22/07/2010 puesta en escena de una obra con final
conocido
El autojuzgamiento de Mauricio Macri Por Alfredo Roberti
El macrismo es una cantera inagotable de sorpresas e innovaciones.
Después de haber rechazado el bloque del PRO --en la
sesión especial de la Legislatura del martes pasado--
todas las iniciativas de la oposición, hoy proponen la
de máxima: el juicio político al Jefe de Gobierno.
En conferencia de prensa Macri anuncia
su juicio político
Durante la sesión especial del marte. los legisladores
del PRO habían rechazado tanto el juicio político
como también las otras dos iniciativas: una comisión
investigadora y el pedido de las actuaciones sobre el affaire
de escuchas ilegales al Juzgado de Oyarbide.
"Creo que es la mejor opción para que esta situación
se esclarezca lo más rápido posible, para darle
la máxima trasparencia a esta operación política
disfrazada de causa judicial", dijo Macri.
"Estoy muy tranquilo, no tengo nada que ocultar, lo que
busco es darle la máxima transparencia para demostrar
que esto es una operación política de Néstor
Kirchner disfrazada de una casua judicial", insistió
Macri en conferencia de prensa acompañado por miembros
de su gabinete, legisladores de la Ciudad y diputados nacionales,
en la sede del Palacio de Gobierno.
Ante el temor de que en Tribunales tarden meses u años
en resolver su situación su espacio evaluó la posibilidad
de pedir un juicio político --afirmó Macri-- lo
que permitiría resolver el tema antes de fin de año.
"Podemos hacer este proceso, depende de nosotros, si nos
organizamos bien los podemos resolver rápidamente",
insistió.
Aquí hay que señalar la evidente confusión
intencional de qué es cada cosa: Macri está
imputado en la causa judicial como partícipe en una asociación
ilícita dedicada a espiar adversarios políticos
y familiares y deberá enfrentar el juicio oral que puede
llevarlo a la cárcel en caso de que se lo encuentre culpable.
El “tema” no se va a resolver en la Legislatura sino
en los estrados judiciales.
Pero el Jefe de Gobierno se ampara en el tratamiento light
de un “juicio” político (debería existir
otra palabra para definir juicio político tras la charada
macrista) con final conocido de antemano. La aritmética
le resulta favorable en la instancia de la Sala Acusadora, paso
inicial del juicio político. Allí el PRO cuenta
con 19 de los 45 legisladores. O sea, no hay posibilidad de
obtener los dos tercios (30 votos) para avanzar con el juicio.
Es decir, el autojuzgamiento no es otra cosa que una puesta
en escena para distraer la atención ciudadana, sin valor
institucional alguno.
Con todo, la jugarreta muestra el grado de exasperación
reinante en las filas del PRO que busca impactos de marketing
político en vez de soluciones institucionales genuinas
y no contempla el riesgo latente de futuras deserciones en sus
filas. Si ello llegase a ocurrir en el número suficiente
se podría habilitar la intervención de la Sala
Juzgadora, donde la oposición tiene diez votos sobre
quince, el número necesario para destituir a Mauricio
Macri del cargo.