La iniciativa prohibe la fabricación,
distribución, acopio y comercialización de juguetes
de carácter bélico y de aquellos que sean réplicas
de cualquier tipo de armamento real, tales como armas de fuego,
armas blancas o cualquier otra que tenga características
que por su uso incite a la violencia.
La Asociación El Trapito del barrio de La Boca presentará
el proyecto de ley el 5 de mayo de 2010, a las 17.00 hs, en
su sede sita en la calle Olavarría 601, en el marco de
su campaña “CON LAS ARMAS NO SE JUEGA – DESARMATE”.
La Campaña consiste prevenir a los adultos y a la comunidad
del peligro de las armas de juguete en el proceso de crecimiento
y formación de los niños, y propone canjear las
armas de juguete y juguetes de carácter bélico
por libros, CDs educativos, otros juegos no violentos y golosinas,
con el objeto de generar conciencia sobre las distintas formas
de la violencia y contribuir a su erradicación.
La Campaña tendrá como eje un afiche que muestra
a un niño apuntando con un arma de juguete y la misma
se llevara adelante en escuelas del barrio de La Boca. Asimismo,
se entregará a legisladores y funcionarios del Consejo
de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes
del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, un Proyecto de Ley
para que se prohíba la venta, fabricación y distribución
de juguetes replicas de armas de fuego y de contenido bélico.
El Proyecto de Ley, elaborado por la Asociación El Trapito,
se entregará a los funcionarios y legisladores para que
le den trámite parlamentario ante la Legislatura de la
Ciudad de Buenos Aires.
El Proyecto
Artículo 1°: - Prohíbese en el ámbito
de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la fabricación,
distribución, acopio y comercialización de juguetes
de carácter bélico y de aquellos que sean réplicas
de cualquier tipo de armamento real, tales como armas de fuego,
armas blancas o cualquier otra que tenga características
que por su uso incite a la violencia.
Artículo 2º: - Queda prohibida también
cualquier tipo de publicidad, propaganda o anuncio comercial
u oferta de los juguetes descriptos en el artículo precedente.
Artículo 3°: - El Poder Ejecutivo designará
la autoridad de aplicación de la presente ley, la que
tendrá la facultad de comprobación y sanción
de las infracciones que pudieran resultar del incumplimiento
de la misma. El Consejo de los Derechos de Niñas, Niños
y Adolescentes dictaminará con carácter vinculante
sobre los casos que se presenten respecto de juguetes que pudieran
circular por el mercado, y que existiera controversia respecto
de su connotación bélica o no.
Artículo 4°: - La autoridad de aplicación
deberá, en el plazo de un año contado a partir
de la promulgación de la presente, implementar, conjuntamente
con el Ministerio de Educación del Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires, un plan tendiente a la recuperación
y canje de la mayor cantidad de juguetes bélicos que
estuvieren en poder de los particulares. El canje previsto se
realizará por libros y otros juguetes que promuevan el
desarrollo de actividades creativas pacíficas, el deporte,
la pintura, la recreación, la música, entre otras.
Artículo 5°: - Los establecimientos que comercialicen
juguetes, tendrán la obligación de exhibir, en
un lugar visible para el público que concurra, un cartel
con la siguiente leyenda: "Los juguetes deben estar concebidos
para promover la paz. Queda prohibida la comercialización
de juguetes que sean réplicas de armas de fuego y de
carácter bélico ", indicando el número
de la presente Ley.
Artículo 6°: - Aquellos fabricantes, distribuidores
y comerciantes que infrinjan las disposiciones de la presente
Ley, serán pasibles de las siguientes sanciones:
a) Multa de mil ($ 1.000) a pesos cincuenta mil ($ 50.000).
b) Decomiso de la mercadería y posterior destrucción.
c) Clausura del establecimiento en los casos de reincidencia.
El procedimiento aplicable será el establecido en el
Código de Faltas de la Ciudad de Buenos Aires, sancionado
por Ley N° 451 y Reglamentado por el Decreto N° 1078/2008.
Artículo 7º: - Comuníquese al Poder Ejecutivo.
