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01/04/2004 Artesanos y pequeños comerciantes se trasladan De Retiro a Puerto Madero Algunos, los menos, tenían un puesto a los largo
de los 200 metros de vereda entre la terminal de ómnibus y la estación
Retiro de trenes. Pero, el lugar se había convertido en un gran
bazar persa que –entre otras cosas– obligaba a los transeúntes
a bajar al empedrado, operación particularmente penosa si Ud. arrastraba
algún equipaje y el día era lluvioso. En una medida razonable
el gobierno de la Ciudad los desalojó de allí. A cambio,
les ofreció mudarse a los galpones construidos enfrente a metros
de la torre de los Ingleses. El nuevo emplazamiento daría cabida
a muchas más plazas: alrededor de 600 puestos estarían disponibles
para ser alquilados los fines de semana a razón de 12 pesos por
día. Las tratativas con el GCBA les permite ahora utilizar uno de los lugares que mayor cantidad de público atrae los fines de semanas en Buenos Aires: la zona de Puerto Madero. Los feriantes extienden sus puestos cerca de la fuente de Las Nereidas, desde Rosario Vera Peñaloza hasta Elvira R. de Dellepianne sobre 100 metros de Av. Calabria paralela a la Costanera Sur. El sector se ha convertido en una suerte de epicentro de la circulación de personas, atraídas por la Reserva Ecológica, los imaginativos juegos para niños, el nuevo parque elevado con su impactante combinación de plaza seca y jardín botánico y la plaza frente a la fuente de Lola Mora, donde se asolean los veraneantes urbanos durante el día y alberga espectáculos musicales organizados por el Gobierno de la Ciudad durante las tardenoches del verano.
“La mudanza –que se había aplazado
a causa del mal tiempo– se concretó ayer, pese al descontento
de algunos vecinos de Puerto Madero, que ven amenazados el espacio verde
y la seguridad del barrio”. El comentario de la colaboradora de La Nación exhibiría la supuesta preocupación por el espacio verde de parte de algunos vecinos (?) de Puerto Madero, por la instalación de puestos de artesanos, los fines de semana. He aquí una propuesta de solución:
De todos modos cabría preguntarse ¿Habrá
existido el comentario de los vecinos? Y en todo caso ¿de cuántos?
¿O se trata de un mero reflejo de alineación ideológica
de la periodista con la orientación del periódico? Como
quiera que sea, es ilustrativo observar cómo se planta aquí
y allá el germen de la intolerancia. |