Sistema: conjunto de cosas que relacionadas
entre sí ordenadamente contribuyen a determinado objeto.
Según datos de una consultora privada, el 5 por ciento
de los argentinos controla una cuarta parte de los ingresos
del país. Se trata de unas 500.000 familias que ganan
más de 9.500 pesos mensuales y cuyo ingreso promedio
alcanza los 20.876 pesos. Además, de acuerdo con mediciones
oficiales, la distribución del ingreso del 10 por ciento
más rico se duplicó entre mayo de 2002 y el primer
trimestre de 2007. Así, pasó de 3.461 a 6.678
pesos.
Espectaculares riquezas para aquel 5 por ciento, que en promedio
consigue ahorrar 6.555 pesos por mes. Cuánto les importará
el precio del tomate, si sólo precisan gastar un 9 por
ciento de sus salarios en alimentos. Espectaculares hambres
dejan al pasar, llevándoselo todo, devolviendo nada más
que las sobras funcionales. Concentración planificada
de consecuencias crueles.
¿Quiénes pierden tanto como lo que aquellos ganan?
¿Quiénes pierden tanto sólo porque ellos
ganan?
Información no oficial de Jujuy, Salta, Tucumán,
Santiago del Estero, Catamarca, La Rioja, Formosa, Chaco, Misiones,
Corrientes y Santa Fe determina que el promedio de desnutrición
infantil llegó al 25 por ciento en las estadísticas
hospitalarias provinciales. Los especialistas explican que muchos
nenes y nenas consumen una dieta con bajo nivel de micronutrientes
debido a la calidad del alimento que contienen los bolsones
de comida que entrega el gobierno, pobres en carnes y verduras.
Los chicos engordan, advierten, pero no consiguen un crecimiento
y desarrollo neurológico adecuado. Lo llaman “desnutrición
oculta”.
En Tucumán, por ejemplo, se destinan 2 pesos diarios
para que cada uno de los 200 mil chicos que asisten a comedores
escolares desayune, almuerce y meriende. En Misiones, mientras
tanto, un comedor denunció que las raciones de alimentos
que recibieron desde el Ministerio de Bienestar Social no eran
más que una olla de cien litros de "un líquido
grasoso con pedacitos de piel de pollo”. Debía
ser una sopa con la que alimentar a pibes y a adultos.
Se les niega un salario que les permita alimentarse. Se les
esconde hasta la caridad digna de los bien y los malintencionados.
Se los va desgastando de hambre muy de a poquito. Demasiado
violento el número de cuerpos nutridos que se roban esos
ingresos mensuales infinitos. Demasiado insulto.
Cada cosa en su lugar, todas relacionadas entre sí,
bien ordenadito todo para contribuir al objeto. Eso, según
la definición de la Real Academia Española, es
un sistema. Y así funciona éste, el del capital
que financia con panzas vacías salarios de 20 mil pesos.
Y todo continúa, orquestado a la perfección. Cada
cual cumple su función, y al que no le gusta, el hambre
lo adiestra para que se quede tranquilito. Así funciona
este sistema, el del voto universal y la alimentación
calificada.
Fuentes de datos:
Diarios El Ancasti - Catamarca 04-10-07
Infover - Paraná 14-10-07 y La Gaceta - Tucumán
16-10-07