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19/05/2009
la legisladora preside la comisión de libertad de expresión
Fuertes críticas a la actuación de la diputada Silvana Giúdice

La Asociacion de Medios Populares emitió una fuerte crítica a la actuación de Silvana Giúdice de la UCR, presidenta de la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados, quien señaló que “desde el Estado no se puede reivindicar las actividades ilegales” a raíz de declaraciones del Licenciado Gabriel Mariotto, presidente del COMFER acerca de haber operado una radio “trucha” en épocas de la dictadura.

El comunicado de la Asociacion de Medios Populares

La diputada Silvana Giudici vuelve a la carga como máscaron de proa de los sectores ligados a las dictaduras y el neoliberalismo atacando a un funcionario del COMFER, en este caso, su Interventor, el Licenciado Gabriel Mariotto acusándolo de que “desde el Estado no se puede reivindicar las actividades ilegales” refiriéndose a la “legalidad” de la dictadura de Videla, Mássera y Agosti y a la ilegalidad de los medios de la comunitarios y PYMES de la Democracia.

La diputada Giúdice descolla protagónicamente, desde hace un tiempo, en las operaciones de prensa del oligopolio mediático.

Ese es el precio que pagan los pobres de espíritu para salir en los diarios, las radios y los canales de televisión sin hacer ningún merito a favor del pueblo hambreado por los Martínez de Hoz y Cavallos y abandonado de estos políticos de papirote.

Tienen la formalidad administrativa de las clases medias conservadoras, temerosas de no agradar al patrón, y que venden el país a los poderosos para que los inviten a un cocktail.

Radios legales son para ella y para los hipócritas como ella, los vendedores de legalidad, los políticos de partidos populares que acompañaban a los gobiernos de las dictaduras como el de la revolución libertadora de Aramburu y Rojas que sancionara el Decreto 4041 diciendo que estaba prohibido decir o escribir la palabra Perón o Evita, o cantar la marcha peronista o Evita Capitana, o decir o escribir peronismo o justicialismo so pena de ir preso.

Esta es la catadura moral de quien conduce la Comisión de Libertad de Expresión de nuestro honorable Cámara de Diputados de la Nación por el honorable partido de Moises Levenshon, Arturo Illia, Hipólito Yrigoyen y el legendario Leandro N. Alem. Otra vez se levantarían de su tumba para vomitar por estos especimenes serviles al capital y el poder del Régimen.

La Diputada Giúdice seguramente piensa que radios legales son las radios que autorizó administrativamente el Proceso de Reorganización a pocos días de irse del gobierno para dejarle sembrado a su partido, conducido entonces por Raúl Alfonsín, todo el espectro posible, de medios afines a su ideología delictiva, criminal, corrupta y perversa en lo moral y vendepatria en lo político.

Radios legales son, por ejemplo, para ella, la Radio 10 de Hadad, que le saco a la ciudad de Buenos Aires con la complicidad del menemismo. O las radios que el menemismo les dio a los capitalistas de la droga ligados al negocio de las bailantas.

El Señor Mariotto había declarado acciones, en pleno gobierno de Alfonsín, para defender a las radios comunitarias.”Con mucha ingenuidad, nos presentábamos en los juzgados y decíamos: 'Nosotros tenemos una radio trucha. Va a venir una orden de allanamiento. ¿Ustedes no pueden decirnos cuándo va a llegar esa orden así nosotros sacamos los equipos por la medianera?'. Los tipos se sorprendían… Así hicimos muchas resistencias."

El Señor Mariotto, un catedrático, decano de Ciencias Sociales de una importante Universidad Nacional, de donde egresara de su licenciatura, realizador de obras audiovisuales dedicadas al padre Carlos Mugica y al escritor Rodolfo Walsh, cuando dice “truchas” utiliza el sentido afectivo que los hinchas de Boca se adjudican al decir “somos bosteros” que es lo que quisiera a sus rivales que le doliera. Les gustaría que les doliera, pero, entonces, irónica y afectuosamente, los hinchas xeneizes dicen “Si, bosteros ¿Y que?”

Pero ese detalle cultural a la Giúdice no le llega, porque las ordenes que recibe son precisas. No puede ella andar con la filosofía de Fontanarrosa en el Congreso de la Lengua, diciendo genialidades ante el rey de España y otros catedráticos.

Ella es como los locutores robot que cuando el libreto dice “un sanguche de jamón y gueso…dicen jamón y gueso, aunque uno pudiera entender que, en realidad debería leerse “jamón y queso” porque el “queso” es algo y el “gueso” no es nada. “Y…pero decía “gueso” yo leí gueso..:” (dirá el personaje del micrófono atribulado por su propia pamplinería).

Pera la Giúdice es inmune a estos detalles, le han dicho que se haga la ofendida por el funcionario de marras, que ¡Vamos! Que hay que voltear la Ley de Radiodifusión del ejecutivo, que ya han arreglado por lo bajo con algún otro funcionario que negociara con ellos, seguramente, algún pícaro, que les venderá eso en algún restaurante de Puerto Madero, por que hay que voltear al que presento la Ley y que ¡Vamos! Que Uds pueden que los vamos a apoyar en la campaña política para que triunfen, para que volteen a este gobierno, que si volteamos a estos funcionarios, después iremos por el gobierno y con ellos con el peronismo, y con ellos con el campo nacional y popular, y con ellos con Chávez, con Evo, con Correa, con Lugo, con todos estos payasos, y si podemos, hasta con Obama, para terminar con toda este circo popular de los nacionalismos continentales del Siglo XXI y volver a lo de antes, a la majestad de Reagan, Bush y Cia.

