Desde hace varias semanas los vecinos de La Boca, San Telmo
y Monserrat se reúnen en asamblea para exigir al Ministro
de Salud de la Ciudad, Alberto De Micheli, y a los legisladores
de la Comisión de Salud que se hagan cargo de asignar
los recursos que ya estaban presupuestados para poner en funcionamiento
el Centro de Salud y Acción Comunitaria Nº 41, ubicado
en una zona desfavorecida de La Boca. El 26 de setiembre al
mediodía marcharon junto a organizaciones barriales y
profesionales de la salud desde el CeSAC Nº 15, Humberto
1º 470. La columna se detuvo luego en el Hospital Argerich,
donde tuvo lugar el acto principal para reclamar por la apertura
del Centro de Salud de La Boca, y concluyó en Ministro
Brin 843, sede del nuevo CeSaC Nº 41 que permanece sin
ponerse en marcha a pesar de estar totalmente concluida la obra
y contar con el equipamiento necesario.
Los profesionales, técnicos y personal administrativo
que debería comenzar sus tareas allí, ya concursaron
para ocupar los cargos, pero los nombramientos están
suspendidos por decisión del Ministro de Salud. Un mes
antes, citado por la Comisión de Salud de la Legislatura
para que explicara los motivos de la demora , el ministro aludió
al “desfinanciamiento” para hacer efectivos los
nombramientos en lo que resta del año.
“La síntesis de esa reunión la hizo la
titular de la comisión, María Soledad Acuña
(del PRO), quien les informó a los vecinos que se habían
movilizado hasta la Legislatura: ‘Las partidas presupuestarias
se esfumaron. No hay dinero ni manera de designar cargos o personal’”!
(Pagina/12).
Habrá que esperar, por lo tanto, al nuevo presupuesto
para obtener las partidas necesarias. Se estima que recién
a mediados de 2008 los vecinos podrían comenzar a atenderse
en este nuevo CeSaC.
ABL: Una vuelta de página
La división de la Ciudad en tres zonas para aplicar aumentos
del impuesto de Alumbrado, Barrido y Limpieza que iban de 50 al
230% no prosperó debido a las críticas generalizas
que recibió la iniciativa del Jefe de Gobierno. El análisis
de la cuestión fue dejado en manos de los miembros de una
comisión ad hoc conformada por representantes de los principales
bloques políticos de la Legislatura.
A poco de funcionar la comisión de marras llegó
a algunos significativos acuerdos básicos: no habrá
aumentos para algunos sectores de los barrios lindantes con
el Riachuelo (Villa Riachuelo, Villa Soldati, Pompeya, Barracas
y La Boca). Allí, consideran los diputados, no hubo avances
del mercado ni existe una calidad ambiental que pueda justificar
un reajuste. “Este consenso se logró sobre la base
de que se trata de zonas que no sólo sufren la contaminación
histórica de este curso de agua sino que consisten en
general de barrios degradados de la Ciudad, a los que ha llegado
muy poco o nada de la inversión estatal y privada en
las últimas décadas” (Clarín 13/09/07)
. Todavía tienen que ser definidos los cortes en estos
barrios; es decir, cuáles manzanas entrarían y
cuáles no. Un matutino local publicó un mapa en
el que La Boca, aparece divida en dos zonas: Norte y Sur, con
la aclaración de que en la primera no habrá aumento
y en la otra sería de un 20%.
También acordaron una gran cantidad de áreas diferenciadas,
en busca de una mayor equidad a la hora de calcular los coeficientes
de aumento. Aún no se sabe si serán 70, 80 o 150
zonas, pero esas son cantidades en danza.
Otra de las conclusiones: los aumentos no se aplicarían
este año. Y el monto a recaudar será bastante
inferior a los 700 millones de pesos anuales que resultaban
del fallido decreto de Terlerman. Cabe recordar que a comienzos
de agosto, el jefe de Gobierno admitió que la Ciudad
tiene un déficit fiscal de 600 millones de pesos. Para
paliarlo, recurrió a un recorte de obras públicas
por 290 millones de pesos y un plan de facilidades para que
se pongan al día los deudores impositivos (ver aviso
en contratapa). Pero al no cerrar los números, el 24
de agosto último firmó el decreto de revaluación
fiscal de los terrenos de la Ciudad, que provocaban los mencionados
aumentos de entre el 50% y el 230% en el ABL. No pudo ser.
Sin embargo, como esto no alcanzaba, el viernes 24 de agosto
Telerman firmó un decreto de revaluación fiscal
de los terrenos de la Ciudad, que provocaba aumentos de entre
el 50% y el 230% en el ABL.