Una vez más el PRO intenta limitar el accionar de jueces
del Foro contencioso administrativo, cuyos fallos resultan adversos
en la mayoría de los casos, al Gobierno de la Ciudad.
En intentos anteriores trataron de limitar la cantidad de amparos
judiciales –los cinco jueces en la mira, sobre un total
de quince, se destacan por ser “amparistas” en reclamos
sociales—y en otra arremetida el entonces Procurador de
la Ciudad Pablo Tonelli le sustrajo 400 expedientes al más
conflictivo del grupo, Roberto Andrés Gallardo. En ambas
iniciativas le fue mal al Gobierno; las instancias superiores
no acompañaron.
Ahora Macri recurrió --en una controvertida ofensiva
en forma directa-- al Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad,
omitiendo dar respuesta a varias cautelares de distintos juzgados
con un típico argumento “ad homini”. El sugestivo
“per saltum” del STJ tuvo lugar tras una visita
personal de Mauricio Macri.
Sin anestesia
"Queremos que se disciplinen realmente,
cumpliendo hasta donde llegan sus atribuciones. Nosotros creemos
que en este caso, y en otros que hemos denunciado a Gallardo,
se extralimita totalmente en sus atribuciones. ¿Cómo
lo hacemos? Presentándonos ante el Tribunal Superior
de Justicia, como debe hacerse" dijo el Jefe de Gabinete
del GCBA en declaraciones televisivas.
Una transparencia de intenciones inédita o un uso precario
del lenguaje la del señor Rodríguez Larreta que
no parece medir las implicancias del término “disciplinar”.
Convengamos que, sin recurrir al diccionario, se entiende que
disciplinar es obligar a otro a hacer algo en contra de su voluntad
para adecuarse a un régimen o conducta que se le impone.
El caso Ugolini
A los fallos que hacen lugar a medidas cautelares que disgustan
al Gobierno se suman dictámenes contra el nombramiento
de la fiscal de Cámara Daniela Ugolini como miembro del
Superior Tribunal de Justicia de la Ciudad en reemplazo del
jubilado Julio Mayer.
En esta causa hay un antecedente que dio lugar a la polémica
sobre conflicto de poderes: el Juzgado Nº 6 del fuero Contencioso
Administrativo y Tributario, a cargo de Patricia López
Vergara, allanó el despacho de la Junta de Ética,
Acuerdos y Organismos de Control que preside el diputado Oscar
Zago (PRO) y retiró el expediente en el que Mauricio
Macri solicita el nombramiento de Ugolini. Es este mismo STJ
el que tiene que fallar ahora en el pedido del Ejecutivo para
limitar el accionar de los jueces de primera instancia y se
presume que si ya hubiera sido nombrada Ugolini, sería
un voto en sintonía con sus intervenciones anteriores
que siempre favorecieron al PRO.
Conferencia de prensa
Así las cosas, los jueces en la picota llamaron a una
conferencia de prensa que se realizó ayer. Gallardo y
Elena Liberatori, también demandada, advirtieron sobre
el hostigamiento al que se sienten sometidos por el Pro, y se
preparaban para asistir a la audiencia pública donde
deberán comparecer frente al STJ.
"No hay duda que aquí hay una evidente actitud de
disciplinamiento", dijo el juez Horacio Gallardo a Online-911.
Advirtió que "el Gobierno ni siquiera apela nuestras
medidas sino que va al Tribunal Superiores para que nos diga
que no podemos actuar. Somos cinco de los quince jueces de la
Capital los que estamos siendo cuestionados. El 33 por ciento
del Poder Judicial porteño".
Hoy, desde las 10.30, los cinco jueces demandados —Gallardo,
Liberatori, Patricia López Vergara, Guillermo Scheibler
y Guillermo Treacy— deberán explicar en la sede de
Cerrito 760 ante el tribunal superior porteño sus fallos
en el expediente Ugolini. Antes de que comience el proceso distintas
organizaciones sociales se movilizarán para apoyarlos.
"Habrá antes una misa dada por los curas villeros
y luego entraremos a la audiencia donde convocamos a la ciudadanía
a ver como se desarrolla este proceso y que vean esta acusación
tan grave que estamos haciendo", declaró Gallardo.