19/05/2008
En el casco histórico de buenos
aires protegido por ley
Demolición ilegal de la Casa Benoit
Por Graciela Fernández
Protesta de organizaciones y vecinos
de San Telmo el 18 de mayo frente al baldío donde se erigía
la Casa Benoit.
La demolición de la Casa Benoit en Bolívar e Independencia
—que habitó el autor del diseño de la ciudad
de La Plata— y el mural del Grupo Muralistas del Oeste (Mónica
Rojas, Marta Caveri, Emilio Reato y Jorge Ledesma) pintado sobre
la pared medianera, no se desarrolló en secreto.
Pero ahora, cuando ese proceder delincuencial queda al descubierto,
emergen una serie de hechos. Sabemos que ningún ente del
GCBA de los varios por los que pasó el expediente solicitando
permiso para la demolición lo concedió; que los
peticionantes llamaron a la Guardia de Auxilio argumentando peligro
de derrumbre y que la Guardia lo descartó y que finalmente
armaron un cartel de obra fraudulento.
Como crónica de una muerte anunciada, quiero destacar
que la casa Benoit avisó entre estertores de su defunción.
Detallo que a mediados de abril advertí que hacía
días se habían colocado andamios y una tela liviana
equivalente a una reparación, pero que se comenzaba a
demoler a piqueta desde el fondo de la propiedad. Reiteré
eso mismo el 18 y el 24, dando cuenta de los avances a la Dirección
General de Patrimonio Urbano, al Casco Histórico, a la
Comisión de Protección Patrimonial en Legislatura
y a todo ente que me pareció podría entender en
el tema. Luego me he anoticiado que ninguno de ellos tiene poder
de policía.
El 30 de abril, producto al parecer de una inspección
que pretendió paralizar la demolición, la continuaron
a todo vapor pero munidos de una enorme grúa que demolía
paredes contando sólo como contención con un parapeto
de chapas, sin siquiera cortar el tránsito sobre Bolívar,
corriendo el albur que algún bloque de cemento cayera
sobre algún vehículo o peatón.
El 1º de mayo solo quedaba barrer los escombros. O sea
que hablamos de una conjunción fatal, que cuenta con
antecedentes variados, para la casa Benoit: gente dispuesta
a trasponer cualquier barrera adversa en pro de pingues beneficios
—seguro habrán calibrado cuantos pisos podrían
construir o cuantos autos estacionar— y un estado inerte que
defiende tarde y mal los intereses de esta bella ciudad. Sólo
un baldío enorme, réquiem para esta esquina de
San Telmo. Con el bien ya perdido, los vecinos que creemos habitar
un barrio de características únicas pedimos al
GCBA recupere ese espacio para el bien común. Tal vez
una plaza temática que lleve el nombre de Pedro Benoit
y la restauración del mural perdido servirían
como reparación para la ciudad y como escarmiento para
quienes piensen en el futuro de nuestro barrio piqueta en mano.
Si es castigado con rigor, servirá para disuadir a quienes
piensan que pueden actuar con la regla del vale todo sin que
nada pase. Debe quedar demostrado que algo pasará y que
la ley caerá con rigor sobre quienes la ignoren.