FUNDAMENTOS
La violencia se ha instalado en nuestra sociedad como un mal
cultural, el cual esta presente en muchos de los aspectos de
la vida cotidiana, a través de las más diversas
formas. Existen manifestaciones perfectamente claras y visibles
de violencia, que dan cuenta diariamente los medios de comunicación
o las que vemos en las calles, escuelas, comunidades, y familias
entre otras, y aquellas que sin ser tan evidentes, se encuentran
presentes en nuestra idiosincrasia, y que contribuyen inconcientemente
a la generación de la misma.
Tal es el caso de las armas de juguete, o de juguetes de carácter
bélico, que impactan en la formación de nuestros
niños desde el mismo momento de su nacimiento.
Un arma de juguete o juguetes que representan situaciones bélicas,
no pueden ser un entretenimiento o pasatiempo para los niños,
ya que son replicas de armas verdaderas, con las que sólo
se puede lesionar o matar seres humanos u cualquier otro ser
vivo.
Las armas verdaderas -de todo tipo-, tiene que quedar bien
claro, son un mal necesario dentro de nuestras sociedades, y
como la experiencia internacional lo ha demostrado, su tenencia
y uso debe restringirse al máximo, hasta tal punto que
se avanza hacia la prohibición total para su portación
y uso fuera de las fuerzas de seguridad.
Entonces, formar el espíritu de niños inocentes,
entregándole para sus juegos y para su entretenimiento
replicas de armas, no es más que educar con el ejemplo
de la violencia, a quienes debemos preparar para la paz.
Con las armas de juguete, los niños solo pueden jugar
a matar; solo pueden recrear situaciones ficticias de violencia;
que los hacen familiarizarse, acostumbrarse a escenarios que
no generan ningún valor positivo en el proceso de su
crecimiento.
La prohibición de las armas de juguete, ha sido receptada
por la legislación en varios países. Podemos citar
los casos de Brasil, donde la Ley N° 9.437 del 20-02-1997,
prohíbe la importación de armas de juguete, replicas
y simulacros de armas de fuego, o similares iniciativas adoptadas
por Venezuela a partir de marzo de 2010, o de la Unión
Europea, donde 14 países miembros ya cuentan con legislaciones
al respecto.
Pero, también en Argentina hay importantes antecedentes
del caso.
La ley Nacional Nº 24.703, promulgada parcialmente el 17
de octubre de 1996, prohíbe la venta en jugueterías
o locales de similares características de: “a)
Todo tipo de réplicas o imitaciones de armas, cuando
su funcionamiento sea producido por un mecanismo automático
o semiautomático accionado a gas comprimido, cuyos proyectiles
sean balines de 4,5 mm o mayores, de chapa estampada, ligeramente
puntiagudas y con ojiva aguzada o bolillas lisas de metal; b)
Ballestas, cuando cuenten con empuñadura tipo pistola
con arco de metal y mira ajustable, acompañadas por dardos
con puntas de metal o de suficiente peso para causar daño;
c) Toda réplica de objetos punzantes como cuchillos,
cuchillas, dagas, navajas, etc. que cuenten con hojas de metal
y contornos de filo”. Asimismo, indica dicha norma,que
tales elementos “solamente podrán venderse en armerías
o casas de deportes especializadas, a personas mayores de edad”.
La Provincia de Córdoba, ha sido pionera en este sentido,
con la prohibición de las armas de juguete en noviembre
de 2004, mediante la sanción de la Ley N° 9198. La
Provincia de Santa Fe, sancionó en el año 2006
la Ley N° 12.677 que prohíbe “la fabricación,
distribución y comercialización de juguetes que
sean réplicas de armas de fuego”, autorizando al
decomiso, destrucción de la mercadería, multa
y hasta clausura del establecimiento en caso de incumplimiento.
La Municipalidad de Santa Fe, ya contaba desde el año
2006 con la Ordenanza Nº 11.342 sancionada por el Consejo
Deliberante, que prohíbe “la fabricación,
venta y/o distribución de juguetes que sean réplicas
de armas de fuego y/o elementos de tortura en todo el ejido
municipal” así como también la “publicidad
o formas de difusión que directa o indirectamente incite
a la utilización de dichos juguetes.”
En la Provincia de Buenos Aires, Corrientes, y Tucumán
existen proyectos de igual tenor que aguardan ser tratados y
aprobados.
