14/06/2008
nota editorial Revista La Urdimbre nro.66,
junio 2008
Tránsito pesado: ¿Un nudo
gordiano?
Por Alfredo Roberti
Camión de 3 ejes en infracción,
en avenida Garay y Paseo Colón.. Sólo pueden circular
por la Red de Tránsito Pesado
La expresión nudo gordiano procede de una leyenda según
la cual un campesino de Gordión (actual Anatolia) llevaba
sus bueyes atados al yugo con unas cuerdas anudadas de modo
tan complicado que era imposible desatarlas. Según las
tradiciones, quien consiguiera desatar el nudo gordiano podría
conquistar Oriente. Cuando Alejandro Magno se dirigía
a conquistar el Imperio Persa, en el 333 a.C., se enfrentó
al dilema de desatar el nudo. Solucionó el problema cortándolo
con su espada.
Desde entonces la expresión “nudo gordiano”
resultó asociada a un problema de difícil solución,
pero también a una audaz forma de resolverlo. La noche
en que Alejandro cortó el nudo hubo una tormenta de rayos,
simbolizando, según el propio Alejandro, que Zeus estaba
de acuerdo con la solución, y dijo: «es lo mismo
cortarlo que desatarlo».
Otro enfoque postula, en cambio, que desatar un nudo gordiano
es la forma correcta de resolver el problema –la que denominan
solución incruenta– y cortarlo, la solución
cruenta.
Podemos estar de acuerdo en que el tránsito pesado –y
en general el transporte vehicular en la Ciudad de Buenos Aires–plantea
un dilema del tipo nudo gordiano. La pregunta es ¿Se
puede resolverlo sin lesionar intereses? ¿O sólo
existen soluciones cruentas, en la que algunos inexorablemente
se perjudican?
La respuesta corta a esta última pregunta es si: respecto
al transporte pesado, al menos por ahora no hay a la vista una
respuesta que satisfaga a todos. Esto es así debido a
una desafortunada circunstancia: la Ciudad de Buenos Aires se
desarrolló alrededor de un puerto, al puerto entran y
salen mercaderías –cada vez más debido al
auge del comercio internacional y al repunte económico
del país– y el 90% de esas mercaderías se
traen y llevan en camiones, cuya circulación en la Ciudad
se duplicó en los últimos cinco años. La
mayoría son grandes vehículos de más de
12 toneladas de carga –con tres ejes para soportar el
tamaño y peso de los contenedores que transportan–
o bien camiones con acoplados. Se estima que unas 50 mil unidades
de tales características cruzan la ciudad diariamente.
Hasta tanto no se construya la autopista ribereña (si
alguna vez se construye) los grandes camiones circularán
por ciertas calles de la Ciudad. En teoría, hay otra
solución: el puerto de aguas profundas en la costa bonaerense,
pero de eso hace mucho que no se habla.
Los vecinos padecen las consecuencias
Si Ud. estimado/a vecino/a habita específicamente en
ciertas zonas de San Telmo, Boca, Barracas, Parque Patricios
o Pompeya tiene una probabilidad de ““x””
sobre ““n””, de dormir mal, no poder
escuchar radio o televisión en verano con las ventanas
abiertas, pagar arreglos por rajaduras en sus paredes, roturas
de vidrios, etc. etc.
No conocemos “x” –cantidad de vecinos afectados–
ni tampoco “n” , el número total de vecinos
en calles por donde transitan los camiones, por lo cual no podemos
saber si el 1% o el 30% del total de habitantes de nuestros
barrios del Sur sufren el ruido y las vibraciones del transporte
pesado frente a sus viviendas. Pero no es una cuestión
de aritmética o estadística, sino de sentido común:
no tendría por qué haber un solo damnificado impunemente
por acciones de otros.
A esa realidad caótica e injusta se la ha procurado
remediar parcialmente. La ley 2362 sancionada por la Legislatura
porteña en julio de 2007 –y promulgada por el Poder
Ejecutivo de la Ciudad ese mismo mes– deshabilitó
la mayor parte de los recorridos de camiones de más de
12 toneladas por calles de La Boca, Barracas y San Telmo, permitidos
hasta entonces por la vigencia de la ley 216 de 1999. Esto debía
aliviar los padecimientos de una buena cantidad de vecinos.
