Un estudio del Hospital Piñero (Veo, veo ¿qué
ves?: tuberculosis ¿otra vez?) indica que la
tasa de morbilidad por tuberculosis en el Sur de la Ciudad de
Buenos es la más alta de la Argentina y resulta comparable
a la de algunas regiones de África y el Impenetrable
chaqueño, en el que habitan muchas comunidades de pueblos
originarios.
En el área de cobertura del Hospital Piñero hay
una tasa de infección de tuberculosis de 141,46 por 100
mil habitantes; es la más alta de la Ciudad y de la Argentina
y es comparable a regiones del África susahariana. En
cambio el Hospital Zubizarreta de Devoto registra sólo
4 casos por 100.000 habitantes.
Estadísticas de 2006 señalan que los bolivianos
—que representan el 4% de la población de la ciudad
de Buenos Aires— constituyen el 39
% de los enfermos de tuberculosis.
“El régimen neoesclavista de producción
textil, como lo llama el abogado de la Defensoría y reconocido
especialista en trata y trabajo forzoso, Mario Ganora, ha dejado
una cruel huella en el sistema de salud porteño. Hace
tres años que el abogado Ganora aportó con la
firma de la defensora del Pueblo porteña, Alicia Pierini,
una investigación realizada por el Instituto “Profesor
Dr. Raúl Vaccarezza” de la Universidad de Buenos
Aires. Este trabajo titulado “Inmigración y tuberculosis”
da cuenta que ‘los pacientes que provienen de países
con alta tasa de proporción de tuberculosis (Bolivia
y Perú) se infectan en su país de origen y las
condiciones sociales locales favorecen el desarrollo de la enfermedad’.”
(Tuberculosis
en la Ciudad)
Las autoras del Informe del Hospital Piñero son las doctoras
Daniela Ballester, jefa de Microbiología, Lucrecia Campos,
jefa de Neumofisiología, Estela Loreto, médica
pediatra con orientación en Neumotisiología, Claudia
Patallo, bioquímica especializada en tuberculosis y Zulma
Pisera, médica pediatra con orientación en Neumonología.
Este equipo forma parte de la Red de Tuberculosis del Gobierno
de la Ciudad de Buenos Aires.
En la zona del Hospital Piñero existen muchos talleres
clandestinos de costura en los que trabajan, en general, inmigrantes:
“Es muy difícil acceder a esta población.
Los pacientes no dan las direcciones exactas de donde viven,
y tampoco se puede entrar en los talleres, ya que cuando nos
dieron bien una dirección no nos permitieron el acceso.
Solo queremos darles una orientación sobre la enfermedad
y poder catastrar. En esta zona hay cada vez más migración,
y cuando llegan acá, engañados con la promesa
de trabajo, de lo primero que se enteran, es de que están
enfermos; y al evaluarlos nos damos cuenta de que padecen tuberculosis
desde hace seis meses, por ejemplo, y han venido en un micro
durante 36 horas, siendo bacilíferos positivos, o sea,
contagiando”.(Informe
del Hospital Piñero)