La iniciativa es del legislador Martín Hourest, quien
sostuvo "Quiero aclarar que si bien éste es un reparo
estrictamente técnico también me opongo por cuestiones
urbanísticas, ecológicas y de planeamiento urbano
estratégico. El convenio es leonino y dañino para
los intereses de la Ciudad y los porteños".
El proyecto de ley (1647- J- 2011) que presentó el Ejecutivo
porteño para aprobar un convenio de normas especiales
para el predio de 70 manzanas de la Ex Ciudad Deportiva de Boca
Juniors, propiedad de la empresa IRSA S.A, no cumple con lo
normado por los artículos 89 y 90 de la Constitución
de la Ciudad. Y no puede ser modificado por la Legislatura ya
que el artículo 4 del mismo convenio impide todo cambio
al texto enviado por el ingeniero Macri al Poder Legislativo
de la Ciudad.
El pedido de Hourest de rechazo al convenio y archivo del expediente
se fundamenta en que en el caso de aprobarse la norma “devendría
en abstracto”. En el instante mismo de su sanción.
“Estoy planteando la necesidad de archivar este proyecto
de ley presentado por el Ejecutivo porteño porque omitieron
incluir dentro de la moción el cumplimiento de los artículos
89 y 90 de la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires
que dicen que todo proyecto que modifica el Código de
Planeamiento Urbano tendrá tratamiento de doble lectura
y necesitará una mayoría especial de 31 votos
en cada una de las lecturas. Y, que entre la primera y la segunda
sanción, se deberá convocar a una audiencia pública.
Visto y considerando que en la cláusula cuarta del convenio
entre la Ciudad e IRSA, que se aceptaría si se sanciona
la ley, se enuncia que “si la legislatura no llegase
a aprobar la moción o la aprobara con modificaciones
al texto original, este convenio se extinguirá de pleno
derecho y quedará sin efecto ni valor legal alguno para
las partes”. Entonces no podemos tratar un proyecto
de ley que en si mismo encierra una incongruencia técnica
de gravedad, ya que es de por si inconstitucional”, explicó
el legislador del bloque GEN y candidato a diputado nacional
por el espacio que lidera Hermes Binner (FAP), Martín
Hourest.
“Seria una incongruencia realizar todo el procedimiento
legislativo de un proyecto que por errores ontológicos
de presentación. En la necesidad de su constitucionalidad
se extingue como acuerdo de partes. Según sus propias
cláusulas”.
“Quiero aclarar que si bien éste es un
reparo estrictamente técnico también me opongo
por cuestiones urbanísticas, ecológicas y de planeamiento
urbano estratégico. El convenio es leonino y dañino
para los intereses de la Ciudad y los porteños.
Pretenden rezonificar el predio para permitir la construcción
de 16 torres de 160 metros de altura y un barrio semi-privado
con espejo de agua y marina. Sin estudios de Impacto Ambiental
actualizados. Con una Audiencia Publica de hace 8 años
y sin ningún tipo de contrapartida para la Ciudad. Las
ganancias de estas construcciones serían cuantiosas ya
que estaríamos hablando de que el metro cuadrado se vendería
entre los 5.000 y los 6.000 dólares dándole un
ingreso a IRSA de 3.500 millones de dólares, y nada para
la Ciudad”, dijo Hourest.
“Después de 4 años de gestión
macrista, el Ejecutivo no cumple con las cláusulas institucionales
que necesita para que un proyecto de ley sea aprobado. Optando
siempre por las empresas constructoras, en detrimento de los
vecinos y sus intereses”, finalizo el legislador.