Sin embargo, la ley no se cumple en su totalidad por fallas
en los controles a cargo de la seccionales policiales de la
zona y por inexistencia de cartelería adecuada. Esto
último, muestra una gran morosidad de las áreas
responsables del Gobierno de la Ciudad, habida cuenta que la
ley fue sancionada en julio del año pasado.
En diálogo con La Urdimbre una fuente de la Dirección
de Tránsito explicó que los carteles existen en
el perímetro que delimita el área prohibida. Con
todo, accedieron a colocar algunos en ciertos puntos de calles
interiores por los reclamos vecinales. Sin embargo, la red de
tránsito pesado real, tiene una malla tan amplia que
miles de vehículos se cuelan por sus intersticios para
aumentar los padecimientos de la gente de los barrios del Sur.
Los corredores habilitados por la ley 2362
Esta es la lista completa de calles y avenidas, o tramos de
las mismas afectadas, en la Comuna 4 (La Boca, Barracas, Parque
Patricios y Pompeya) a la Red de Tránsito Pesado:
•25 DE MAYO, Autopista AU1
•27 DE FEBRERO, Av. (e) Av. Gral. Paz – Av. Sáenz
•9 DE JULIO SUR, Autopista AV1
•ALCORTA, AMANCIO, Av. (e) Brandsen – Av. Sáenz
•AUSTRALIA, Av. (e) Av. Vélez Sarsfield - Av. Pinedo
•BRANDSEN (e) Av. Gral. Hornos – Av. Amancio Alcorta
•CALIFORNIA (e) Av. Vieytes – Av. Don Pedro de Mendoza
•DON PEDRO DE MENDOZA, Av. (e) California - Av. Vieytes
•HERRERA (e) Brandsen – Av. Don Pedro de Mendoza
•HORNOS, GENERAL (e) Río Cuarto – Brandsen
•HUERGO, INGENIERO, Av. (e) Av. La Rábida –
Av. Brasil
•IRIARTE (e) Av. Vieytes - General Hornos
•IRIARTE Av. (e) Av. Amancio Alcorta - Av. Vélez
Sarsfield
•LAFAYETTE (e) Av. Amancio Alcorta - Av. Suárez
•LAFAYETTE (e) Av. Iriarte – Río Cuarto
•LAFUENTE (e) Av. San Pedrito - Av. Perito Moreno
•LUJAN (e) Av. Vélez Sarsfield - Herrera
•MADERO, EDUARDO, Av. (e) San Martín – Av.
La Rábida
•MIRAVÉ (e) Av. Amancio Alcorta – Lafayette
•PERDRIEL (e) Av. Suárez – Brandsen
•PINEDO, Av. (e) Av. Australia-Av. Suárez QUINQUELA
MARTÍN, BENITO (e) Av. Pinedo - Av. Vieytes
•RAWSON DE DELLEPIANE, Elvira (e) Av. lng. Huergo - Av.
Calabria
•REGIMIENTO DE PATRICIOS, Av. (e) California - Av. Don
Pedro de Mendoza
•ROMERO (e) Av. Amancio Alcorta – Beazley
•SAENZ, Av. (e) Beazley – Av. 27 de Febrero
•SAN MARTÍN (e) Av. Antártida Argentina
- Av. Eduardo Madero
•SUÁREZ, Av. (e) Lafayette – General Hornos
•VELEZ SARSFIELD, Av. (e) Av. Amancio Alcorta - Riachuelo
•VIEYTES, Av. (e) Av. Suárez - Av. Don Pedro de
Mendoza
La ley que fija la Red de Tránsito Pesado permite que
los camiones de 12 o más toneladas ingresen a calles
y avenidas de la Ciudad siempre y cuando los conductores estén
munidos de los remitos que acrediten la entrega o retiro de
los depósitos de la zona. Dice la ley que “podrán
circular por las restantes arterias de la Ciudad, únicamente
con el objeto de llegar a su destino y regresar, accediendo
y retornando por el itinerario más corto desde y hasta
la Red de Tránsito Pesado”. Como puede verse los
legisladores delegan la determinación del recorrido más
corto en la autoridad de aplicación o sea el vigilante
de la esquina, que será el encargado de decidir si labra
o no la infracción. Ese es un punto sumamente débil
de la ley pero es un tema menor –puesto en perspectiva–
frente al caótico estado actual de la Red.