Y esta muchacha, la Giúdice, obediente y sumisa, en nombre de la Democracia, en nombre de la “legalidad”, en nombre de “las instituciones” en nombre de la “libertad de expresión” nos hace ver que ser funcionario significa cumplir las leyes de las dictaduras.

Como diciendo esta bien que uno, en el llano, sea uno más del pueblo, pero al asumir una responsabilidad del Estado uno debe cumplimentar los requisitos de las leyes vigentes de las dictaduras.

Y después se aprovecha de nuestra inteligencia, se burla mal, (debe juntarse con gente muy torpe, o muy perversa) y cree que diciendo mil veces mentiras puede hacer que parezca una verdad (Para Perón era imposible, al menos convertir mil mentiras n una minima verdad, aunque fuera) dice que “que el oficialismo busca en realidad es manipular y fragmentar a los medios de comunicación”

Fíjense la barbaridad que dice esta diputada de la Nación que no sabe nada de este tema, les aseguramos que no entiende nada de nada, ella llama “fragmentar” lo que la Ley hace y lo que la Ley propone es “multiplicar los medios”, es decir donde hay uno que pueda haber cinco o diez. Más gente en los medios, más trabajo, más opciones de opinión, que la sociedad pase de espectador a emisor, de pasivo a activo, etc.

Fragmentar es una palabra de sus patrones que dicen –Si nosotros-que somos pocos y nos conocemos, lo hacemos “tan bien” ¿Para que vana meter otra gente a hacer este negocio?” “¿Nos van a restar importancia, valor, etc?”

Y si, va a ser así. Van a tener radios y canales de Tv las cooperativas, los sindicatos, los municipios, las universidades, las escuelas, etc. Más gente. Más opciones. Más libertad.

"Cualquiera puede realizar actividades culturales e instalar una radio, pero desde el Estado no se puede reivindicar las actividades ilegales", explicó a Infobae Silvana Giúdice.

Es decir, la Giúdice habla desde Hadad, como ya vimos. Ya vimos cuales son los medios “legales” para ella.

Los de ARPA y ATA, es decir los que fueron licenciados por el Proceso de Reorganizacion Nacional, esa Dictadura y los que fueron autorizados por Menem y De La Rua, es decir el neoliberalismo. De Martinez de Hoz a Cavallo. Esa es la legalidad que defiende esta mujer ignorante y sumisa con los poderosos y desafiante con los populares.

Y en el marco de esta precisa y organizada campaña de prensa contra la ley de radiodifusión terminan dando ejemplos delincuenciales para tratar de demostrar que la conducta del joven y valiente funcionario peronista del gobierno, es equivalente a la de un comisario que habla bien de los desarmaderos de autos, o aun más, que seria el dueño de un desarmadero de autos, desconociendo supinamente que poner una radio o un canal de tv no constituye delito alguno y no esta penado por ninguna acción de tipo penal para quien lo haga.

Obviamente esta muchacha del circo se reúne con gente perversa que miente para manipular a los que, desprevenidamente escuchan algunas de estas cosas por radio mientras cocinan o en el coche mientras tratan de no ser chocados por un colectivo y en la televisión mientras se indignan por la acción de la policía echando niños de los hogares.

¡Otra barbaridad más!

Debería saber, la Señora diputada de la Nación que defender las radios y canales de Tv Pymes y comunitarios, aun cuando administrativamente –(porque solo de esto se trata, de un tramite administrativo), no haya sido autorizada, todavía, es una valiosa acción en defensa de los derechos humanos porque se defienden derechos que nacen cuando el hombre y la mujer se convierten en “personas” al comunicarse, defendiendo la libertad de expresión, de emitir opinión, defendiendo la libre circulación de noticias y el derecho de comunicación.

Pero, en cambio, defender la lógica de la “legalidad” de la Dictadura del Proceso, que secuestro personas, las torturo, las asesino, las hizo desaparecer, oculto a sus hijos de sus familias y aun mato a sangre fría a bebes con un tiro de gracia en la nuca –como en Margarita Belén- para que no nacieran hijos subversivos- es un gesto de decadencia, indecencia y cretinismo que no permiten legalizar el sitio que Ud. esta ocupando, como ofensa al pueblo que creyó que, al votarla, defendía la Democracia.

A Ud. no le da el piné, señora Diputada, debería renunciar a su banca y primero a la Comisión que tan mal preside, para evitar el asco que su accionar esta produciendo a vastos sectores de la sociedad.

Nunca pagó servir a los poderosos en contra de los pueblos.

Ellos usan el sistema “lata de cerveza” ahora la usan y cuando se temine la misión que le encomendaron en contra de los intereses populares, la tiraran a un tacho, pero antes la pisaran ecológicamente.