El Diputado Luis Bruni, en un proyecto de similares características
al presente ingresado en la Cámara de Diputados de la
Provincia de Buenos Aires señalaba que: “Es importante
que los niños no se habitúen a la utilización
de armas de juguete, ya que en el futuro ese juguete puede transformarse
en un arma real. No podemos dejar de remarcar que hoy en día
los medios de comunicación, en especial los televisivos,
proyectan en su programación una violencia sin límites.
La saturación de imágenes y mensajes violentos
es abrumadora. Tanto los niños como los adultos convivimos
cotidianamente con escenas de violencia en la televisión,
los videojuegos, la Internet y el cine. Esto contribuye, sin
ninguna duda, a la formación de una cultura violenta,
que se dirige sin remedio al consumo de todo tipo de elementos
que tengan que ver con ello. Las armas de fuego y sus réplicas,
pasan a ser un gran negocio, el cual debe ser publicitado con
mas propaganda, con más imágenes y conceptos violentos.
Algunos especialistas en psicología infantil, denuncian
que según lo que muestra la televisión actual,
la única manera de combatir "el mal" es con
violencia y en lo posible utilizando armas de fuego, misiles,
rayos desintegradores, etc. Nada más alejado de la realidad”.
Debemos remarcar, que con esta prohibición no creemos
que sea posible erradicar todas las formas de violencia de nuestra
sociedad, ya que para ello se necesita mucho más que
un simple proyecto de ley, ni tampoco alcanzaría con
la sanción del mismo por el cuerpo legislativo. Sin dudas
que la violencia tiene orígenes más profundos,
que deben encararse con amplias y constantes políticas
de Estado tendientes a la integración social, al pleno
empleo y la erradicación de la pobreza, al mejoramiento
del sistema educativo, al apoyo a las familias, a la promoción
de la cultura y sus manifestaciones artísticas, entre
otras cosas.
Pero ante la preocupante situación que vivimos, no podemos
quedarnos de brazos cruzados, y esta iniciativa, tiende a generar
una más de las tantas acciones que se deben llevar adelante
en este camino de la no violencia que debemos como sociedad
transitar.
Ahora bien, la prohibición de la comercialización,
distribución, circulación, difusión y acopio
de juguetes de carácter bélico y aquellos que
simulen armas tampoco alcanza, por lo que en el presente proyecto,
se propone que la autoridad de aplicación, conjuntamente
con el Ministerio de Educación, implemente un plan de
canje y recupero de juguetes bélicos, entregando a cambio
otros juguetes, libros u objetos que contribuyan a la formación
de los niños en una cultura de la "no violencia".
En diciembre del 2004, en el marco de las actividades realizadas
en el Parlamento de Escuelas por la Paz y la Solidaridad, propiciadas
por la ONG, Red Solidaria y el Ministerio de Educación
de la Nación, se realizó un canje de juguetes
bélicos entre chicos de distintas escuelas que luego
fueron destruidos bajo el paso de una aplanadora. Esto forma
parte de un proyecto educativo para la paz impulsado por la
UNESCO.
La Provincia de Mendoza, pionera en el canje de armas de fuego,
también ha llevado a cabo acciones tendientes a cambiar
juguetes bélicos por aquellos que no lo son, así
como ha hecho lo mismo la Municipalidad de la Ciudad de Santa
Fe en el ultimo tiempo. En nuestro ámbito local, la Asociación
El Trapito del barrio de La Boca, ha llevado a cabo una campaña
ininterrumpida de canje de armas de juguete por libros, golosinas
y distintos software de carácter educativo desde el año
2007, con un considerable éxito y nos ha impulsado a
la presentación de este proyecto de Ley.
Existen asimismo numerosas organizaciones no gubernamentales
como la Red Argentina para el Desarme, y otras de similares
características que consideran que las armas de fuego
en manos de particulares son un peligro para la vida de las
personas, no le proveen seguridad, aumentan los accidentes fatales
en situaciones de enfrentamiento, ponen en riesgo la vida de
las familias que las poseen y alimentan el mercado ilícito.
Replicas de esas mismas armas, las cuales queremos erradicar
de nuestra sociedad, están en manos de nuestros niños,
lo cual intentaremos cambiar a partir de la sanción del
presente proyecto de Ley.
Por todo lo expuesto solicitamos al cuerpo de legisladores
la aprobación de la presente Ley.