamentales, no intervendrá en la demanda por daños particulares a la salud de las personas aunque podría enviar a un Tribunal de primera instancia el reclamo de los vecinos, dividiendo así la causa en dos partes

El fallo obliga a las 44 empresas involucradas a informar sobre los líquidos que arrojan al río, su volumen, cantidad y descripción; cuáles son sus sistemas de tratamiento de los residuos (si es que los tienen), si cuentan con un seguro de cobertura para quienes realicen actividades riesgosas para el ambiente y el ecosistema. Les requieren sus estudios de impacto ambiental y que los hagan “en forma inmediata” en caso de no tenerlos.
Al respecto, los jueces afirmaron que “tiene una prioridad absoluta la prevención del daño futuro, ya que se trata de actos continuados que seguirán produciendo contaminación”.
En segundo lugar, “debe perseguirse la recomposición de la polución ambiental ya causada conforme a los mecanismos que la ley prevé, y finalmente, para el supuesto de daños irreversibles, se tratará del resarcimiento”.

A los gobiernos de Kirchner, Solá y Telerman y al Consejo Federal de Medio Ambiente les fija un plazo, también de un mes, para presentar un plan integrado de recuperación del Riachuelo que incluya “un ordenamiento ambiental del territorio” y “la participación social en las decisiones fundamentales del desarrollo sustentable” implementando un programa de educación “para generar en los ciudadanos valores, compartamientos y actitudes” tendientes a la preservación del ambiente.

Los jueces entendieron que “la tutela del ambiente importa el cumplimiento de los deberes que cada uno de los ciudadanos tienen respecto del cuidado de los ríos, de la diversidad de la flora y la fauna, de los suelos colindantes, de la atmósfera”. “Estos deberes son el correlato que esos mismos ciudadanos tienen a disfrutar de un ambiente sano, para sí y para las generaciones futuras, porque el daño que un individuo causa al bien colectivo se lo está causando a sí mismo”.

El fallo alerta sobre el incumplimiento de la Ley General del Ambiente (25.675), promulgada en noviembre de 2002 pero pendiente de reglamentación, y da indicaciones para el acatamiento de esa norma.

Cabe notar que la Corte Suprema de Justicia intervino antes en un tema ambiental. Un fallo del 14 de mayo de 1887 (SALADERISTAS PODESTÁ c/ Provincia de Buenos Aires) absuelve a la Provincia en una demanda incoada por saladeros que vertían desechos en el Riachuelo. La demanda pretendían cobrar daños y perjuicios a raíz de las restricciones que les imponía la Provincia por recomendación de una Comisión Científica a la que había encargado el análisis del problema de los desechos que los saladeros de la época vertían en el Riachuelo.


Nuevo programa para emprendimientos comunitarios
Por Oscar Ranzani

El Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad puso en marcha el Programa C+D Cultura Suma Desarrollo, destinado a asistir técnica y financieramente –mediante un sistema de seguimiento, formación e incubación– a emprendimientos comunitarios de base cultural, artística o científica. De esta manera, aquellos emprendedores culturales y organizaciones comunitarias que ya tengan un proyecto funcionando o que se encuentren en su etapa de diseño, pueden presentarse en el Espacio Cultural Carlos Gardel (Olleros 3640) o enviar un mensaje a csd_mc@buenosaires.gov.ar para participar de la selección, hasta el 31 de julio. Los proyectos elegidos serán asistidos técnicamente; los emprendedores serán capacitados a través de seminarios y workshops y, además, recibirán asistencia financiera. Paralelamente, la idea es crear una red para lograr una optimización de recursos.
Según comenta la ministra de Cultura, Silvia Fajre, uno de los roles del Estado “es tratar de incentivar la producción privada, sobre todo en estratos que no son exactamente los comerciales”. A través del Programa C+D se les brinda “el conocimiento de la gestión, la manera de diseñarlo y de comunicarlo para que ellos puedan armar proyectos autosustentables. Esto nos permite multiplicar la gestión cultural y hacerla que se ancle en grupos que más allá del evento cultural propio que genera permita una construcción de redes solidarias”. A esto apunta, según destaca Fajre, su ministerio: “Cómo hacer de la cultura una herramienta de integración y de mejor construcción ciudadana. Este proyecto encarna en muchos de sus aspectos lo que pensamos que debe ser el rol de la cultura”.
El subsecretario de Gestión Cultural, Roberto Di Lorenzo, sostiene que este tipo de emprendimientos “conjuga tres cosas. Por un lado, una dimensión artística. Aquí estamos hablando de murgas, cooperativas teatrales, experiencia de muralistas, gente que administra centros culturales. Queremos trabajar en el mejoramiento de la gestión cultural y artística de estos proyectos”. Por otro lado, está la dimensión social porque generalmente “estos emprendimientos son colectivos. Entonces, conjugan más de una voluntad con ganas de hacer cosas desde la cultura. Y la innovación que estamos introduciendo tiene que ver con la economía de la cultura. Es decir, mirar la dimensión económica de la actividad cultural. Esto es aquello que produce servicios, que genera empleo y que es como un rasgo de la actividad cultural que creemos que tiene que tener bastante desarrollo y que todavía le falta”, afirma el subsecretario.
La modalidad de trabajo será a través de seminarios “que involucren un perfil económico y un perfil vinculado con la gestión cultural. Es decir, cómo se presentan proyectos para solicitar recursos a nivel internacional, cómo se trabaja una estrategia de comunicación de una organización de base, cómo optimizar los recursos humanos, etcétera”, comenta Di Lorenzo. Además de los talleres habrá workshops especiales. “Queremos conversar con distintas universidades y áreas que trabajan la gestión cultural para convocar docentes. Y a eso estamos sumando un ‘coach’ que irá a la organización y seguirá el proyecto en el lugar, con un trabajo casi personalizado”, comenta Di Lorenzo. Participarán de la capacitación docentes y graduados del posgrado Administración de Artes del Espectáculo de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, cuyo director es Carlos Elía.
Además, el Programa C+D contará con un sistema de padrinazgo a cargo de Tom Lupo, Gastón Pauls y Claudio Morgado. “Mi función va a ser primero dar ánimo”, dice Lupo. “Una presencia –agrega– que convalide un proyecto que tiene que ver con alentar arte en el margen de algún modo. Vamos a repartirnos con Claudio Morgado y con Gastón Pauls para visitar los proyectos, ver como van y alentarlos. La cultura también es una forma de sobrevivir, de producir trabajo y de salir de la crisis. Es interesante que la ciudad también mire el margen.”
Las bases pueden consultarse en www.buenosaires.gov.ar/apps/contenido/archivos/6701.pdf


