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La
reducción de la oferta de los talleres culturales porteños
es una decisión negativa porque restringe el desarrollo
de saberes y recursos expresivos. Tienen gran demanda y hubiera
sido razonable expandirlos” editorializa hoy Clarín.
“
Es necesario conservar, fomentar y enriquecer la
formación cultural de los porteños, como parte de
una estrategia destinada a realizar una ciudadanía más
plena. A esto no contribuye la medida que tomó el Gobierno
de la Ciudad” afirma el matutino.
La decisión del ministro de Cultura de eliminar más
de 500 talleres en los centros culturales barriales resulta
inexplicable sobre todo por el carácter confrontativo
de la medida. Afirmar que esa actividad fue deformada por el
“clientelismo político” y acusar in totum
al conjunto sin discernimiento alguno es aventurado.
Tampoco parece acertado tomar decisiones debido a “una
mala asignación de recursos” y a “la
falta de planificación” (males estos remediables
desde sus mismas oficinas) y mezclarlos en un mismo párrafo
con “docentes con horas cátedra imposibles
de cumplir y la adulteración reiterada de planillas de
asistencia”, situaciones que deberían
remediarse con la supervisión y control adecuados en
el lugar de los hechos y, en todo caso, instruir los sumarios
respectivos para sancionar a los docentes que hubieran cobrado
sin trabajar y/o a los directores de los Centros Culturales
que permitieron la adulteración de las planillas de asistencia.
(ver Abre
la inscripción: Talleres Culturales en Barrios 2008)
La pregunta obvia es ¿Suprimiendo actividades
se remedian males pasados y se previenen futuros? Y
por otra parte ¿Por qué castigar a los
vecinos y vecinas que concurrían a esos talleres?
Los argumentos del ministro resultan insostenibles y claman
por una explicación detallada acerca de quién,
cómo, cuándo y dónde.
Un párrafo aparte merece la eliminación del sitio
web del Gobierno de la Ciudad de los objetivos que definen el
accionar de los centros cultiurales barriales del GCBA. Unos
días atrás todavía podía leerse
esto:
"En sus 37 centros culturales —ubicados
en diferentes barrios— el Gobierno de la Ciudad de Buenos
Aires brinda este servicio cultural descentralizado por medio
de un cuantioso abanico de actividades artísticas, de
formación, de actualización de técnicas,
de experimentación y de producción ofreciendo
más de 1200 talleres, cursos, seminarios, y producciones
en forma gratuita.
El Programa Cultural en Barrios contribuye a conformar una sociedad
moderna donde los bienes y servicios culturales puedan llegar
a todos los niveles de la comunidad.
Es en el Centro Cultural donde los vecinos adquieren herramientas
de conocimiento, despliegan su vocación artística
y ejercitan conductas conscientes que redundan en respuestas
más ciudadanas. Allí se alientan comportamientos
sociales maduros y comprometidos basados en la libertad, el
respeto, la responsabilidad y la tolerancia; principios fundamentales
que permiten una mejor convivencia ciudadana"