Los horóscopos son una trampa para incautos, más
allá de los adictos que los leen diariamente. Carecen
de cualquier soporte científico. No toleran ninguna prueba
de consistencia suponer que por una determinada posición
de los astros, millones de personas en el mundo pertenecientes
a Libra por ejemplo tendrán todas ellas, cualquiera sea
su situación, una buena semana en el amor y dificultades
en los negocios o en el trabajo.
La estadística tiene parámetros técnicos
y está basada en conocimientos como la Curva de Gauss,
la mediana, la dispersión o la probabilidad matemática.
El INDEC es una institución seria con prestigio internacional
que aplica las mismas metodologías de los países
más importantes. Es considerada la más importante
de América del Sur. Y tiene acuerdos de cooperación
con Inglaterra, Francia, Italia, Canadá y España
Y sin embargo hay un punto en que el Índice de Precios
al Consumidor, sobre el cual se establece la inflación
mensual, en su generalidad, roza o se superpone a la astrología.
Conformar una canasta de consumo para cuatro personas, prescindiendo
del nivel de ingreso, y que a su vez tienen un índice
de ponderación, no puede arrojar sino resultados larvados
o alejados significativamente de la realidad.
Es evidente que si lo que se destina a alimentos y bebidas
implican el 31% del gasto total de esa canasta, el mismo representará
para una persona que gana $600,00 el 80% o más del consumo
total. En cambio para aquel que obtenga ingresos de $15.000,00
tal vez los mismos conceptos representen un 25%.
Si la canasta que se usa de medida está basada en consumos
de 1986/1987 y no en una más cercana como la ya establecida
pero no implementada de gasto de hogares 1996/1997, es evidente
que hay ítems más actuales que no se incluyen
en su composición. Ni hablar de una que respete los consumos
actuales del 2007, donde los aproximadamente veinte millones
de celulares atraviesan todas las clases sociales.
Actualizando la metodología, dice Claudio Lozano, en
Página 12 del 18de febrero del 2007, “la pobreza
pasa del 31,4% al 39,6% y la indigencia sube del 11,2% al 14,4%.”
En números: los pobres pasan de 12.242.619 personas
a 15.422.356. Los indigentes de 4.355.926 a 5.619. 049.
Es claro que una aproximación mucho más cercana
a la realidad es conformar canastas por tramos de ingresos.
Por ejemplo una que refleje la ponderación de los consumos
para los que ganen hasta $ 500. Otra entre $500 y $1.000 Otra
entre $1.000 y 1.500, y así siguiendo. Luego si se pudiera
fragmentar la población económicamente activa
determinando la cantidad de personas que integran cada escalón
de ingresos se podría hacer una ponderación de
cómo influye la inflación en cada sector.
Como bien dice Cledis Candelaresi en Página 12 del 10
de febrero del 2007: “La canasta de gastos es el instrumento
básico para calcular el índice de precios al consumidor
y la ponderación de cada rubro resulta clave para obtener
un resultado justo. Pero según coinciden los técnicos
abocados a estos temas, este cambia, a veces drásticamente,
según el ingreso total del hogar, el lugar geográfico
y, naturalmente, el momento histórico económico,
factores que condicionan los hábitos de compra. Educación
es un buen ejemplo de cómo puede cambiar el peso relativo
de un rubro. Según la canasta oficial, representa el
4,2% del gasto de ese hogar promedio, que es sólo construcción
estadística. …..hay más de un estudio privado
que sube aquella incidencia hasta el 15% promedio para consumidores
ABC1, que destinan una proporción mayor del presupuesto
a la educación privada. Lo mismo ocurre con otros rubros……como
la medicina privada y el turismo”
Tampoco existen canastas regionales. Se ajusta la del Gran
Buenos Aires por precios regionales.
La canasta única promedio, termina siendo un termómetro
defectuoso. A veces la dispersión que este método
de análisis provoca, origina sensaciones como los vaticinios
astrológicos.
Los intentos de alterar el termómetro
La información disponible permite suponer que en esta
ocasión hubo algún intento de modificar en algún
porcentaje las cifras reales determinadas con el metro habitual.
