15/07/2008
Jóvenes en “situación
de riesgo educativo”
Por Cecilia Rovito – Red Eco
En el primer encuentro de debate de la futura ley de educación
de la Ciudad de Buenos Aires, María Teresa Sirvent y
Susana Vior plantearon una situación de pobreza educativa
a nivel nacional. María Teresa Sirvent marcó los
tres estadios de la educación comparándolos con
un tren que consta de tres vagones: la educación primaria,
media y terciaria o universitaria.
Los jóvenes mayores de 15 años a nivel nacional
que no lograron mantenerse en ese segundo vagón, es decir,
los expulsados que se cayeron del tren, son según el
censo de 2001, el 67 por ciento de la población, unos
14 millones de chicos que no estudian y que, por lo tanto, están
en “situación de riesgo educativo”.
Sirvent explicó que este concepto de “situación
de riesgo educativo” expresa que aquellos jóvenes
que se cayeron del tren están, por no haber alcanzado
niveles de formación educativa, marginados de la vida
social, política, económica y cultural, frente
a una mayor vulnerabilidad laboral y una menor posibilidad de
desarrollo de un pensamiento crítico.
Este porcentaje se reproduce en todas las provincias y en alguna
de ellas se profundiza. En el caso de Misiones, Chaco y Formosa
más del 50 por ciento de los chicos se cayeron del primer
vagón del tren, es decir, no completaron la primaria.
Mientras en la Ciudad de Buenos Aires el porcentaje es significativamente
menor (41 por ciento), la Avenida Rivadavia separa, también
educativamente, a la capital en dos. Al norte el porcentaje
de jóvenes en “situación de riesgo educativo”
es del 25,8 por ciento, al sur casi se triplica alcanzando un
68 por ciento. Si se comparan las estadísticas, ese porcentaje
es también pobre, es decir forma parte de la franja poblacional
con las necesidades básicas insatisfechas (NBI).
En la provincia de Buenos Aires, la franja de jóvenes
de entre 15 y 24 años con NBI, el 90 por ciento está
en “situación de riesgo educativo”.
Para la docente lo grave es la carencia de políticas
educativas que visualicen como fundamental esta situación.
Y señaló la necesidad de que la nueva ley de educación
de la ciudad la contemple no desde acciones educativas compensatorios
para la población de riesgo, sino desde la concepción
de una educación permanente e integral, que vaya más
allá de los espacios educativos atendiendo a las especificidades
de esas otros espacios.
Es una “bomba de tiempo educativa”, como definen
estudios de diferentes países de Europa, la escenario
donde los hijos cuyos padres se cayeron del tren educativo,
porque en algún momento del transitó educativo
esa bomba explotara.
Por su parte, Susana Vior señaló que descendió
la matrícula en los últimos años del primario
y del polimodal, entre los años 2002 y 2004, según
los últimos datos conocidos del Ministerio de Educación
Tal situación de gravedad educativa se expresará,
subrayó, en unos años frente al vacío generacional
en ciertas profesiones.
Advierte, en este sentido, una baja preocupación social
frente a la problemática de la educación salvo
situaciones espasmódicas de violencia, infraestructura,
calefacción, etc, pero que no cuestionan las políticas
educativas. Y esto significa, afirmó Vior, que han conquistado
nuestras cabezas y el desafió al que nos enfrentamos
hoy es cómo reconquistamos la conciencia