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revista La Urdimbre nro. 108 - ENERO 2012
Esta es la edición número 108, enero 2012, de nuestra revista mensual gratuita

Liberan cóndor rehabilitado en zoo de Buenos Aires
cóndor liberado en Catamarca

SUBTES: Forever Young
Pr Agrupación Amigos del Subte
con melodías de época. A partir del 8 de enero, domingos de enero y febrero a las 18 hs.
Visita guiada en el Edificio de la ex Munich
ex confiteria munich
liberan molinetes en lapsos matutinos y vespertinos
Protesta sindical por aumento en subtes


las funciones se reanudarán el próximo mes de febrero
El Planetario equipado con tecnología de última generación
plaanetario Galileo Galilei
La "Defensora" y la especulación inmobiliaria
Por Enrique Viale, Sebastián Pilo y Jonatan Baldiviezo*
para su posterior puesta en valor
La Ciudad propone expropiar la ex Confitería El Molino


¿A quiénes defiende Alicia Pierini?
en la ex esma
Presentan archivo de la memoria de la diversidad sexual
archivo de la memoria de la diversidad sexual
para invertir en el Centro Cívico de barracas
Venderán el Edificio del Plata

derrumbe de edificio bartolomé mitre 1200
Evitable pérdida de patrimonio y de una vida
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Nota en Edición Impresa de La Urdimbre, setiembre 2007
Galileo Galilei admite su “error” ante la Santa Inquisición, año 1634

“Yo, Galileo, hijo de Vicenzo Galilei de Florencia, teniendo setenta años de edad [...], juro que siempre he creído, creo ahora y, con la ayuda de Dios, en el futuro creeré, en todo lo que la Santa Iglesia Católica y Apostólica sostiene, predica y enseña.
Después de haber sido amonestado por este Santo Oficio, enteramente abandono la opinión falsa de que el Sol es el centro del Universo y que es un astro inamovible, y que la Tierra no es el centro del mismo sino que es un astro en movimiento. Acepto que yo ni debía tener, ni debía defender, ni debía enseñar en ninguna manera, ni oralmente ni por escrito, todo lo que pregoné con la falsa creencia; luego de haber recibido una notificación que afirmaba que la doctrina que yo apoyaba es opuesta a la Santa Escritura, escribí y publiqué un libro en el que sigo apoyando mis herejías, propongo también, argumentos persuasivos en su favor. Por esa causa he sido juzgado por el Santo Oficio, pues se tuvo la vehemente sospecha de mi herejía, que es haber sostenido y creído que el Sol está en el centro del Universo y que es inamovible, y que la Tierra no está en el centro y que se encuentra en movimiento.

Por lo tanto, deseando remover de las mentes de sus Eminencias y de todos los cristianos fieles, esta vehemente sospecha razonablemente concebida contra mí, yo abjuro con una fe auténtica y un corazón sincero estos errores y herejías; maldigo y detesto estas infamias así como también cualquier otro error, herejía o secta contraria a la Santa Iglesia Católica. Y juro que para el futuro yo ni diré ni afirmaré oralmente, así como tampoco escribiré cosas tales que puedan traer sobre mí sospechas semejantes; y si conozco a cualquier hereje, o a alguno sospechoso de herejía, “yo lo denunciaré a este Santo Oficio, o al Inquisidor u Ordinario del lugar en el que pueda estar”