El anunciado uso de pistolas Taser X 26 por
efectivos de la incipiente Policía Metropolitana podría
inscribirse en la categoría UCEP, el disuelto grupo de
choque contra indigentes en situación de calle. Los patoteros
de la UCEP empleados por el ex Ministro del área, Piccardo,
sacaban a patadas y empellones a familias de indigentes de plazas
y veredas donde solieran pernoctar.
Por su parte, a los nuevos integrantes de la flamante Policía
se los proveería de pistolas que disparan dardos paralizantes
contra sospechosos de delitos que ofrecieran resistencia y no
pudieran ser reducidos por otros medios. (Desde luego, quedan
excluidos los sospechados de delitos económicos, malversación
de fondos o incumplimiento de los deberes de funcionario público,
por citar algunos casos fuera del alcance de las pistolas Taser).
O sea, serán empleadas para cauterizar violaciones al
"orden constituido" que intenten llevar a cabo presuntos
delincuentes, ¿manifestantes enardecidos que resistan
ser subidos al móvil policial? ¿detenidos que
se niegan a confesar? ¿reincidentes que dan mucho trabajo
y a ver si con esto aprenden?
En fin, por ahora, las variantes en el uso de violencia física
mediante el peligroso recurso de aplicar una descarga eléctrica
anonadante, con dardos que alteran el sistema nervioso central
produciendo contracciones musculares incontrolables, son meramente
especulativas.
El Ministro Montenegro ha declarado su intención de
probar las cinco unidades que compró, antes de decidirse
a encargar el resto de la partida. Sin embargo, el legislador
Tito Nenna repudió que Guillermo Montenegro, aprobara
la compra de las armas "a la firma Buccello por contratación
directa y por el monto de 121 mil pesos".
Montenegro sostuvo, por Radio Mitre, que la Ciudad adquirió
para prueba "cinco pistolas con descarga eléctrica
de bajo amperaje, que no pueden provocar lesión".
Se impone una pregunta de rigor: ¿Quiénes serán
los sujetos de la prueba? ¿Ésta se desarrollará
en condiciones reales o simuladas? ¿Será puesto
a prueba el equilibrio emocional del agente encargado de disparar
los dardos eléctricos, para que no abuse del recurso
o su sentido de la ética a fin de que no se tiente a
experimentar con algún pibe chorro preso en la seccional?
La cuestión tiene otro costado. Se proveería
a efectivos de un adminículo que no es otra cosa que
una picana eléctrica portátil tecno. Esto en un
país, cuya historia reciente registra el uso masivo del
homólogo fijo conectado a los 220 volts y aplicado sobre
detenidos por razones políticas en la década del
70, en manos de fuerzas de seguridad de la dictadura militar.
Como si esto fuera poco, el Jefe de Gobierno de la Ciudad de
Buenos Aires acaba de vetar la ley 3298 de la Legislatura porteña…
una decisión ¿incomprensible? dado que la ley
creaba un Comité contra la Tortura.
Pronunciamientos
Integrantes de la oposición ya han salido a repudiar
la iniciativa oficial. Desde el Ministerio de Justicia de la
Ciudad, Montenegro asevera que la pistola Taser se utiliza en
muchos países. Por su parte, Amnesty Internacional suministra
estadísticas sobre los graves daños y muertes
que ha provocado el uso del artefacto en cuestión en
varios de esos países donde se han realizado investigaciones
serias sobre el tema. También se conoció un estudio
con recomendaciones a las autoridades de la provincia de British
Columbia, en Canadá, cuyas fuerzas policiales la utilizan.
Según informa la Agencia Telam, la investigación
Braidwood se inició tras la muerte del inmigrante polaco
Robert Dziekanski en el aeropuerto de Vancouver en octubre de
2007 minutos después de recibir cinco disparos de Taser
efectuados por agentes de la Real Policía Montada de
Canadá. Es uno de los 26 casos de muerte tras el uso
de armas Taser en Canadá desde 2003. En Estados Unidos
se han documentado más de 360 muertes por los mismos
motivos desde 2001.
Aunque la mayoría de las muertes se han atribuido a factores
como la intoxicación por drogas o el denominado estado
de “delirio exacerbado”, examinadores y peritos
médicos han concluido que las descargas con Taser fueron
la causa o un factor contribuyente en más de 50 muertes
en Estados Unidos.
La investigación Braidwood hizo 19 recomendaciones encaminadas
a la restricción, vigilancia y presentación de
informes sobre el uso de armas Taser en la Columbia Británica.
Según informes, tales recomendaciones han sido aceptadas
por el gobierno de esa provincia. El informe Braidwood instaba
además a la realización de nuevos estudios sobre
seguridad, incluida la revisión de toda nueva arma de
energía conducida.
Entre sus conclusiones, el informe Braidwood señalaba
que muchas de las personas sometidas al uso de armas Taser por
la policía sufrían trastornos emocionales y citaba
el testimonio “unánime” de los expertos en
salud mental de que la respuesta adecuada se basaba en técnicas
de desescalada e intervención en situaciones de crisis,
y no en las armas de electrochoque.