Zonas de conflicto
Los llamados y mails recibidos tras el anuncio de que en esta
edición de La Urdimbre íbamos a abordar el tema
que ahora nos ocupa, nos han permitido determinar en qué
arterias se viola abiertamente la legislación vigente.
La investigación realizada luego por La Urdimbre arroja,
en principio, un resultado sorprendente: si los funcionarios
de la Dirección de Tránsito y de la Dirección
de transporte del Gobierno de la Ciudad se abocaran a hacer
cumplir la ley, hay tres zonas –a las que hemos denominado
“Puntos neurálgicos de intervención”–
en las que deben colocar carteles señalando la dirección
obligatoria. Ese sólo recurso solucionaría el
80% de los problemas actuales, en la zona de la Ciudad de mayor
circulación de camiones pesados.
Punto neurálgico I: Av. Huergo
y Av. Brasil

Los camiones pueden circular por ciertas avenidas hacia y desde
el Puerto y desde allí a localidades del interior o depósitos
de mercaderías en la Ciudad, la mayoría de los
cuales están en La Boca, Barracas, Parque Patricios y
Pompeya. El principal flujo, por lo tanto, se registra a lo
largo de Madero y Huergo, las avenidas de doble mano habilitadas
para entrar y salir del Puerto de Buenos Aires.
Los vehículos que salen del Puerto hacia el Sur están
obligados a subir a la autopista 25 de Mayo al final de la avenida
Huergo y los que van hacia el Puerto deben acceder a Huergo
por la bajada de la misma autopista.
Por lo tanto, los camiones que salen del Puerto y llegan a la
altura de Av. San Juan por Av. Ing. Huergo tienen por ley dos
posibilidades: subir a la autopista AU1 o doblar a la izquierda
200 m. más adelante si van a acceder a la zona portuaria
de la isla Demarchi, frente a Puerto Madero. Superada esa altura
de la Av. Huergo, sólo pueden subir a la autopista Buenos
Aires-La Plata. Sin embargo, la enorme mayoría ingresan
en zona prohibida por ley, que aun no está señalizada.
Cientos y cientos de camiones de más de 12 Tn. irrumpen
de este modo en La Boca por la avenida Pedro de Mendoza. En
diálogo con La Urdimbre, el Arq. Bayá de la Dirección
de Tránsito, aseguró que están en proceso
de elaboración los carteles que señalarán
la prohibición de transitar Pedro de Mendoza, en Brasil
y Huergo.Sin embargo, una desafortunada iniciativa del Ing.
Oscar Fariña, director General de Tránsito, intenta
legislar contra la ley 2362, habilitando esa arteria y varias
más de La Boca. O sea, se pretende naturalizar una situación
de hecho, a la que se llega porque el Gobierno de la Ciudad
no hace cumplir la ley.
Punto neurálgico II: Distribuidor
de tránsito en Brandsen y Av. Alte. Brown. Acceso al puente
Avellaneda

Los camiones que provienen del Puerto y no subieron a la AU1 a
la altura de Huergo y San Juan –como se explicó en
el punto anterior– no puede doblar por Garay y deben seguir
hacia la autopista Buenos Aires-La Plata. Al no estar señalizado
el lugar, prosiguen hacia Pedro de Mendoza y buena parte de ellos
se dirigen al distribuidor de tránsito de Brandsen y Alte.
Brown para salir a provincia por el Puente Nicolás Avellaneda.
Para ello deben invadir varias calles de La Boca. Esos recorridos
aparecen en el plano del Punto Neurálgico II. Tanto los
tramos punteados como rayados que allí se muestran están
prohibidos, pero los tramos rayados dejarían de serlo si
la incomprensible iniciativa del Director General de Tránsito
tiene éxito.
He aquí los principales puntos de la nota, dirigida
por el Ing. Fariña a su par, el Director General de Transporte:
En síntesis, la nota parece decir “no nos hemos
ocupado de impedir que los camiones circulen por donde no deben.
Ahora legalicémoslos, aunque para ello tengamos que recurrir
a un artilugio ilegal, como es el de modificar una ley mediante
una resolución de un Director del Poder Ejecutivo de
la Ciudad”.
El director de Tránsito recurre así a la “solución
alejandrina”. Si la solución a un problema resulta
trabajosa, cortemos por lo sano. Total da lo mismo: yo no vivo
en La Boca.
