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06/10/2008
El director del Argerich víctima de su "propia ingenuidad"
Era para integrar lista de candidatos al cargo, pero a Spaccavento le aceptaron la renuncia
Tras el abrazo comunitario al hospital Argerich el jueves próximo pasado y la admisión de serias dificultades en el día a día de la atención hospitalaria por parte de su director Donato Spacavento, las autoridades del Ministerio de Salud le aceptaron una renuncia que le habían pedido al sólo efecto de hacerlo participar en una nueva selección.

Donato Spacavento se venía desempeñando en el cargo, que asumió tras la crisis del 2001, con un breve interregno como titular del Ministerio de Salud de la provincia de Tucumán y más tarde al frente del Ministerio de Salud durante algunos meses en el el Gobierno de Telerman. A este último puesto había renunciado por diferencias con el entonces titular de las finanzas de la Ciudad, Guillermo Nielsen, al comprobar que éste no le iba a otorgar las partidas necesarias para incorporar personal en los hospitales porteños.

Ahora estaba nuevamente enfrentado con las autoridades del Gobierno de la Ciudad por haber hecho pública la situación de crisis que padece el prestigioso nosocomio, debido a diversos problemas que hicieron suspender las intervenciones quirúrgicas, por falta de insumos, entre otras cuestiones.

Me presenté a una selección y a pesar de que no se trataba de un concurso como se dijo en la campaña y que podían elegir a dedo, quería legitimizar mis antecedentes y trayectoria para poder seguir aportando al Hospital Argerich" —dijo Spacavento consultado por la conductora del programa de la mañana de AM 870, Myriam Lewin. “Pero a partir del abrazo comunitario —y también hospitalario porque había médicos, enfermeras y pacientes— me llamaron el viernes para decirme que me aceptaban la renuncia” afirmó el profesional, quien cree haber sido víctima de su “propia ingenuidad” al no haber reparado que podía tratarse de una maniobra como le habían advertido sus amigos y haber presentado la renuncia confiando en un procedimiento administrativo que las autoridades del ministerio reclamaban como necesario para incluirlo junto a otros postulantes en la lista de candidatos a la conducción del Argerich.