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revista La Urdimbre nro. 108 - ENERO 2012
Esta es la edición número 108, enero 2012, de nuestra revista mensual gratuita

Liberan cóndor rehabilitado en zoo de Buenos Aires
cóndor liberado en Catamarca

SUBTES: Forever Young
Pr Agrupación Amigos del Subte
con melodías de época. A partir del 8 de enero, domingos de enero y febrero a las 18 hs.
Visita guiada en el Edificio de la ex Munich
ex confiteria munich
liberan molinetes en lapsos matutinos y vespertinos
Protesta sindical por aumento en subtes


las funciones se reanudarán el próximo mes de febrero
El Planetario equipado con tecnología de última generación
plaanetario Galileo Galilei
La "Defensora" y la especulación inmobiliaria
Por Enrique Viale, Sebastián Pilo y Jonatan Baldiviezo*
para su posterior puesta en valor
La Ciudad propone expropiar la ex Confitería El Molino


¿A quiénes defiende Alicia Pierini?
en la ex esma
Presentan archivo de la memoria de la diversidad sexual
archivo de la memoria de la diversidad sexual
para invertir en el Centro Cívico de barracas
Venderán el Edificio del Plata

derrumbe de edificio bartolomé mitre 1200
Evitable pérdida de patrimonio y de una vida
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Nota en Edición Impresa de La Urdimbre, julio 2007
La Basura

Los cartoneros son el primer eslabón de la cadena de valor de la basura, un negocio que oficialmente genera unos 450 millones de pesos al año. Los cartoneros mueven alrededor del 20 por ciento del total, unos 90 millones de pesos, y se calcula que unas 20 mil familias hurgan en los desechos y se lo venden al primer intermediarlo de la cadena: el acopiador.

Entre los tesoros más codiciados por los cartoneros se encuentra el PET, el material con el que se hacen las botellas de plástico y por el que obtienen entre 20 y 30 centavos por kilo de los acopiadores.

Según Francisco Monzón, miembro de la Cooperanza Ecológica de Recicladores del Bajo Flores, un cartonero puede recolectar entre 200 y 300 kilos diarios de “basura útil”. En el negocio del reciclado hay distintas escalas de agentes mediadores que intervienen en la cadena, esto varía según la cantidad de basura que manejan por día.

El acopiador, una vez que recibe la mercadería, la compacta y la vende a otro intermediario o directamente, si tiene la infraestructura necesaria, a una planta de reciclado. Pero aquí empieza lo más increíble: esas plantas exportan la basura a los mercados asiáticos en forma de commodities, o sea, como materia prima.

Un negocio millonario

Una de las plantas que domina el mercado del reciclado en nuestro país es Reciclar S.A. Ubicada en el partido bonaerense de Avellaneda, la empresa exporta sus productos al continente asiático a 700 dólares la tonelada. Paga 50 centavos por kilo de PET y lo vende a 2,10 pesos. Pero esa basura no se queda en China. La industria textil asiática combina el material de las botellas plásticas con otros poliuretanos y lo transforma en unas escamas blancas con las que se confecciona polar e hilado s de nailon para suéteres. Los chinos le ponen valor agregado a nuestra basura y la exportan a todo el mundo. La historia se repite: antes eran vacas y ahora basura. Cuando llegue el invierno, conviene revisar las etiquetas y desconfiar de todo aquello que diga Made in China.

“Mediante un circuito comercial la basura llega a esta planta y nosotros la clasificamos, la acondicionamos, la molemos y la lavamos y después de un secado se va a un embolsado y la vendemos. El 80 por ciento del PET que se recicla en el mundo, se destina la industria textil fundamentalmente a los mercados asiáticos”, explica Erwin Auspitz, director de Reciclar.

En un principio se pensaba que el reciclado era un negocio de los países del Tercer Mundo, pero la ciudad estadounidense de San Francisco, por ejemplo, recupera más del 60 por ciento de su basura. Sin embargo, en la Argentina previa a la crisis de 2001, reciclar los residuos era muy poco rentable. “A partir de la crisis esto cambió y, al mismo tiempo, en los mercados internacionales la demanda empezó a subir y el precio internacional se multiplicó cinco veces y en dólares”, asegura Auspitz.

