07/09/2007
De terratenientes y campesinos
Por Fabiana Arencibia-Red Eco
El enojo de los terratenientes porque ganan menos, contrasta
con datos que revelan el incremento en el valor de sus tierras,
el aumento de las exportaciones del sector, los subsidios que
reciben del gobierno y la surpación constante de las
tierras a los pequeños campesinos.
El sector agropecuario, y fundamentalmente los terratenientes
nucleados en la Sociedad Rural Argentina, se enfrentan con el
gobierno por su política que, según dicen, los
perjudica.
Sin embargo un estudio del Centro de Estudios para el Desarrollo
Argentina revela que los productores agropecuarios obtuvieron
la campaña 2003-2004 una renta agraria que equivale a
mas del doble de la apropiada durante los años transcurridos
entre 1997 y 2001.
La renta agraria es la diferencia entre los ingresos y los
costos de producción, incluyendo entre esos costos un
"beneficio normal" igual al que se obtendría
por la inversión del capital en otra actividad. O sea
que la renta expresa el "beneficio extraordinario"
una vez cubierta una ganancia mínima definida por el
sector.
A pesar de estos beneficios, el gobierno ya entregó
subsidios por 252 millones de pesos a mas de 24 mil productores,
entre los que se encuentran los fabricantes y fraccionadores
de aceites, los productores de trigo, los frigoríficos
avícolas, los molinos harineros y los productores de
porcinos, entre otros.
El argumento para esta subvención es que el sector dice
perder parte de ese "beneficio extraordinario" por
no poder exportar a precios internacionales.
Por lo tanto no estamos hablando de pérdidas en el sentido
estricto de la palabra sino de resignar parte de la ganancia
extraordinaria.
Para su tranquilidad les recordamos que el precio de las tierras
que poseen se multiplicó, en algunas zonas, hasta cinco
veces.
Según estadísticas de la Compañía
Argentina de Tierras SA, empresa de servicios dedicada a la
venta y administración de campos, los actuales precios
de la tierra - que están ligados a la rentabilidad no
solo actual sino también a la esperada- muestran que
campos ubicados en zonas maiceras de la provincia de Buenos
Aires se cotizan a 9.500 dólares la hectárea,
duplicando el promedio de los últimos diez años.
Otros ubicados en zonas trigueras se han incrementado dos veces
y media ese promedio. La misma evolución han tenido los
campos de cría de ganado (1).
Ayer, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria
(Senasa) dio a conocer que los ingresos de divisas por exportaciones
de productos agroalimentarios a países africanos se duplicó
durante los primeros siete meses del año, comparado con
igual período de 2006. Los productos mas exportados hacia
ese continente fueron la harina y el aceite de soja, el maíz,
el trigo, la soja y la leche en polvo entera. Todos son productos
generados por este sector que se lamenta por ganar algo menos.
Como la otra cara de esta moneda, campesinos cordobeses cortaron
el pasado 26 de agosto, 10 mil metros de alambrado y la ruta
60, en la entrada a la ciudad de Déan Fúnes.
Esta acción responde a la usurpación que vienen
sufriendo familias campesinas de Córdoba por parte de
empresarios en tierras del Departamento Río Seco, donde
ya son 300 las familias que se ven impedidas de hacer uso de
los territorios comunitarios de La Rinconada. Cerca de 24 mil
hectáreas de campo alambran todo el brazo del Río
Dulce.
Estas acciones, informan, confluirán en Buenos Aires
el 24 de este mes cuando todo el Movimiento Nacional Campesino
Indígena se movilice contra la precarización de
la vida, el saqueo de los bienes naturales y la contaminación.
(1) Fuente: Informe Económico de Coyuntura
. Setiembre 2007 . C.P.C.E.C.A.B