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revista La Urdimbre nro. 108 - ENERO 2012
Esta es la edición número 108, enero 2012, de nuestra revista mensual gratuita

Liberan cóndor rehabilitado en zoo de Buenos Aires
cóndor liberado en Catamarca

SUBTES: Forever Young
Pr Agrupación Amigos del Subte
con melodías de época. A partir del 8 de enero, domingos de enero y febrero a las 18 hs.
Visita guiada en el Edificio de la ex Munich
ex confiteria munich
liberan molinetes en lapsos matutinos y vespertinos
Protesta sindical por aumento en subtes


las funciones se reanudarán el próximo mes de febrero
El Planetario equipado con tecnología de última generación
plaanetario Galileo Galilei
La "Defensora" y la especulación inmobiliaria
Por Enrique Viale, Sebastián Pilo y Jonatan Baldiviezo*
para su posterior puesta en valor
La Ciudad propone expropiar la ex Confitería El Molino


¿A quiénes defiende Alicia Pierini?
en la ex esma
Presentan archivo de la memoria de la diversidad sexual
archivo de la memoria de la diversidad sexual
para invertir en el Centro Cívico de barracas
Venderán el Edificio del Plata

derrumbe de edificio bartolomé mitre 1200
Evitable pérdida de patrimonio y de una vida
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Nota en Edición Impresa de La Urdimbre, junio 2007
El secreto de la tierra

Por Juan Carlos Martínez, Movimiento Moqoit, Chaco

Los mocovíes somos diez mil. Somos sobrevivientes de la conquista. Muchos de nosotros, incluido yo, no tenemos una hectárea de tierra sino que tuvimos que ir a las localidades más cercanas para alquilar un campo y poder tener un pedazo de tierra y vivir allí. Nuestra lucha por la tierra es muy fuerte, nos ha llevado a lo más profundo del dolor cultural que ha quedado en la memoria colectiva de nuestros pueblos.

El hermano blanco muchas veces no alcanza a entender el sentido espiritual que tenemos sobre la tierra. Nuestra mentalidad con la tierra tiene que ver con lo espiritual, con el sentimiento, con la libertad de poder vivir un espacio. Cuando hablamos de un espacio de vida, hablamos de un espacio en donde podamos desarrollarnos, donde podamos tener un contacto mucho más directo con el cosmos, mucho más contacto con la vida; en donde la vida se expresa, la vida podemos sentirla entre nosotros. Sin tierra y sin espacio suficiente para vivir nos sentimos como ahogados, como asfixiados. Muchas veces nosotros los mocovíes sentimos, en casi el mismo momento, que con un hermano indígena del sur o de cualquier punto del país estamos luchando por una misma causa. Aunque sin comunicarnos y sin hablar personalmente sentimos esa necesidad de que nos juntemos por este tema. Eso es quizá algo nuevo para el hermano blanco. Hay entre nosotros como una comunicación espiritual, de sentimientos, en que percibimos que en este año ésta es la lucha, en otro año será otra. Sin comunicarnos, sin hablarnos, sin conocernos. Esta es parte de la cosmovisión que tenemos.

Para ilustrar cómo sentimos y cómo nos ubicamos en el espacio donde desarrollamos nuestra vida: nosotros nos sentimos perdidos, perturbados, cuando existen muchas cosas cuadradas. No en la existencia concreta sino en todo el orden rígido que nos complica. Por ejemplo, el de medir hectáreas de tierras, cuando para nosotros el espacio es un espacio sin límites, un espacio natural, un espacio en donde queremos tener contacto justamente con el cosmos en donde nosotros viajamos. Un espacio donde nosotros viajemos por el espacio.

Sabemos que todo gira alrededor del sol, pero nuestros abuelos dicen que gira no solamente la Tierra, sino que gira el sol; y no solamente el sol sino las estrellas; y que de alguna manera giramos todos juntos en el espacio. Y ese giro es circular como un espiral, digamos. Hay un relato tradicional de nuestros abuelos, en donde se habla de la creación del hombre y del árbol que llegaba hasta el cielo. Ese árbol que llega hasta el cielo es como un remolino, es un hueco, un agujero que nace desde la tierra hacia el exterior, hacia otros planetas. Entonces por allí, digamos, llegamos los seres humanos hacia la Tierra.

Puede ser que muchos piensen que el relato no tiene que ver con esta cuestión de la tierra pero en nuestra cultura sí tiene mucho que ver. En ese árbol bajaron gente, personas, que son como cualquiera de los pueblos indígenas, pero que les gustó tanto la Tierra que se quedaron como para adueñársela. Por querer adueñarse de la tierra se cortó ese árbol y ese árbol está cortado. Yo, porque no me creo muchas cosas, voy a hablar con mi abuelo y le pregunto: ¿qué tiene que ver esto con lo que la ciencia dice?, porque parece que no tiene nada que ver. Me dice “la ciencia no ha determinado todavía lo que nosotros creemos”. Entonces yo le pregunto, ¿y ese árbol crece para arriba o para abajo? “No, ese árbol no crece ni para arriba ni para abajo. Ese árbol está creciendo hacia nosotros actualmente”. Porque en la mentalidad nuestra no hay arriba ni hay abajo, no hay grande ni chico, es un espacio necesario. Entonces él me dice “lo que no se sabe es qué seres llegarán, por ese mismo árbol, cuando ese árbol llegue a la tierra”. Esto es un poco complicado pero nuestra cosmovisión cree que hay un momento en donde los mocovíes sienten profundamente, perciben que este año la lucha va a ser por la tierra. Este año es donde los mocovíes nos juntamos con los hermanos wichis en el Chaco para decir “nos sentimos asfixiados por tanta mentira, por tanto atropello, por tanta falta de respeto”.

Y otro mensaje que muchos de nosotros aprendimos de nuestros abuelos. En este momento además de pedir tierra para nosotros, que se nos devuelva, estamos pidiendo a los hermanos blancos que privatizan las tierras, que tienen muchas tierras, que la cuiden. Yo no se qué, pero mis abuelos están percibiendo algo, que por causa del mal trato de la tierra caemos todos. Por eso se pide a los que tienen mucha tierra que las cuiden, porque no la conocen. Hoy muchos vienen a adueñarse y no conocen cuál es el secreto de la tierra y cuál es el poder de esa tierra.

Nuestra pelea por la tierra en el Chaco es muy fuerte. Años atrás nosotros no nos animábamos a hacer este tipo de lucha, pero nos dimos cuenta que si no salimos nosotros los indígenas a luchar, nadie va a hacerlo por nosotros. Es una lucha de muchos años. Se va a terminar cuando la mayoría de los hermanos blancos que administran el Estado entiendan el significado de lo que es para nosotros la tierra. No es un valor monetario. Vale más que una vida para nosotros. ?

Extraído de Revista La Educación en nuestras manos, N° 77, diciembre de 2006.