Ayer jueves 4 de agosto, entre las 18.00 y las 20.00, un nutrido
grupo de vecinos y representantes de entidades vecinales de
La Boca se concentraron en Casa Amarilla (Almirante Brown y
20 de septiembre) para protestar contra los planes del Instituto
de la Vivienda del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que
proyecta utilizar el espacio verde de Casa Amarilla para la
construcción de 438 departamentos en edificios monoblock,
en lugar de llevarlo en la trama urbana del barrio, donde dispone
de numerosos terrenos de su propiedad.
Al inicio de la reunión de vecinos, otro grupo de personas,
identificados con sombrillas amarillas de idéntico tenor
a las utilizadas en la campaña electoral del Partido
Propuesta Republicana (PRO), se congregaron en la vereda de
enfrente a la protesta, a los efectos de intimidar a los manifestantes
que se oponían al proyecto del Gobierno de la Ciudad
de utilizar un espacio verde para levantar edificios.
La protesta de los vecinos de La Boca, congregados en torno
al Movimiento Vecinal por el Resurgimiento de La Boca del Riachuelo,
se realizó en forma pacifica, a pesar que desde la vereda
de enfrente un grupo de personas identificadas como integrantes
de una denominada Asociación Civil Casa Amarilla los
provocaron permanentemente, debiendo intervenir la guardia de
infantería de la Policía Federal y la Prefectura
para evitar disturbios.
La manifestación se llevó a cabo sin inconvenientes
gracias al cordón policial de infantería que evitó
la intención de romper el acto por parte de la Asociación
Civil Casa Amarilla, grupo que defiende caprichosamente que
las viviendas se hagan en ese lugar y no en los inmuebles residenciales
ociosos, como indica la Ley 2240, de Emergencia Urbanística
y Ambiental de La Boca, vigente desde 2006.
Los vecinos reclamaron al Gobierno de la Ciudad que revea su
decisión y reubique las construcciones en cumplimiento
de la Ley y que la inversión pública se destine
a edificar viviendas sociales que ayuden a recuperar La Boca
sin perder su identidad ni su tipología, en lugar de
torres tipo monoblock.
Asimismo denunciaron que el Gobierno de la Ciudad intenta reducir
de 1200 a 438, las viviendas que debe construir en La Boca,
mediante un acuerdo suscripto con la Asociación Civil
Casa Amarilla, dejando a cerca de 800 familias afuera de los
planes habitacionales programados para La Boca.
Hicieron uso de la palabra en el acto, distintos representantes
de tradicionales entidades barriales, mutuales y sociales de
La Boca, quienes destacaron que buscan un barrio para todos,
donde el derecho del acceso a la vivienda sea una realidad para
todos los que las necesitan y no quede reducido para un pequeño
grupo de privilegiados que en forma no clara han sido seleccionados
por la Asociación Civil Casa Amarilla con la venia del
Instituto de la Vivienda de la Ciudad.
Pidieron preservar Casa Amarilla como Espacio Verde de uso
público, para compensar los predios que estaban destinados
a tal fin –según el Código de Planeamiento
Urbano- y que fueron enajenados del uso público en anteriores
gestiones.