Los cartoneros son el primer eslabón de la cadena de
valor de la basura, un negocio que oficialmente genera unos
450 millones de pesos al año. Los cartoneros mueven alrededor
del 20 por ciento del total, unos 90 millones de pesos, y se
calcula que unas 20 mil familias hurgan en los desechos y se
lo venden al primer intermediarlo de la cadena: el acopiador.
Entre los tesoros más codiciados por los cartoneros
se encuentra el PET, el material con el que se hacen las botellas
de plástico y por el que obtienen entre 20 y 30 centavos
por kilo de los acopiadores.
Según Francisco Monzón, miembro de la Cooperanza
Ecológica de Recicladores del Bajo Flores, un cartonero
puede recolectar entre 200 y 300 kilos diarios de “basura
útil”. En el negocio del reciclado hay distintas
escalas de agentes mediadores que intervienen en la cadena,
esto varía según la cantidad de basura que manejan
por día.
El acopiador, una vez que recibe la mercadería, la compacta
y la vende a otro intermediario o directamente, si tiene la
infraestructura necesaria, a una planta de reciclado. Pero aquí
empieza lo más increíble: esas plantas exportan
la basura a los mercados asiáticos en forma de commodities,
o sea, como materia prima.
Un negocio millonario
Una de las plantas que domina el mercado del reciclado en nuestro
país es Reciclar S.A. Ubicada en el partido bonaerense
de Avellaneda, la empresa exporta sus productos al continente
asiático a 700 dólares la tonelada. Paga 50 centavos
por kilo de PET y lo vende a 2,10 pesos. Pero esa basura no
se queda en China. La industria textil asiática combina
el material de las botellas plásticas con otros poliuretanos
y lo transforma en unas escamas blancas con las que se confecciona
polar e hilado s de nailon para suéteres. Los chinos
le ponen valor agregado a nuestra basura y la exportan a todo
el mundo. La historia se repite: antes eran vacas y ahora basura.
Cuando llegue el invierno, conviene revisar las etiquetas y
desconfiar de todo aquello que diga Made in China.
“Mediante un circuito comercial la basura llega a esta
planta y nosotros la clasificamos, la acondicionamos, la molemos
y la lavamos y después de un secado se va a un embolsado
y la vendemos. El 80 por ciento del PET que se recicla en el
mundo, se destina la industria textil fundamentalmente a los
mercados asiáticos”, explica Erwin Auspitz, director
de Reciclar.
En un principio se pensaba que el reciclado era un negocio
de los países del Tercer Mundo, pero la ciudad estadounidense
de San Francisco, por ejemplo, recupera más del 60 por
ciento de su basura. Sin embargo, en la Argentina previa a la
crisis de 2001, reciclar los residuos era muy poco rentable.
“A partir de la crisis esto cambió y, al mismo
tiempo, en los mercados internacionales la demanda empezó
a subir y el precio internacional se multiplicó cinco
veces y en dólares”, asegura Auspitz.
Al acercarse a la planta de Reciclar, en Heredia 3220, Sarandí,
no se puede respirar aire puro y dentro de la empresa es prácticamente
imposible.
Esto sucede a pesar de que en la entrada de la planta se observa
el certificado de aprobación ambiental, expedido por
la Municipalidad de Avellaneda con el número 400438856.
Su vencimiento debía renovarse el 26 de noviembre de
2006. Este es el ambiente en el que los obreros de Reciclar
tienen que trabajar, además de soportar el ruido ensordecedor
de las máquinas.
Contenedores
Según fuentes del Gobierno de la Ciudad desde comienzos
de este año se colocaron diez mil contenedores en distintos
barrios de la Ciudad. A partir del 1° de junio se inició
el plan de separación de residuos entre secos y húmedos,
con la instalación de un segundo contenedor. (Cabe destacar
que los barrios en los que distribuimos La Urdimbre, no ha llegado
aún el primer contenedor para residuos húmedos
a La Boca y San Telmo y muy parcialmente a Barracas).
Los contenedores para residuos húmedos tienen tapa
gris y son para restos de comida. Por su parte, los destinados
a residuos secos tienen tapa naranja y un cartel el que se detallan
los materiales que se deben tirar en ellos: plásticos,
vidrios, papeles, textiles y metales. Este plan prevé
la instalación total de seis mil contenedores para residuos
secos en un período de cuatro meses.
En la actualidad los residuos secos son trasladados al Centro
Verde de Bajo Flores, inaugurado el 1 de mayo de 2006. Se está
avanzando en la construcción de los Centros Verdes de
la zona 1 en Palermo y de la zona 4 en Lugano. Estarán
operados por la cooperativa El Ceibo y la cooperativa Reciclando
Sueños, respectivamente. Está previsto que para
fin de año estén construidos los restantes tres
Centros Verdes, que se sumarán al ya existente en el
Bajo Flores.
La separación de residuos en origen, prevista por la
Ley de Basura Cero, reduce la cantidad de basura que se destina
a los rellenos sanitarios. La cuestión de la reducción
del tonelaje de residuos que va a disposición final es
considerada una cuestión política importante,
por el gran rechazo vecinal a los rellenos sanitarios. El tema
complicó al gobernador bonaerense, Felipe Solá,
quien anunció para antes de fin de año el cierre
de los rellenos de González Catán y Ensenada y
dijo que su sucesor deberá resolver dónde instalarán
los nuevos.
Reciclado de desechos electrónicos
A dos semanas de su puesta en marcha, el gobierno porteño
recolectó 1200 kilos de aparatos eléctricos y
electrónicos en desuso en los contenedores especiales
situados en el microcentro porteño, como parte del programa
de reciclado que coordina la Subsecretaría de Política
y Gestión Ambiental. Así, artículos de
informática y telecomunicaciones, como equipos obsoletos
o dañados, computadoras, monitores, celulares, periféricos
de PC, impresoras, circuitos impresos, centrales telefónicas,
alarmas, equipos de telefonía móvil y fija, rezagos
de instrumentales o equipos electrónicos, entre otros,
fueron depositados en estos contenedores
Una alternativa interesante
“Va de Vuelta” una organización sin fines
de lucro desarrolla un programa de apoyo y fortalecimiento a
Cooperativas de Recicladores informales.
Ofrecen a las empresas e instituciones un servicio de recolección
de desechos electrónicos sin cargo. Se estima que el
75% de los electrónicos viejos en Argentina están
guardados en depósitos de oficinas. Aseguran la correcta
disposición de los mismos y extienden un certificado
de la Secretaría de Política Ambiental. (www.vadevuelta.org.ar,
Cel: 011 156 104 7888, hola@vadevuelta.org.ar).
Los desechos electrónicos son residuos peligrosos y
la ley prohibe que se dispongan en basurales sin su adecuado
tratamiento.
Fuentes propias y del GCBA, diario Clarín y artículo
“El camino de la Basura” en revista Caras y Caretas,
de marzo 2007.