Decepción por fallo de tribunal penal

“Con gran decepción” los compañeros de militancia de Martín “Oso” Cisneros recibieron el miércoles 5 el fallo que condenó a su asesino a 15 años de cárcel, de los cuales dos corresponden a otra causa.

Juan Carlos Duarte –quien vivía con su madre frente a la casa del Oso– en la noche del 25 de junio de 2004 cruzó la calle en compañía de un menor y tirotearon el frente de la casa del “Oso” con armas de distinto calibre. No conformes con eso se acercaron a la ventana para ultimarlo a quemarropa, dándose de inmediato a la fuga. Fue entonces que los indignados vecinos y compañeros de Cisneros fueron a la seccional y ante la falta de acción policial terminaron tomando la comisaría. A Duarte se lo vinculaban desde mucho antes con Cayetano Grecco, entonces titular de la 24ª, que luego fue pasado a disponibilidad.

El delincuente tenía tres pedidos de captura, uno en Lomas de Zamora por robo a mano armada y otros dos en Capital radicados en la misma comisaría 24, uno por lesiones graves y otro por violación. El comisario Grecco lo caracterizaba como “un humilde remisero” de La Boca.

El cómplice de Duarte fue acusado sólo de portación de armas. El Tribunal ordenó su reclusión en un instituto de menores hasta que cumpla 18 años, luego de lo cual deberá decidir si los deja en libertad o lo recluye en una cárcel común.

El fiscal Di Paola Derqui –quien había pedido 18 años para Duarte y 13 para el menor por considerarlos “coautores” del crimen– tras la lectura del veredicto anunció que apelará el fallo ante la Cámara Nacional de Casación, una medida que los compañeros de Cisneros del Comedor Los Pibes respaldan.

La noche del crimen, Martín Cisneros ultimaba los preparativos para volver al día siguiente con sus compañeros al puente Pueyrredón al cumplirse el segundo aniversario del asesinato de otros dos militantes sociales: Maximiliano Kosteki y Darío Santillán.
Con igual lógica a la que esgrimen los familiares de Maxi y Dario en esa causa, los compañeros de Cisneros piden se investigue a quienes hicieron posible el desenlace. Apuntan en ese sentido a la connivencia policial que liberó la zona, sin cuyo aval –sostienen– el sicario que lo ejecutó no hubiera podido actuar.


La justicia clausura un pabellón en el Hospital Moyano
La Justicia en lo Contencioso Administrativo ordenó la clausura preventiva de uno de los pabellones del Hospital Moyano por el grado de deterioro del edificio y ordenó al Gobierno porteño que traslade a 80 pacientes internadas. Donato Spaccavento era todavía Ministro de Salud. Su alejamiento se debió a la renuencia de Nielsen, el Ministro de Finanzas de la Ciudad, a girar los fondos necesarios para implementar sus planes, entre los cuales figuraba un ambicioso programa para terminar con la institucionalización de los pacientes psiquiátricos.

Infocivica

La jueza en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad de Buenos Aires, Alejandra Petrella, declaró la clausura preventiva del pabellón Santa Rosa del Hospital Braulio Moyano “hasta tanto se reúnan las condiciones mínimas de habitabilidad del área” y ordenó al Gobierno de la Ciudad “proceda a trasladar a las pacientes alojadas en el pabellón, priorizando su permanencia dentro del nosocomio”.

