La sorpresiva y aciaga noticia de su muerte conlleva al duelo
y al dolor por la irreparable pérdida.
Ante todo ha muerto un hombre valiente en sus convicciones,
frente a los poderosos que asechan en la luz y en las sombras.
Compartió estas dos presidencias con su esposa Cristina
produciendo importantes cambios que afectaron al sistema neoliberal
que viene dominando al país y hambreando a sus habitantes,
especialmente a los más humildes.
Vale mencionar algunos como: la integración latinoamericana,
la partida de defunción al ALCA en Mar del Plata, la
defensa de los derechos humanos, el rescate del sistema jubilatorio
de reparto, la implementación de la ley de medios, la
recuperación de Papel Prensa, el matrimonio igualitario,
y pasos significativos en redistribución de la riqueza.
Hoy los mismos que ayer lo denigraban fingen derramar lágrimas
de cocodrilo, mientras en su intimidad se restriegan las manos
de alegría.
El golpe es fuerte pero el modelo, debe ahondarse robustecerse
y vigorizarse, ante la avalancha carroñera que se avecina.
El periódico Primera Página, le hace llegar a
los militantes peronistas del barrio sus más hondas condolencias.