Al acercarse a la planta de Reciclar, en Heredia 3220, Sarandí, no se puede respirar aire puro y dentro de la empresa es prácticamente imposible.

Esto sucede a pesar de que en la entrada de la planta se observa el certificado de aprobación ambiental, expedido por la Municipalidad de Avellaneda con el número 400438856. Su vencimiento debía renovarse el 26 de noviembre de 2006. Este es el ambiente en el que los obreros de Reciclar tienen que trabajar, además de soportar el ruido ensordecedor de las máquinas.

Contenedores

Según fuentes del Gobierno de la Ciudad desde comienzos de este año se colocaron diez mil contenedores en distintos barrios de la Ciudad. A partir del 1° de junio se inició el plan de separación de residuos entre secos y húmedos, con la instalación de un segundo contenedor. (Cabe destacar que los barrios en los que distribuimos La Urdimbre, no ha llegado aún el primer contenedor para residuos húmedos a La Boca y San Telmo y muy parcialmente a Barracas).

Los contenedores para residuos húmedos tienen tapa gris y son para restos de comida. Por su parte, los destinados a residuos secos tienen tapa naranja y un cartel el que se detallan los materiales que se deben tirar en ellos: plásticos, vidrios, papeles, textiles y metales. Este plan prevé la instalación total de seis mil contenedores para residuos secos en un período de cuatro meses.

En la actualidad los residuos secos son trasladados al Centro Verde de Bajo Flores, inaugurado el 1 de mayo de 2006. Se está avanzando en la construcción de los Centros Verdes de la zona 1 en Palermo y de la zona 4 en Lugano. Estarán operados por la cooperativa El Ceibo y la cooperativa Reciclando Sueños, respectivamente. Está previsto que para fin de año estén construidos los restantes tres Centros Verdes, que se sumarán al ya existente en el Bajo Flores.

La separación de residuos en origen, prevista por la Ley de Basura Cero, reduce la cantidad de basura que se destina a los rellenos sanitarios. La cuestión de la reducción del tonelaje de residuos que va a disposición final es considerada una cuestión política importante, por el gran rechazo vecinal a los rellenos sanitarios. El tema complicó al gobernador bonaerense, Felipe Solá, quien anunció para antes de fin de año el cierre de los rellenos de González Catán y Ensenada y dijo que su sucesor deberá resolver dónde instalarán los nuevos.

Reciclado de desechos electrónicos

A dos semanas de su puesta en marcha, el gobierno porteño recolectó 1200 kilos de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso en los contenedores especiales situados en el microcentro porteño, como parte del programa de reciclado que coordina la Subsecretaría de Política y Gestión Ambiental. Así, artículos de informática y telecomunicaciones, como equipos obsoletos o dañados, computadoras, monitores, celulares, periféricos de PC, impresoras, circuitos impresos, centrales telefónicas, alarmas, equipos de telefonía móvil y fija, rezagos de instrumentales o equipos electrónicos, entre otros, fueron depositados en estos contenedores

Una alternativa interesante

“Va de Vuelta” una organización sin fines de lucro desarrolla un programa de apoyo y fortalecimiento a Cooperativas de Recicladores informales.

Ofrecen a las empresas e instituciones un servicio de recolección de desechos electrónicos sin cargo. Se estima que el 75% de los electrónicos viejos en Argentina están guardados en depósitos de oficinas. Aseguran la correcta disposición de los mismos y extienden un certificado de la Secretaría de Política Ambiental. (www.vadevuelta.org.ar, Cel: 011 156 104 7888, hola@vadevuelta.org.ar).

Los desechos electrónicos son residuos peligrosos y la ley prohibe que se dispongan en basurales sin su adecuado tratamiento.

Fuentes propias y del GCBA, diario Clarín y artículo “El camino de la Basura” en revista Caras y Caretas, de marzo 2007.