28/06/2008
¿Y si devolvemos la Copa?
Por Pablo Llonto, especial para la Agencia
Walsh
Pablo Llonto, uno de los periodistas que
más investigó sobre lo ocurrido durante el Mundial
78, se pregunta sobre la legitimidad del triunfo argentino en
fútbol y la responsabilidad de todos aquellos protagonistas
del campeonato de la dictadura.
No es una historia más de la dictadura. Aunque parezca
un Mundial de Fútbol, lo ocurrido en junio de 1978 es
una sombra que se desliza por todos los hogares argentinos.
Es curioso. Casi no existen símbolos en las ciudades
que recuerden aquella Copa. Dicen que en algún pueblo
del Norte un hotel aún lleva el nombre "Mundial
78". En Buenos Aires, cuesta hallar un gauchito, un poster
de los campeones. Que les pregunten a los jugadores del seleccionado
que capitaneaba Passarella cuánto tiempo tendrá
que transcurrir para que no sientan la condena que acompaña
cada reportaje sobre 1978. Ni toda el agua bendita del mundo
alcanzará para lavar las culpas de un hecho deportivo
que a todos nos parece intragable.
En pocos días se jugará en River "La otra
final, el partido por la vida y los derechos humanos".
Será el 29 de junio. El instituto "Espacio para
la memoria" intentará que el match entre futbolistas
de hoy vs. Estrellas de ayer sea "un evento que
permitirá difundir lo que se intentó tapar con
el fútbol en la Argentina de la dictadura militar: los
campos de concentración como la ESMA, que funcionó
a pocas cuadras del estadio de River, y las denuncias que se
hacían en el exterior por violaciones a los derechos
humanos".
Si el país decidiera prestarle atención a este
encuentro, podríamos hablar del inicio de un reconocimiento
colectivo que buena falta nos hace. El fútbol y sus dirigentes
y protagonistas (con las excepciones del caso) jamás
le pidieron perdón a los desaparecidos. Que tres décadas
después tengamos la fortuna de escuchar las primeras
voces sobre el tema estará bueno.
Pero que se nos permita una duda. O más.
¿Pedirá perdón Julio Humberto Grondona
el presidente de la AFA desde 1979, que un año antes
era el tesorero de la Asociación durante los tiempos
de la canilla libre de dólares?
¿Pedirá disculpas la Editorial Atlántida
por la triste carta inventada al capitán de la selección
holandesa en la que el jugador le decía a su hija que
de los fusiles de los soldados argentinos salían flores?
¿Hará un acto de contrición el entrenador
Menotti por no haber aprovechado su momento de gloria para repudiar
a los militares?
¿Deplorarán los dueños de los medios de
comunicación sus editoriales nacionalistas y mentirosos
de entonces?
¿Pondrá Sergio Renán las cosas en su
sitio y recomendará que su película "La Fiesta
de Todos" sea exhibida varias veces en la TV Pública
bajo una leyenda que diga "así no debe hacerse nunca más el cine argentino?
¿Se inmolará Félix Luna cuando observe
la filmación en la que se lo aprecia arriba de un balcón
mientras caen papelitos y se afirma que los argentinos ganamos
el Mundial para demostrarle al mundo qué buenos somos?
¿Reclamará Ernesto Sábato un cura y un
confesionario para decirles que se averguenza de haber cerrado
la ceremonia de premiación de los campeones con todos
los uniformados en las bien servidas mesas?
¿Editará el Comité Ejecutivo de la AFA
un nuevo libro de Memorias señalando que uno de los más
grandes errores de nuestro deporte fue promocionar al marino
Carlos Lacaste como representante argentino en los estrados
de la FIFA aún en los tiempos democráticos?
¿Renunciará al Comité Olímpico
Argentino (COA) su presidente Julio Cassanello, ex intendente
de Quilmes durante la dictadura y quien dentro de unas semanas
presidirá la delegación celeste y blanca que concurrirá
a los Juegos Olímpicos de China 2008?
¿Seremos capaces de reconocer como sociedad que durante
el frío mes de junio fuimos algo así como preservativos
de un régimen verde oliva que usó el Mundial para
mostrarnos derechos y humanos?
¿Revelaran los popes de la publicidad argentina los
nombres y apellidos de los autores de las odiosas frases que
engalanaban nuestras infantiles y adolescentes horas frente
a la TV? ("Los argentinos somos derechos y humanos",
"Argentina país de paz" "Argentina trabaja
y avanza")
¿No deberíamos golpear las puertas de la sucia
FIFA y devolverles la sucia Copa del Mundo 78?