23/04/2009
mientras organiza el 1er. festival de
circo de buenos aires
El Gobierno decretó el desalojo del
"Cirko de los Hermanos Trivenchi"
En 2003 el “Cirko de los Hermanos Trivenchi“ debió
abandonar un galpón que ocupaba en Villa Crespo. El gobierno
porteño le cedió otro en Caseros 1712. Allí
se realizan funciones de circo a la gorra y talleres de diversas
disciplinas. El actual Gobierno los echa, mientras que —paradójicamente—
está organizando el 1er. Festival Internacional de Circo
de Buenos Aires.
La Cooperativa de Trabajo Trivenchi presentó una acción
de amparo para que se anule el Decreto por el cual se ordenó
el desalojo de la sede de la cooperativa en Caseros 1712, en
el barrio de Constitución.
Por otra parte, legisladores de los bloques Frente Para La
Victoria, Coalición Cívica, Diálogo Por
Buenos Aires, Nueva Izquierda, Igualdad Social y Nueva Democracia
patrocinaron un proyecto de ley para otorgar a la Cooperativa
de Trabajo Trivenchi Limitada “el permiso de uso
a título precario y gratuito por el término de
20 (veinte) años del inmueble ubicado en la Avenida Caseros
1712/28”
En los fundamentos del proyecto se recuerda que el Cirko Trivenchi
nació en el año 2000 como un espectáculo
creado por un grupo de artistas itinerantes que decidió
juntarse para salir adelante.
Luego de varios años de espectáculos callejeros
e itinerantes, el Cirko decide conformarse en Cooperativa de
trabajo.
Al constituirse la Cooperativa, en el año 2003 el Gobierno
de la C.A.B.A. le otorga a la misma las llaves del inmueble
de Avenida Caseros 1712/28 que actualmente es asiento de sus
actividades, sin suscribir ningún tipo de convenio. Así
es que se abre el Centro Cultural y Cooperativa de Trabajo Trivenchi.
El mismo es un espacio independiente y multicultural situado
en el barrio de Constitución que hace más de ocho
años sostiene con un trabajo independiente y autogestivo
una búsqueda de crecimiento en el ámbito de la
cultura popular.
Los numerosos talleres gratuitos que se dictan en el centro
cultural ofrece la posibilidad de aprender allí diferentes
disciplinas y vincularse socialmente con lenguajes y actividades
artísticas que en muchos casos otorgan una salida laboral
creativa y digna.
Sin embargo, el trabajo social no se agota puertas adentro,
por el contrario, este grupo de militantes del arte y la cultura
popular expandió sus actividades a cárceles, hospitales,
villas, plazas y escuelas, dentro y fuera del país.
Se trata de un grupo de artistas jóvenes unidos para
hacer frente a aspiraciones sociales y culturales que constituyeron
una Cooperativa de Trabajo que lleva adelante el Centro Cultural.
Han logrado mantener este espacio artístico abierto a
lo largo de seis años de trayectoria realizando actividades
culturales, eventos solidarios y espacios de reflexión
abiertos a la comunidad, dirigidos principalmente a la integración
social.
A partir de los conocimientos y la experiencia de cada uno
de ellos, se organizaron y aprendieron a compartir, a intercambiar
opiniones, a trabajar cada uno cumpliendo un rol dentro del
grupo, respetando el trabajo del otro. Cultivaron entre ellos
valores como la tolerancia, el trabajo en equipo, la solidaridad,
la igualdad y la responsabilidad. Asimismo se capacitaron para
mejorar lo que hacen, a nivel artístico y con relación
al funcionamiento y administración de la cooperativa.
Trabajan, además, en conjunto con otros grupos sociales.
“El objetivo de Trivenchi —sostienen los legisladores—
es lograr la integración social a través del arte.
Para eso tienen la intención de crear multi-espacios
que tengan como fin desarrollar actividades abiertas a la comunidad
de diferentes géneros artísticos. Tal objetivo,
llevado adelante por la buena voluntad de lo que empezó
siendo un reducido grupo y terminó siendo un centro cultural,
merece indudablemente el incentivo estatal por su función
destacable en la ampliación de las posibilidades culturales,
artísticas, educacionales e incluso laborales que abre
en nuestra ciudad”.