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revista La Urdimbre nro. 108 - ENERO 2012
Esta es la edición número 108, enero 2012, de nuestra revista mensual gratuita

Liberan cóndor rehabilitado en zoo de Buenos Aires
cóndor liberado en Catamarca

SUBTES: Forever Young
Pr Agrupación Amigos del Subte
con melodías de época. A partir del 8 de enero, domingos de enero y febrero a las 18 hs.
Visita guiada en el Edificio de la ex Munich
ex confiteria munich
liberan molinetes en lapsos matutinos y vespertinos
Protesta sindical por aumento en subtes


las funciones se reanudarán el próximo mes de febrero
El Planetario equipado con tecnología de última generación
plaanetario Galileo Galilei
La "Defensora" y la especulación inmobiliaria
Por Enrique Viale, Sebastián Pilo y Jonatan Baldiviezo*
para su posterior puesta en valor
La Ciudad propone expropiar la ex Confitería El Molino


¿A quiénes defiende Alicia Pierini?
en la ex esma
Presentan archivo de la memoria de la diversidad sexual
archivo de la memoria de la diversidad sexual
para invertir en el Centro Cívico de barracas
Venderán el Edificio del Plata

derrumbe de edificio bartolomé mitre 1200
Evitable pérdida de patrimonio y de una vida
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Nota en Edición Impresa de La Urdimbre, julio 2007
El juicio a Von Wernich: Oportunidad histórica

Se inicia un juicio con características inéditas al menos por dos razones. En el banquillo de los acusados estará Christian Von Wernich, que se desempeñó como capellán de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. Por primera vez, se juzgará a un sacerdote. En segundo lugar, el debate oral y público comenzará con Jorge Julio López aún desaparecido.

Esto nos impulsa a hacer públicas algunas consideraciones y reflexiones.

1) Christian Von Wernich es un sacerdote al que se le imputan delitos en ejecución del plan criminal de la dictadura. Se juzgarán conductas que ofendieron la condición humana. Por eso estamos ante crímenes de lesa humanidad.

Pero más allá del juzgamiento de esas conductas criminales, el juicio a Von Wernich será también para la sociedad argentina y las nuevas generaciones una ocasión para desterrar cualquier razonamiento simplista y volver la mirada sobre las condiciones sociales y políticas que explican el autoritarismo y la violencia en Argentina. Sin el clima de ideas, que llegó a concebir y justificar el exterminio y la desaparición del otro; sin la complicidad activa o el silencio de amplios sectores de la sociedad civil y de la dirigencia política, empresarial, sindical y eclesiástica, el genocidio que se perpetró en nuestro país, no hubiera sido posible.

La jerarquía de la Iglesia tiene aún pendiente su propia elaboración del pasado reciente. Aún debe revisar la responsabilidad que tuvo no sólo en no evitar el horror sino incluso en fundamentarlo ideológica y teológicamente.

Algunos ministros de la Iglesia Católica pudieron actuar como autores, cómplices, mentores o encubridores del plan de exterminio ejecutado en la Argentina desde el 24 de marzo de 1976. Pero también hubo obispos, sacerdotes, monjas y laicos que asumieron su responsabilidad y compromiso en la defensa de los derechos humanos. Y salvaron vidas. O lo intentaron. Y por eso fueron perseguidos, encarcelados, desaparecidos, torturados o asesinados por la dictadura militar.

El silencio sostenido durante todo este tiempo por la jerarquía eclesiástica y roto apenas por tibios documentos, parece fundarse en la creencia de que el prudente olvido es parte de la reconciliación. En este marco, desde algunos sectores pueden levantarse voces que pretendan presentar el juicio a Von Wernich como una vuelta a los enfrentamientos del pasado y un agravio a la Iglesia.

Sostenemos que de ninguna manera este juicio puede interpretarse como una ofensa a la Iglesia Católica. En todo caso, abre una puerta al cumplimiento del precepto evangélico: hay que tener “hambre y sed de justicia”. (Mt. 5.6). Y es sobre todo, una oportunidad histórica para profundizar la reflexión y autocrítica sobre su propio rol durante los años de la dictadura militar

2) Es un hecho de enorme gravedad institucional que a 9 meses de la desaparición de Julio López, y en vísperas del comienzo de un nuevo juicio penal, no existan datos ni pistas cert eras sobre su destino. La investigación del caso debe ser cuestión de Estado y el juzgado federal a cargo contar con recursos humanos e infraestructura acordes a la trascendencia del hecho a investigar. En tanto no sea esclarecida, la segunda desaparición de López pone en entredicho el Nunca Más como principio fundante de nuestra democracia.

3) La reparación, la dignidad y la seguridad de todos los testigos y víctimas es un deber indelegable del Estado y debe garantizarse con premura. El recientemente creado “Programa Verdad y Justicia”, cuyo coordinador designado es Marcelo Saín, puede realizar un aporte significativo como instancia de articulación desde el Poder Ejecutivo que coadyude a la aceleración de los procesos judiciales. Los testigos son una prioridad. El programa deberá articular mecanismos idóneos para que cesen las amenazas e intimidaciones hacia los mismos. Es urgente que para todo ello el organismo sea dotado del presupuesto y la infraestructura indispensables para poder cumplir rápida y acertadamente con su cometido.

4) Consideramos que se hace imperioso encontrar fórmulas procesales que permitan evitar la multiplicación de causas penales y por consiguiente, la dispersión de las investigaciones y las sucesivas citaciones a los testigos. El valor reparatorio de la justicia se diluye y por el contrario, se produce una re-victimización cada vez que los testigos son sometidos a la traumática situación de recorrer despachos judiciales, reiterar reconocimientos o repetir sus declaraciones.

5) Creemos necesario señalar que la voluntad política de avanzar con celeridad con los procesos judiciales pendientes, debe acompañarse con el compromiso de los tres poderes del Estado y con políticas adecuadas de distribución de recursos y partidas presupuestarias especialmente afectadas a los tribunales que tienen la responsabilidad de investigar delitos de lesa humanidad. Vemos con preocupación las precarias condiciones en las que muchos de ellos desempeñan su tarea. En este sentido, resulta necesaria la creación de un tercer tribunal oral federal en la ciudad de La Plata, a fin de evitar que en los próximos meses colapse la actividad judicial de los dos tribunales orales existentes, que se encuentran al límite de su capacidad para atender el cúmulo de expedientes en trámite.

El juicio a Christian Von Wernich importa reafirmar el camino de Verdad y Justicia que se comenzó a recorrer con certeza desde la anulación de las leyes de impunidad. Queda mucho por hacer. Pero es innegable que la construcción de la verdad a través de la justicia se ha consolidado en la Argentina cómo la única y cabal forma de reparación que permita superar las consecuencias del terrorismo de estado y consolidar definitivamente la institucionalidad democrática.


Adolfo Pérez Esquivel- Hugo Cañon-Aldo Etchegoyen- Laura Conte- Victor Mendibil- Martha Pelloni- Elisa Carca- Carlos Sanchez Viamonte- Emilce Moler-Víctor De Gennaro-Roberto Cossa-Elizabeth Rivas- Luis Lima- Monseñor Miguel Hesayne- Mauricio Tenembaun- Ma. Verónica Piccone- Susana Méndez.