La "Defensora del Pueblo de la Ciudad", acaba de
pronunciarse -en el sitio web de su propiedad “Noticias
Urbanas”- opinando en defensa de la piqueta, la especulación
inmobiliaria y la construcción indiscriminada
Esto es de una gravedad institucional inusitada, teniendo en
cuenta que su misión es defender los intereses generales,
y no intentar presionar a la Justicia saliendo en auxilio de
intereses particulares.
Lo que no se animaron a decir ni el Gobierno de la Ciudad, ni
las Cámaras empresariales, ni las corporaciones profesionales,
lo hizo la “Defensora del Pueblo”. La especulación
inmobiliaria agradecida.
La nota de opinión está llena de inexactitudes,
o simples mentiras.
Por ejemplo: opina la “Defensora” que la Justicia
"ordenó al Poder Ejecutivo la suspensión
del otorgamiento de permisos de obra o demolición respecto
de la totalidad de los inmuebles anteriores al 41 sean o no
de valor patrimonial". La señora Pierini no leyó
la sentencia que critica. De hacerlo, hubiera evitado malinformar
a la sociedad, ya que la medida judicial establece en forma
expresa que los inmuebles que no presenten valor patrimonial
estarán exentos de la prohibición, mediante un
simple dictamen en tal sentido del Consejo Asesor de Asuntos
Patrimoniales. Hace años (desde 2007) que ese mismo procedimiento
está vigente en la Ciudad (en virtud de la Ley Nº
2.548, sus prórrogas y modificatorias), sin que cause
ninguno de los males que se anunciaron antes de que comience
su funcionamiento, y que ahora se vuelven a agitar desconociendo
la historia.
Con argumentos que rememoran sus épocas de funcionaria
menemista, la “Defensora” hace un llamamiento -casi
desesperado- a la “seguridad jurídica”, omitiendo
que ésta también es para los ciudadanos en general:
seguridad jurídica de que sus derechos a un ambiente
sano, a la conservación del patrimonio histórico,
arquitectónico y cultural sean respetados. En lugar de
esta seguridad jurídica, Pierini prefirió defender
sólo la de los negocios.
Desinforma también Pierini cuando sostiene que "La
Legislatura -representantes del pueblo- tuvo la cuestión
en sus manos y tomó la decisión de no seguir prorrogando
la ley 2548". La Legislatura no tomó ninguna decisión
sobre este tema, no hubo decisión mayoritaria alguna
al respecto. Las medidas de dicho cuerpo legislativo se adoptan
mediante leyes, resoluciones o declaraciones, y ninguna de ellas
ha sido dictada por el Poder Legislativo local. Lo que hizo
la Legislatura es justamente omitir adoptar una decisión,
aunque aún tiene tiempo para hacerlo, debido a que los
6 expedientes con proyectos de ley que se refieren al tema -en
sentido similar al pretendido por la acción de amparo-
se encuentran plenamente vigentes y con estado parlamentario
(hay proyectos de diputados/as del FAP, del FPV, de la CC, de
Proyecto Sur y del PRO, entre otros).
Luego sostiene la “Defensora” que "La inmensa
mayoría de lo anterior al 41 con valor histórico
o arquitectónico ya ha sido catalogado y por tanto protegido".
Muestra aquí Pierini un gran desconocimiento del tema,
o simplemente falta a la verdad. El Gobierno de la Ciudad debió
hacer un relevamiento completo de los inmuebles anteriores a
1941 y determinar, en cada caso, si los mismos poseían
o no valor patrimonial. Pero como es costumbre, el Gobierno
omitió cumplir su deber. De manera que existen decenas
de miles de inmuebles cuyo valor patrimonial no ha sido determinado.
Tanto es así, que se hicieron públicas en el último
tiempo una importante cantidad de demoliciones de edificios
que jamás debieron ser demolidos, y que la “Defensora”
no puede desconocer. Si para muestra basta un botón,
puede la “Defensora” darse una vuelta por lo que
fue la casa de Alfonsina Storni, hoy víctima de la piqueta
que defiende Pierini. Le podemos alcanzar cientos de otros casos
si quisiera instruirse al respecto.
“Despidos en masa”, “crisis económica
del sector”, son sólo algunos de los dislates que
irresponsablemente lanza la “Defensora”, replicando
los mismos argumentos que usan los que desmontan los bosques
nativos o los voceros de la megaminería cuando pretenden
destrozar glaciares de nuestra Cordillera. Hay que recordarle
a Pierini que el boom inmobiliario en la Ciudad se dio justamente
durante los años de vigencia de la Ley Nº 2.548
-que establece el procedimiento de Promoción Especial
de Protección Patrimonial-, el cual la medida judicial
en forma análoga ordena.
Es alarmante que la “Defensora” desconozca la Constitución
de la Ciudad que obliga a todos sus funcionarios -sobre todo
a ella- a promover “… La preservación y restauración
del patrimonio natural, urbanístico, arquitectónico…”
(Art. 27 CCABA). Juró hacerla cumplir cuando asumió,
como también defender los intereses generales y no el
interés particular del lobby inmobiliario. Este amparo,
es cierto, nunca debió haber sido presentado por organizaciones
especializadas y vecinales. Ante el incumplimiento del Gobierno
de la Ciudad, la acción judicial debió haber sido
iniciada por quien tiene mandato constitucional para ello: la
“Defensora”. Nuestra acción es consecuencia
de su omisión.
Resulta lamentable que, teniendo la posibilidad de defender
los intereses del Pueblo, haya privilegiado los negocios de
la corporación inmobiliaria.
Alicia Pierini puede defender los intereses comerciales de quien
se le antoje, la Defensora del Pueblo de la Ciudad NO!
* Abogados en la causa “Asociación
Civil Basta de Demoler y otros c/GCBA s/ AMPARO (art. 14 CCABA)”