F.A: ¿Podemos decir que el
del '76 fue un golpe para sostener un nuevo modelo económico
que querían instaurar y que eso costó la vida
de 30000 desaparecidos? ¿Cuál era la idea de nuevo
modelo que se quería imponer en la Argentina?
J.G: Había que restablecer la tasa
de ganancia, la capacidad de acumular ganancia. Eso implicaba
desarmar el poder popular construido por los trabajadores en
ese periodo; entonces hubo medidas políticas, no de mercado
como habitualmente se piensa.
Las medidas políticas fueron: la prohibición
de los partidos políticos, especialmente los de izquierda,
prohibición de la actividad sindical, secuestros, torturas,
desapariciones.
Lo que se intentó y logró, fue instaurar el terror,
por eso de decimos que es un terrorismo de Estado. El Estado,
la fuerza militar, con el apoyo de la sociedad civil vinculada
al golpe puso al Estado al servicio del disciplinamiento de
la sociedad; el terror generó miedo; a partir del miedo
y la parálisis se generaron las reformas económicas,
que las clases dominantes necesitaban.
F.A: ¿Y cuáles fueron esas reformas económicas?
J.G:Tenemos que comenzar diciendo que la economía,
es un orden social, son relaciones sociales, hay una estructura
social que funciona de una determinada manera para obtener ganancias.
La forma de la organización económica no funcionaba
para obtener ganancias en torno de 1975, por lo tanto había
que cambiar esas relaciones sociales. Yo destaco tres cambios,
básicamente.
El primero es el cambio de las relaciones entre el capitalismo
y el trabajo; cambiar la Ley del Contrato de Trabajo que había
sido formulado en el año 1974, y ahí estaba consagrado
una cantidad de derechos de los trabajadores. Había que
hacer saltar por el aire el derecho protector del trabajo, y
había que instalar a cambio una concesión del
trabajo flexible, esa flexibilización del trabajo viene
desarrollándose en la Argentina desde el 75-76 hasta
la actualidad.
Hoy, en el 2008, todavía hay tramos para seguir avanzando
con la flexibilidad del trabajo, una prueba de eso es la subsistencia
en la Argentina de un índice de desempleo elevado, aun
tomando el oficial de 7.5 % . Un porcentaje similar es el del
subempleo y además hay mas del 40% de la población
trabajadora que está en situación irregular, es
decir sin seguridad social. Los propios trabajadores jubilados
han sido flexibilizados, el 72% de la población de trabajadores
jubilados en la Argentina, tiene ingresos menores a la línea
de la pobreza, con lo cual lo que han logrado es un deterioro
de los ingresos de los trabajadores ocupados, desocupados, sobreocupados,
subocupados, e inclusos de los trabajadores pasivos.
Hay una reestructuración del papel de los trabajadores
en la sociedad; cambiaron las relaciones de los trabajadores
con el capital, la relación de los trabajadores con los
empresarios, se desarticuló el movimiento obrero y se
logró, con la complicidad de la burocracia sindical hoy
concentrada en la CGT, la subordinación a este proyecto
del capital.
Esa es la primera relación social que se ha cambiado
y que yo te diría que es un desafío histórico
para las clases subalternas en la actualidad tratar de revertir
esa situación, que lleva ya desde el golpe de Estado,
32 años consecuentes de deterioro de la capacidad de
acción de los trabajadores en la sociedad y por supuesto
de su capacidad de consumo de compra a través del salario.
F.A: Entonces la primer relación social que
se modificó es la que tiene que ver con el trabajador
y la empresa ¿Cuál es la segunda?
J.G: La segunda relación social modificada
es la que tiene que ver con las personas, los trabajadores y
el Estado, o sea lo que hubo es un cambio de la función
del Estado.
Si vos tenias en el modelo anterior un Estado que promovía
el gasto social en la educación, en salud, en asistencia
social y que promovía el derecho protectorio del trabajo,
entre otras cuestiones, vamos a una etapa del 76 en adelante
de privatización, primero de las empresas públicas,
pero en segundo lugar de las funciones del Estado.
En Argentina se privatizó todo, YPF, las empresas de
agua, las de energía, los transportes, marítimos,
terrestres, aéreos; es el país por excelencia,
de modelo privatizador en el mundo. Pero además de privatizar
las empresas públicas, se privatizó la educación
y la salud.
