13/11/2007
Se cumplen 14 años del asesinato del
periodista Mario Bonino
COMISIÓN DIRECTIVA DE LA UTPBA
Esta semana se cumplen 14
años del asesinato del periodista y militante de la UTPBA
Mario Bonino, quien fue secuestrado el 11 de noviembre de 1993,
y cuatro días después, el 15 de noviembre, su cuerpo
fue encontrado en el Riachuelo.
El 11 de noviembre de 1993 Mario desapareció luego de participar
en la sede de la Asociación de Trabajadores del Estado
(ATE) del seminario “El rol de la radio a las puertas del
Tercer Milenio”, y cuando se dirigía a realizar un
recorrido por diferentes medios de comunicación para entregar
un comunicado en el que la UTPBA denunciaba nuevos atropellos
contra periodistas del interior del país.
El hallazgo de su cadáver en aguas del Riachuelo estuvo
precedido por otro atentado: en la madrugada del domingo 14, tres
personas irrumpieron en la sede de la Obra Social de la UTPBA
y agredieron con golpes de hierro en la cabeza al sereno del edificio,
Miguel Gavilán, quien fue internado de urgencia con conmoción
cerebral. Esa misma mañana, en la sede de la UTPBA se recibió
un llamado telefónico anónimo, donde una voz femenina
amenazó diciendo que “lo que les pasó anoche
les puede volver a pasar”.
La entidad de los periodistas venía desarrollando una fuerte
campaña contra las amenazas y agresiones a la prensa promovidas
desde el gobierno, del ex presidente Carlos Menem.
En septiembre de ése año produjo bajo la consigna
“Paren la mano”, una de las mayores movilizaciones
en pleno período menemista, convocando a más de
10 mil personas a la Plaza de Mayo, donde el periodista y dirigente
de la UTPBA Juan Carlos Camaño señaló que
“hay que parar las agresiones a los trabajadores de prensa
y no queremos esperar tener que llevar las condolencias a familiares
de algún compañero nuestro”. A los pocos días
desaparece y asesinan a Mario Bonino.
Al momento de su desaparición, Mario trabajaba en el Área
de Comunicación de la UTPBA y había ejercido su
tarea profesional en las secciones de deportes de los diario Popular,
Sur, La Razón, agencias de noticias y medios zonales.
Para el esclarecimiento del asesinato de Mario, la UTPBA y los
trabajadores de prensa crearon una Comisión, de la que
formaron parte, entre otros, los periodistas Enrique Tortosa,
Santo Biasatti y Enrique Sdrech.
Luego de una ardua tarea de investigación, la Comisión
llegó a la conclusión de que Mario Bonino había
sido secuestrado y asesinado bajo el método conocido como
“muerte blanca”, ejecutado por una acción mafiosa
donde se intenta no dejar rastros en un crímen. Sin embargo,
en el caso del periodista Bonino, las distintas autopsias realizadas
demostraron que fue arrojado sin vida a las aguas del Riachuelo.
A fines de abril de 2001, la UTPBA solicitó y obtuvo la
reapertura de la causa que investiga el homicidio, producto de
las declaraciones formuladas por un suboficial de la Policía
Bonaerense al programa de TV Puntodoc/2, en las que señalaba
a los autores del crimen como “gente del Comisario Mayor
Mario Rodríguez”, a quienes identificó con
los nombres de “el Lagarto Vargas y el Suboficial Mayor
Carmona”.
En agosto de 2002, la UTPBA realizó una presentación
ante el juez Raúl Irigoyen, a cargo del Juzgado de Instrucción
Número 10, motivada por la publicación de un artículo
en la edición del diario porteño Clarín del
viernes 28 de junio, en el que se reproducen declaraciones del
cabo de la Policía Bonaerense Adrián Montenegro,
en relación con el asesinato de Bonino.
A lo largo de todos estos años, los reclamos de justicia,
esclarecimiento, reapertura de la causa fueron llevados adelante
por la UTPBA y acompañados por organizaciones de derechos
humanos del país y el mundo, organizaciones y sindicatos
de prensa del país y la región, la Central de Trabajadores
Argentinos (CTA), la Asociación de Reporteros Graficos
de la Argentina (ARGRA) y la Federación Latinoamericana
de Periodistas (FELAP).
Han pasado ya 14 años de lucha por conseguir que los autores
materiales e intelectuales del crimen de Mario vayan a la cárcel.
Han pasado 14 años de silencios cómplices, de censura
y de autocensura de muchos medios y periodistas.
Han pasado 14 años con más de 1.000 amenazas y agresiones
a trabajadores de prensa.
Han pasado 14 años, y en 1996 asesinaron a otro trabajador
de prensa, el reportero gráfico José Luis Cabezas.
Han pasado 14 años y la UTPBA, NO OLVIDA, NO PERDONA Y
DICE: LA IMPUNIDAD NO SERÁ ETERNA
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