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revista La Urdimbre nro. 108 - ENERO 2012
Esta es la edición número 108, enero 2012, de nuestra revista mensual gratuita

Liberan cóndor rehabilitado en zoo de Buenos Aires
cóndor liberado en Catamarca

SUBTES: Forever Young
Pr Agrupación Amigos del Subte
con melodías de época. A partir del 8 de enero, domingos de enero y febrero a las 18 hs.
Visita guiada en el Edificio de la ex Munich
ex confiteria munich
liberan molinetes en lapsos matutinos y vespertinos
Protesta sindical por aumento en subtes


las funciones se reanudarán el próximo mes de febrero
El Planetario equipado con tecnología de última generación
plaanetario Galileo Galilei
La "Defensora" y la especulación inmobiliaria
Por Enrique Viale, Sebastián Pilo y Jonatan Baldiviezo*
para su posterior puesta en valor
La Ciudad propone expropiar la ex Confitería El Molino


¿A quiénes defiende Alicia Pierini?
en la ex esma
Presentan archivo de la memoria de la diversidad sexual
archivo de la memoria de la diversidad sexual
para invertir en el Centro Cívico de barracas
Venderán el Edificio del Plata

derrumbe de edificio bartolomé mitre 1200
Evitable pérdida de patrimonio y de una vida
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Nota en Edición Impresa de La Urdimbre, julio 2007
Truchos
Por Hugo Presman

La palabra es usada vulgarmente para exteriorizar lo falso. El diccionario la define con precisión: “Falso, fraudulento. Poco convincente, preparado para salir del paso”. A su vez “falso” es “engañoso, simulado, falto de verdad”.

En una década de pensamientos truchos como la de los noventa, de conceptos falsos, capaz de proponer la esclavitud como expresión de la libertad, de entregar la espalda como paradigma de ir al frente, de convertir al mercado en Dios, al ciudadano en consumidor, transformar al Estado en un instrumento para levantarle el brazo a los poderosos, considerar a la pobreza como un castigo merecido, a la exclusión como un elemento distintivo, al ghetto como signo de pertenencia, al shopping como una forma excelsa de cultura, el consumo como sentido último de la vida, a la ostentación como emblema del éxito, el fin de las ideologías como ideología única envuelta bajo la denominación neoliberalismo, el empate monetario como un sacramento, todo o casi todo estuvo surcado por la palabra trucho. La privatización del gas en 1992, se efectúo sentando en las bancas a un diputado trucho, cuyo nombre olvidable en la historia infame es Juan Kenan. Los diputados abrazándose para celebrar la entrega de YPF es una postal muda pero emblemática de la segunda década infame.

Menem diciendo que si hubiera dicho lo que iba a hacer no hubiera ganado es una radiografía de la época. Palabras truchas, actos truchos, discursos truchos, conceptos truchos, mentiras verdaderas.

Hoy se abomina de esa época en su forma menemista, pero se está pronto para alabarla, mayoritariamente en la capital, bajo otros envases. Las viejas ideas truchas en envases publicitarios nuevos.

En el 2004, fruto de un drama personal, el por entonces ingeniero Juan Carlos Blumberg apareció encabezando una cruzada contra la inseguridad. Movilizó multitudes con velas. Se rodeó de muchos de los responsables que apoyaron políticas económicas, que produjeron las condiciones para un incremento de la inseguridad. En su reduccionismo lineal encontró en el endurecimiento de las sanciones del código penal la panacea para reducir los delitos. Discriminó entre las víctimas, justificó procedimientos policiales como el que acabó con la muerte de Sebastián Bordón, mintió reiteradamente con incomprobables denuncias, denostó a los organismos de derechos humanos, defendió a los expulsados de la bonaerense, se convirtió en figura mediática respaldado en una parte de sus recorrido por Radio 10, Ámbito Financiero, La Nación, Canal 9 y fue un virtual columnista de Mariano Grondona. Siempre con las carpetas bajo el brazo y la foto de su hijo muerto. Una coyuntura particular, una recolección de firmas tramposas, le dio el apoyo de cinco millones de firmantes, convencidos en muchos casos y conmocionados e incautos en muchos otros.

El sufrido padre, con la imagen del abuelito de Heidi, se convertía lejos de las cámaras y micrófonos en un sujeto prepotente, autoritario, caprichoso y amenazante. Intimidó jueces, arrodilló a legisladores, muchos de los cuales votaron en contra de sus convicciones, los que los convirtió en tan truchos como el título de ingeniero del que les tomaba examen.

Fiscal moral, miles y miles de personas encontraron en este gerente y/o técnico textil un referente. Blumberg enarbolaba la dureza contra los ladrones de gallinas, los delincuentes marginales, y proponía en última instancia, judicializar la pobreza, mientras omitía proponer cualquier endurecimiento de las sanciones para los ladrones de guantes blancos, de los evasores impositivos o de los vaciadores de empresas, que se llevaron puesto el país.

Referente disputado por las diferentes expresiones políticas del establishment, el ex ingeniero Juan Carlos Blumberg hizo mucho más que “meter la pata” Mintió a conciencia y aún descubierto siguió mintiendo. Inventó un título en Alemania en una ciudad sin universidad y fue capaz de contar una historia enternecedora sobre como cursó su carrera universitaria mientras trabajaba. Juan Carlos Blumberg es mucho más que un mentiroso. Es un trucho. Tan falso como las propuestas de los sectores que lo sostienen.?