¿Es un tema terminado? No, no esta terminado. Es un
tema en crecimiento constante. Hay una deliberada actitud, desde
el '76 a la actualidad, 2008, de deteriorar la salud pública,
educación publica, para empujar a las familias a que
resuelvan el tema de la educación y la salud en el sector
privado de la economía, transformando la salud y la educación
de un derecho a una mercancía y condenando a la salud
y a la educación pública a un servicio a prestar
a los pobres, aquellos que no tiene posibilidad de ir a un sector
privado. Por eso se deterioran deliberadamente los ingresos
de los docentes y de los profesionales de la salud, la infraestructura
sanitaria y educativa.
Pero el tema de la privatización no se agota en ello,
sino que avanza a sectores como es el caso de la seguridad.
Hoy tenés seguridad privada con la policía en
los estadios deportivos, con la policía pública;
tenés seguridad privada en las empresas, en los centros
comerciales, en los barrios. Hay una tendencia creciente a la
privatización de la seguridad y a la privatización
de la justicia, no tanto porque se vendan los juzgados, sino
que la justicia está al servicio de otorgar seguridad
jurídica a las inversiones de los grandes capitales,
y por lo tanto se privilegia la prestación del servicio
de justicia para los grandes capitales.
No hay, como equívocamente algunos creen, menos Estado.
No hay ni menos ni mas Estado. Lo que hay es un Estado que cumplen
otra función. Si antes producto de las necesidades del
modelo económico estaban vinculadas a lo que se llama
Estado de bienestar, al Estado populista, ahora tenés
un Estado al servicio del poder económico.
F.A: Hablabas de que hubo tres cambios en las relaciones
sociales ¿cuál sería el último?
J.G: El tercer cambio de relaciones sociales
tiene que ver con los argentinos y el mundo, tiene que ver con
la inserción internacional de la Argentina y esto es
básicamente la globalización.
Es la transnacionalización de la economía argentina.
Hay una cantidad de medidas políticas que se tomaron
en el camino como es la salida de la Argentina del Movimiento
de países del Tercer Mundo, para incorporar a la Argentina
a la lógica de la votación de Estados Unidos.
Esto ya no se hizo en tiempo de dictadura militar, sino en
tiempo de gobierno constitucional, en la década del ’90,
es decir que es un propósito instalado en la dictadura
militar, pero logrado, desarrollado y potenciado en gobiernos
constitucionales de a posteriores.
La inserción internacional de la Argentina ha sido subordinada
a las demandas de las corporaciones transnacionales. Te doy
un solo dato: la Argentina es el país del mundo que en
la década del ’90 mas tratados bilaterales de inversión
firmó, eso quiere decir, acuerdos con otros países
para defender los intereses de las inversiones externas en la
Argentina. Argentina es uno de los países de mayor transnacionalización
de su economía. Por un lado el bloque de poder que surge
en la Argentina en el golpe de Estado del '76, en primer lugar,
son las empresas privatizadas de servicios públicos,
los bancos transnacionales y las grandes empresas productoras
y exportadoras.
Con lo cual, el matiz respecto a los modelos anteriores es
que, cuando uno piensa en el imperialismo en América
Latina, el imperialismo en Argentina, en las etapas anteriores
se lo podía ver como capitales que eran de otros países
y venían a la Argentina. En la actualidad hay una imbricación
muy fuerte de capitales de afuera que están adentro y
capitales de origen argentino que se han transnacionalizado.
Para dar solo dos ejemplos y se entienda lo que decimos: ARCOR,
empresa de caramelos, de golosinas, está en todo el mundo
y es la numero uno en comercialización de caramelos,
por lo tanto es una transnacional origen en la Argentina.
Y el otro ejemplo es TECHINT, que es el principal proveedor
internacional de caños sin costura para la industria
petrolera ( todos sabemos la importancia que tiene el petróleo
en la economía mundial actual ). TECHINT es una de esas
empresas claves en el mercado mundial.
Por cual las clases dominantes de la Argentina, hoy, son el
imperialismo, tanto por los capitales de afuera, invertidos
en la Argentina, como los capitales de origen argentino que
tienen interés en el mercado local y en el mercado mundial.
(*) Julio Gambina, es profesor de Economía
Política, titular de cátedra en la facultad de
Derecho de la Universidad Nacional de Rosario y profesor de
postrado en varias universidades públicas. Es presidente
de la Fundación de Investigaciones Sociales y Políticas
(FISYP) y como tal miembro del comité directivo del Consejo
Latinoamericano. Integra la dirección del Centro Cultural
de la Cooperación Floreal Gorini.
sigue
en 3ra. parte