En lo que fue un claro intento mediático para ensuciar
el proceso de unidad en América del Sur que se produce
a partir de la asunción de Cristina Fernández
en la presidencia de la Nación, ayer trascendió
que cinco personas, entre ellas tres venezolanos y un uruguayo,
fueron detenidos y llevados ayer ante una corte federal de Miami.
Están acusados, presuntamente, de conspirar con el estadounidensevenezolano
Guido Antonini Wilson, cuya captura es pedida por la Argentina
por un ingreso ilegal, en valijas, de 800.000 dólares
al país.
El vicefiscal federal Tom Mulvihill indicó que el dinero
incautado en agosto a un venezolanoestadounidense en Buenos
Aires estaba destinado “a la campaña presidencial
de Cristina Kirchner”.
La información se dio a conocer durante una audiencia
en la que se acusó a cuatro hombres de no haberse identificado
ante el gobierno estadounidense como “espías de
otro país” y que habrían amenazado a un
testigo involucrado en el caso.
Con esta noticia, que forma parte de la manipulación
que realizan los servicios de inteligencia que responden a los
intereses de George W. Bush y compañía (pero no
al pueblo norteamericano, que le está dando la espalda
al presidente de EEUU), tratan de empobrecer la asunción
de un nuevo gobierno que tiene el apoyo de casi el 50% de los
ciudadanos.
Y que, además, demostró la firme decisión
de estrechar relaciones y aunar esfuerzos con Venezuela, Brasil,
Bolivia, Chile, Paraguay, Ecuador y, pese a las diferencias
puntuales por las papeleras, con Uruguay.
El objetivo de este proceso de integración es tener
mayor peso en el concierto de las naciones del mundo. Y así
poder defender las riquezas de nuestro continente, como es el
agua dulce, el petróleo, la minería y los recursos
que provienen de la explotación de la plataforma marítima.
En ese contexto, resulta llamativo que estas informaciones,
que están basadas en trabajos realizados por servicios
de inteligencia locales y extranjeros que trabajan para favorecer
al imperio (tal como sucedió en reiteradas ocasiones
a lo largo de las últimas décadas), se dan a conocer
un día después de la visita del
líder de la revolución bolivariana, Hugo Chávez,
a la Argentina.
Chávez y Cristina, junto a los mandatarios de otros países
de la región, hicieron parir el Banco del Sur, que es
una herramienta fundamental para avanzar en el desarrollo sostenido
del continente.
Estos países son impulsadores de un modelo alternativo
al denominado Consenso de Washington, desde donde emanaron las
políticas neoliberales que en la década pasada
llevaron a nuestro país a una situación de pobreza
y crisis social extrema.
Otro dato a tener en cuenta es que el gobierno de Bush, que
se encuentra detrás de toda esta movida, es el mismo
que utilizó sus servicios de inteligencia para denunciar
la existencia de armas de destrucción masiva en Irak.
El resultado ya es conocido por todos: las armas nunca se encontraron
y miles de iraquíes murieron en una guerra que está
motivada por intereses económicos de la “gran potencia”.