Resulta evidente que el problema tiene una solución
racional. Si un camionero tiene que ir del Puerto a la Ciudad
de Avellaneda no podrá hacerlo a través de La
Boca: tiene que subir en el bajo a la AU1, la autopista 25 de
Mayo, y seguir hacia el Sur por la autopista 9 de Julio. Con
respecto a los camiones que vienen de Avellaneda a través
del puente homónimo, la solución es política:
Tránsito o Transporte de la Ciudad de Buenos Aires, deben
ponerse de acuerdo con las respectivas autoridades de Avellaneda
para poner carteles en esa localidad impidiendo el acceso al
puente en dirección a la Capital y dirigiendo el tránsito
hacia la autopista Buenos Aires-La Plata. El descenso de la
misma en Puerto Madero conecta con Av. Huergo, arteria de circulación
permitida, mientras que si el vehículo continua sobre
la autopista conecta tanto con la AU1 como con la 9 de Julio
Sur .
Punto neurálgico III: Av. Paseo
Colón y Garay

Los camiones de más de 12 Tn. que salen de la Isla Demarchi,
frente a Puerto Madero, por la Av. Elvira Rawson de Dellepiane
(línea de puntos ) están habilitados a llegar
hasta Garay y deben subir a la autopista (círculo blanco),
pero la ley no dice cómo, ya que la prohibición
arranca en Garay y Huergo y para acceder a la AU1 los vehículos
deben trasponer ese límite y llegar a Paseo Colón
hasta San Juan y allí doblar a la derecha al acceso a
la autopista. En los hechos, eso es lo que hacen hoy día
la mayor parte de los camiones que salen por Elvira Rawson de
Dellepiane.
Otros en cambio doblan a la izquierda por Paseo Colón
e ingresan a la avenida Patricios por Martín García,
un sector prohibido. Esta situación –no contemplada
en la ley– podría ser remediada por una gestión
de nuestro medio, a raíz de las quejas de vecinos de
la zona. El Arquitecto Bayá de la Dirección de
Tránsito nos anunció haber pedido se emita la
Resolución respectiva, tras lo cual hará confeccionar
los carteles con indicación de “Dirección
obligatoria a la AU1”. El lunes 9 de junio fueron colocados
los carteles que prohiben la subida por Av. Garay en la intersección
de esa arteria con Paseo Colón, con total acatamiento
por parte de los camioneros. Sin embargo, al no estar señalizada
la prohibición de giro a la izquierda, muchos toman la
ruta Av. Martín García, Av. Patricios hacia Barracas.
Una vez que se solucione el problema transitorio en la confluencia
de las autopistas AU1 y 9 de julio, clausurada por los recurrentes
accidentes con vuelco de mercaderías mal estibadas que
cayeron a la Av. 9 de Julio, se podrá restablecer el
circuito normal. Superado ese inconveniente y con toda la cartelería
en su lugar, los camioneros tendrán una indicación
clara acerca de cómo acceder a la autopista, no seguir
por la avenida Garay al llegar desde el bajo a Paseo Colón
(ya no lo hacen por los carteles en el lugar) y no doblar hacia
el Sur por Paseo Colón, Martín García y
Patricios, salvo que el conductor pueda demostrar que lleva
mercaderías a un depósito de Barracas.
Vale la pena destacar aquí que la habilitación
de esos 500 metros para el acceso a la AU1 desde Garay y Huergo,
no chocaría con la opinión contraria de ningún
legislador que haya votado la ley 2362. No sólo no cambia
el espíritu y la letra de la ley como lo hace la iniciativa
discutida en el punto anterior, sino que viene a remediar una
clara falencia. Los camiones que salen de Puerto Madero no tienen
cómo respetar a pie juntillas la ley en ese punto, a
menos que al salir de E. Rawson de Dellepiane se dirigieran
a Retiro por Huergo- Madero, retomando allí Madero-Huergo
para recién poder acceder a la AU1, un trayecto adicional
de alrededor de 6 km., algo fuera de toda lógica.
Epílogo
Para finalizar queremos aclarar que todo lo expuesto es el producto
de una labor amateur y como tal puede contener errores de apreciación
que los expertos en el tema podrán refutar. No obstante,
el sentido común parece indicar que el tránsito
de camiones puede ordenarse con el simple recurso de colocar
señales claras en los lugares donde faltan y consensuar
con otros actores medidas adicionales que permitan cumplir con
la ley. Propuestas de legitimar su violación, como la
antes comentada, sólo generarán nuevos problemas.?