Mientras se disputaba el encuentro entre Boca Juniors y Libertad
en Paraguay, el jueves 24 se incendió una casilla del
segundo piso de Martín Rodríguez 843, en ausencia
de sus ocupantes. El inmueble es propiedad del Instituto de
la Vivienda. No hay matafuegos. Los ocupantes del conventillo
afirman que tres días antes empleados del Gobierno de
la Ciudad los habían retirado para recargarlos. Con harta
frecuencia, recurrentes siniestros hacen presa de las centenarias
construcciones de chapa y madera poniendo en riesgo la vida
de sus ocupantes
“Si uno toma una vista aérea desde el sur –desde
Lugano o Pompeya– se puede observar que los asentimientos
más precarios, donde las condiciones de vida son más
terribles, como en la Villa 21-24, en la zona de La Boca, parece
que van desapareciendo. Pero esto es una vista engañosa,
porque la degradación está desde la línea
municipal hacia adentro. En La Boca, los frentes de las casas
esconden asentamientos tan precarios como los de la zona Sur
de la ciudad. Y ésta es la emergencia habitacional que
debemos atender.” (Intervención de la diputada
Silvana Giúdici en la audiencia pública el 21
de abril de 2006 en apoyo al Proyecto de ley de Emergencia Urbanística
y Ambiental de La Boca.