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19/04/2011
fallo de cámara. Por someter a compatriotas a servidumbre en taller clandestino
Revocan falta de mérito de Oyarbide favorable a mujer boliviana

El tribunal de apelaciones revocó la “falta de mérito” dictada por el juez federal Norberto Oyarbide al analizar la situación procesal de Rufina Pérez Uruña, de 34 años, y a quien los camaristas imputaron el presunto delito de “reducción a servidumbre”.

Pérez Uruña está imputada de “haber dado acogida a 18 personas extranjeras, lográndose establecer que la presencia en el país de cinco de ellas era en forma regular, diez ciudadanos bolivianos en estado migratorio irregular y tres personas extranjeras que acreditaron su permanencia en el país, mediante visa de estudiantes no encontrándose autorizados a trabajar”.

En un allanamiento al taller, se determinó la presencia de “una persona, de sexo femenino, menor de edad, de nacionalidad boliviana" que estaba en situación de "explotación laboral”.

En su resolución, los camaristas Jorge Ballestero y Eduardo Freiler explicaron que los obreros eran sometidos a “extensas y extenuantes jornadas laborales, no encontrándose regularizados laboralmente, en condiciones inhumanas y con condiciones mínimas de higiene, condiciones habitacionales no aptas para recreación y descanso digno”.

“También se constató que las personas que habitaban el inmueble recibían un precario régimen de alimentación... se les abonaba a los trabajadores salarios magros, por prenda terminada, y según la producción que efectuaban de a grupos de unas seis personas”, afirmaron los jueces.

Los magistrados también citaron informes de las autoridades locales y nacionales que “dan cuenta de las indignas condiciones edilicias y de higiene en las que vivían y trabajaban las personas halladas en el taller” y en relación a “las condiciones alimentarias y los mecanismos de sujeción utilizados por la imputada para sumir a esas personas en una condición de explotación laboral”.

En ese sentido, se explicó que los trabajadores “sólo podían salir ‘libremente’ durante el sábado después de las 13 y los domingos, ya que en los días laborales sólo podían hacerlo en horas de descanso y con el permiso del encargado para hacer alguna compra en el supermercado o algún trámite”.