16/07/2008
Las innovaciones exigidas a los buses de
dos pisos no evitarán nuevos accidentes

Los
buses de dos pisos que circulan por las rutas argentinas han sufrido
gran cantidad de accidentes con resultados fatales. Las nuevas
unidades que se fabriquen a partir de 2009 tendrán que
incorporar un doble eje delantero. El director del Centro de Altos
Estudios de Ciencias del Tránsito opina que la medida es
un avance insuficiente.
El problemna es el diseño, no el centro
de gravedad *
A partir de su publicación en el Boletín Oficial
todos los nuevos buses de dos pisos deberán fabricarse
desde el año 2009 con doble eje delantero bajo pretexto
de obtener mayor estabilidad, pero los buses de dos pisos tienen
un definido y concreto mal que no es su altura sino el
diseño.
Es decir, todo lo demás excepto la altura deberá
analizarse como prioridad. La altura debe ser evaluada en una
segunda oportunidad y sólo cuando lo otro ya se haya
resuelto con seguridad. Es que el mal es el diseño. El
diseño como unidad (de componentes) y como integridad
y no admite un abordaje parcial.
Y no se trata de bajar el centro de gravedad, que está
muy bien donde está, a 2,30 metros del piso para una
altura total de 3,80 metros del bus, sino de adelantarlo, pues
en la tierra vivimos en la tridimensionalidad.
Popularmente se cree que el centro de gravedad bajo y centrado
es la clave del éxito en la estabilidad pero tenemos
tres planos y no dos. Vivimos en relieve afortunadamente y no
achatados en una hoja y esa tercera dimensión es vital,
existe y no debe ser ignorada.
Adelantar el centro de gravedad debería ser la meta.
Son muy largos y nos debe importar su eje longitudinal. Los
buses de dos pisos tienen el peso atrás y por eso en
circunstancias extremas no se los puede controlar.
Los aborígenes desde siempre lo sabían. Un amigo
y profesor, el Ing. Duran, muy claramente me lo hizo ver: “…Los
cazadores inventaron las flechas y le pusieron el peso adelante
y no atrás...”
Consideraciones técnicas
La distribución de masas es predominantemente trasera
en una relación 70/30 del peso total. Entre otros elementos:
el motor, los sistemas motrices, la tracción y el doble
eje actual se ubican atrás. Y adelante, apenas la dirección
y el conductor arriba de ésta, muy abajo, casi sin poder
ver más allá, si lograra mantener la estabilidad
deseada.
Con 14 metros de largo del bus de dos pisos el diseño
actual propone un empuje más que una tracción,
y desde tan adelante no se puede controlar. Además se
debe contrarrestar el perfil de escasa aerodinamia necesitando
potencia extra con vientos frontales y dificultando el sobrepaso
en desventaja con otros vehículos livianos que pudieran
aproximarse de frente y que estarían llegando antes al
punto límite de potencial regreso a sus carriles.
Y si el gran viento es lateral, la labilidad delantera por
falta de peso desviará su frente: hacia la banquina si
el viento es súbito desde izquierda y hacia la contramano,
si sopla repentino del otro lado. Y eso puede ser fatal, aun
con escasos 5 grados de desviación lateral. Y el doble
eje delantero ante las grandes masas traseras, apenas lo minimizará.
El bus de dos pisos es todo habitáculo, con escasos
elementos absorbentes de energía, especialmente en su
frente, lo que lo convierte en fusible integral; siendo sus
habitantes potenciales proyectiles, aun si estuvieran atados
con cinturón de seguridad y dicho esto, a cualquier velocidad.
Es que si se ataran, especialmente los que viajen en el piso
superior, ante impacto brusco tenderían por inercia a
continuar con su velocidad portante y desprenderían todos
simultáneamente sus asientos y anclajes por el débil
tipo de piso que poseen en el actual diseño y el mal
sería posiblemente mayor, precisamente por esa simultaneidad.
Es que el esfuerzo en impacto brusco potencia el valor numérico
del peso de la persona, equivalente a 10 veces cada 36 km/h
de velocidad de circulación/impacto, y por esa simultaneidad
descripta genera varias toneladas en movimiento vital resultante.
En fin, existen prioridades de análisis y de corrección
para luego legislar y ordenar, en tanto se dispone una mejora
parcial, un adelanto pero, se necesita ahora un adelanto total:
adelanto técnico por desarrollo, adelanto formal de elementos
concretos sobre su eje longitudinal y adelanto prevencionista
para anticipar y evitar la siniestralidad.
* Ing. Nelson Bustos Director del CAECiT