Aries: Este mes los astros no ejercerán ningún
tipo de influencia sobre usted. Siéntase libre de hacer
lo que quiera, y como quiera.
Tauro: Habrá importantes novedades en el amor, pero
usted no estará al tanto de ellas. En todo caso, pregunte
al diariero o a la señora de la panadería. Ellos
podrán pasarle algún chisme.
Géminis: La lectura de un horóscopo tendencioso
y redactado por astrólogos inexperientes y sin escrúpulos
le acarreará numerosas dificultades.
Cáncer: Estás demasiado receptivo en relación
con los demás. Tu receptividad no se ajusta a la medida
de la situación. No creas que te van a dar tanto.
Leo: Mercurio entra en un signo hostil. Evite mezclar amor
con dinero, salvo, naturalmente, que ésa sea su forma
de ganarse la vida.
Virgo:Se presentarán nuevos miembros en la familia,
ya sea por nacimientos, casamientos, o simple generación
espontánea de primos, tías o cuñados.
Libra: Se ha adentrado usted en un otoño benévolo
al que seguirá un crudo invierno para el que conviene
prepararse desde ya. Consuma vitamina C.
Sagitario: Usted vive en el hemisferio sur, y desde ahí
no tiene posibilidades de ver la Osa Mayor, que es su constelación
de la suerte. Venda todo y emigre, o cómprese un osito
de peluche.
Escorpio: El tiempo no pasa para usted. Sus actividades son
rutinarias y consisten en interminables ciclos monótonos
y reiterativos. Si quiere saber más, consulte el horóscopo
de la semana pasada o el de la anterior.
Capricornio: Si te cuidas adecuadamente y evitas los excesos
tanto en la comida como en el sueño y en cualquier otra
actividad física, tendrás una semana signada por
un excelente estado de salud. Mucho mejor que el de la semana
que viene.
Acuario: Alcanzará grandes metas, y cuando las haya
alcanzado ya no sabrá qué hacer. Es una lástima
que no haya pensado en esto antes.
Piscis:Se presentarán algunas dificultades económicas
y para sobrellevarlas usted no tendrá más remedio
que convertirse en informante de la policía. No permita
que su desesperación lo/a ponga en desventaja. No acepte
ciegamente la primera oferta. La información que usted
tiene es de gran importancia, así que... hágala
valer.
Devolución Total
Las multinacionales tienen que devolver todo lo que robaron
en América Latina y el mundo los últimos cien
años. Inglaterra también, tiene que devolver por
lo menos lo que robó en el siglo veinte y en el diecinueve.
Con o sin intereses, eso será cuestión de negociarlo
después, pero lo tiene que devolver ya, a la India, a
África, a América Latina. Y lo tiene que devolver
aunque se lo haya gastado. Y lo tiene que conseguir sin robar.
Tiene que trabajar.
Y España también. Tiene que devolver todo lo
que robó durante la conquista y lo que sigue robando
con su empresa telefónica en toda América Latina.
Tiene que deshacer su siglo de oro, fundirlo, desmenuzarlo y
devolverlo. O si no, que saque de donde pueda, que sude. Si
no le alcanza la población que tiene, que hagan doble
o triple turno, como hacen los latinoamericanos cuando tienen
la suerte de que alguien acepte explotarlos y oprimirlos.
Y Francia también, que devuelva todo lo que robó
en Haití, en Martinica, en la Guayana, aunque primero
tiene que devolver las propias Martinica y Guayana, que no le
son propias. Y el Imperio Romano tiene que devolver todo lo
que le robó a los galos, y a los iberos, a los celtas,
etc., etc. Y si el imperio romano no existe más, la deuda
la tiene que pagar el imperio norteamericano, que es el que
terminó heredando el botín, que fue pasando de
mano en mano a través de los siglos.
Y después hay que arreglar cuentas en Latinoamérica,
también. Cuando España, Portugal y Estados Unidos
devuelvan todo, nada de quedárselo los latinoamericanos
ricos. Hay que dejárselo a los indígenas, y la
tierra también, y los descendientes de europeos que se
quieran quedar tienen que pedir permiso. Los africanos no, pero
nosotros sí. Nada de Argentina, Brasil, República
Oriental, Bolivia, Colombia, todo eso es mentira, hay que devolver
la tierra y el mapa como eran antes. Y si no sabemos cómo
era, a estudiar todo el mundo. Nada de estudiar inglés,
eso el que quiera que lo haga después; primero hay que
pagar la deuda. Para saber cuánto es hay que estudiar
araucano, toba, aymará, y hay que estudiar el calendario
maya para poder calcular los intereses.
Y basta de hablar, hay que empezar a devolver ya. Cada minuto
es un árbol más, un tapir más que se debe.
Cada palabra europea, cada nota afinada con el diapasón
es un insulto a las culturas autóctonas. Hay que callarse
y pagar.
Del libro de Leo Masliah “Horóscopos
y otras sentencias”