En otras ocasiones, con diferentes ministros, entre otros Martínez
de Hoz, Domingo Cavallo o Roberto Lavagna, se crearon índices
alternativos. El siniestro ministro de la dictadura criminal
ante el avance del precio de la carne solucionó el problema
creando un índice descarnado. Excluyó la carne
y “solucionó” estadísticamente”
el problema. Domingo Cavallo con su irascible temperamento atribuía
la resistencia que la realidad le imponía a sus atropellos,
a los “errores” del INDEC. Cuestionó, entre
otras cosas, los aumentos en el rubro servicios. Roberto Lavagna
ante las dificultades de disminuir la cantidad de gente por
debajo de la línea de pobreza, creo un índice
paralelo ajustado a sus necesidades, tomando los precios más
bajos del mercado. Por un “milagro estadístico”
tres millones de pobres dejaron de serlo, aunque ellos nunca
se enteraron. Era una forma de numerar lo que se desconocía
para ignorarlo en profundidad.
A su vez la oposición, al que ningún relevamiento
estadístico podría tabular una idea, despotricaba
hasta ayer contra el INDEC que ahora defiende. Buscan en la
inflación y en la inseguridad los arietes para flaquear
a un gobierno cuyos índices macroeconómicos le
sonríen, aunque haya entre un 31 y 39% de la población
bajo la línea de pobreza.
La deuda y el índice de inflación
El mantenimiento de un dólar sobrevaluado que ha permitido
en buena parte los notables índices de crecimiento (en
el 2003, 8,8%, en el 2004, 9%, en el 2005, 9,2%, en el 2006,
8,5%) tiene sus costos. Para ello el Banco Central tiene que
comprar dólares contra entrega de moneda nacional. Para
sustraerla de la circulación y esterilizar el incremento
del circulante emite Bonos que son incremento de deuda externa.
Es decir que el incremento de reservas tiene en un porcentaje
incremento de deuda.
A su vez cincuenta y cuatro mil millones de dólares
de la deuda está ajustada por el CER, coeficiente de
estabilización monetaria. Esto significa que cada un
por ciento de incremento en el índice de inflación
la deuda aumenta en quinientos cuarenta millones de dólares.
Nadie quiere imaginar la nueva 1050 en que se convertiría
la deuda del país en el supuesto que la inflación
se disparara. Y una acotación para nada marginal. Hay
una cierta ilusión que el problema de la deuda está
superado. Apenas hay una distensión en el cronograma
de pagos. No está muerta. Apenas agazapada y en crecimiento.
Dispuesta a saltar sobre el cuello de la recuperación
económica. La ausencia de las insoportables misiones
del FMI alientan este espejismo.
La recuperación económica, el crecimiento, el
superávit comercial y fiscal deben ser incentivos y no
obstáculos para analizar la realidad. Las estadísticas,
más allá de sus distorsiones actúan como
un espejo.
Tal vez sea bueno recordar una parábola judía.
Se cuenta que una vez un hombre muy rico fue a pedirle un consejo
a un rabino. “El rabino tomó la mano, lo acercó
a la ventana y le dijo “mira”. El rico miró
por la ventana a la calle. El rabino le preguntó: “¿qué
ves?”. El hombre le respondió: “veo gente”.
El rabino volvió a tomarlo de la mano y lo llevó
ante un espejo y le dijo:- “¿qué ves ahora?”.El
rico le respondió: -”Ahora me veo yo”.¿Entiendes?
En la ventana hay vidrio y en el espejo hay vidrio. Pero el
vidrio del espejo tiene un poco de plata. Y cuando hay un poco
de plata uno deja de ver gente y comienza a verse solo a sí
mismo”.
O en la poesía de Borges: “Yo que sentí
el horror de los espejos/ No sólo ante el cristal impenetrable/
Donde acaba y empieza, inhabitable,/un imposible espacio de
reflejos/…… Dios ha creado las noches que se arman/De
sueños y las formas del espejo/ Para que el hombre sienta
que es reflejo/Y vanidad. Por eso nos alarman”.
La economía y la astrología
¿Será cierto que el trabajo de los economistas
consiste en hacer creíble los pronósticos de los
astrólogos?
Canasta de consumo universal. Sobre las cifras así obtenidas
se hacen sesudos análisis. A lo de Géminis les
irá bien esta semana en el amor. El mantenimiento del
dólar no tiene costo. Plutón está interpuesto
entre el sol y la luna. Los pobres serán menos si encima
se trampea al termómetro. Los de Cáncer tendrán
dificultades con sus compañeros en el trabajo. El problema
de la deuda está superado.
Los espejismos son fenómenos vinculados al índice
de refracción de la luz. ¿ Y los oasis??