El pedido había sido solicitado el pasado 26 de mayo por el Asesor Tutelar Gustavo Moreno, quien se fundamentó en una pericia de cuatro arquitectos de la Facultad de Arquitectura de la UBA, y en una inspección donde se constató la “situación de indignidad de las pacientes, irregularidades en la estructura resistente, en las capas aisladoras hidrófugas, en las instalaciones sanitarias, eléctricas, de gas, carpinterías, pintura y revoque”.

El pabellón Santa Rosa alberga actualmente a 80 pacientes psiquiátricas. Con éste ya son 8 los pabellones clausurados por la Justicia: Santa María, Griessinger, Pinel A, Pinel B, Magnan, Riglos Planta Baja y Riglos 1º, perjudicando al 40% de los pacientes internados.

“Es muy triste que la Justicia tenga que ordenar que las pacientes psiquiátricas tengan una atención digna y que vivan en buenas condiciones” manifestó Gustavo Moreno y agregó que “lo más preocupante es que las pacientes han tenido que ser hospitalizadas en otras clínicas privadas, donde tiene que soportar condiciones de mayor hacinamiento y generando una erogación más grande de dinero de parte del Estado, cuando lo que se tiene que hacer es terminar las obras que se comprometió a realizar”.

Moreno explicó que “el Gobierno ya incumplió tres veces, demorando las obras de reparación de los pabellones clausurados. Por esto la Justicia aplicará una multa de 50 pesos diarios al Ministerio de Salud, a cargo de Donato Spaccavento, que tiene el compromiso de responder adecuadamente”.

Según el informe técnico pericial realizado en el pabellón recientemente clausurado, “en el entrepiso sobre el sótano (piso de Planta Baja) se observan bovedillas fracturadas por deformaciones de los perfiles metálicos, que además presentan estado de exfoliación y pérdida material resistente en alas y almas”... “se recomienda el apuntalamiento parcial en forma preventiva” y concluye diciendo “el entrepiso debe ser demolido y reemplazado, y las instalaciones sanitarias, eléctricas, y gas deben ser renovadas”.

En este sentido, la jueza en su dictamen reconoce el derecho a la salud integral, específicamente la Ley 448 (Ley de Salud Mental en la Ciudad de Buenos Aires) que establece como principio que “...La salud mental es inescindible de la salud integral, y parte del reconocimiento de la persona en su integridad bio-psico-sociocultural y de la necesidad del logro de las mejores condiciones posibles para su desarrollo físico, intelectual y afectivo...” (art. 2º inc. b, 2ª parte). Y considera que “las obras que deben llevarse a cabo –atento al grado de deterioro que se comprueba por lo que surge de los informes obrantes en autos– resultan de tal envergadura que considero – dice Petrella – que resulta preferible proceder al cierre preventivo del pabellón”.

Ahora se espera que el próximo 15 de junio la jueza Petrella realice junto con las partes (autoridades del Gobierno, Asesor tutelar y demandantes) un reconocimiento judicial para verificar si el Gobierno y las autoridades de salud cumplieron con la medida.


El Gordo Soriano, Contador de Patos
elortiga.org


Durante la filmación del documental “Soriano”, Osvaldo Bayer le contó al director, Eduardo Montes Bradley, una anécdota que le habían relatado sobre su amigo escritor.

Resulta que en el exilio en Bélgica, cagado de hambre, Osvaldo Soriano consiguió un laburo de contador de patos en el Lago de los Cien Patos de Bruselas. El trabajo consistía en contar los patos todas las noches y reportar los posibles faltantes a las autoridades, que al instante los repondrían para que el Lago de los Cien Patos no dejara de tener, efectivamente, cien patos.

El problema era que nunca desaparecía ningún pato, siempre había cien patos en el Lago de los Cien Patos. Y Soriano empezó a temer que las autoridades notaran la inutilidad del puesto y lo rajaran. Entonces acordó con un amigo exiliado peruano para que cada tanto se robara un par de patos.

De esa manera pudo mantener su trabajo y, según dicen, eran legendarios los asados que se organizaban entre varios exiliados latinoamericanos, con Soriano como huésped de honor. Obviamente, el menú era siempre el mismo: pato a las brasas.

Maravillado por la anécdota, y con la intención de hacer más interesante su documental, Montes Bradley le dijo a Bayer: ¿Por qué no vamos a Bruselas para ver si existe ese puesto de contador de patos? Y Bayer le contestó que mejor no, que para qué...

Enterarse de que en Bruselas no existe un Lago de los Cien Patos ni un puesto de contador de patos sería como dejar de soñar, de esperar, de creer que en algún lejano, escondido y maravilloso lugar de este perro mundo existe la felicidad. Tenía razón Bayer, para qué.