Abrieron al público el nuevo parque de Flora Nativa

Parque Público de Flora Nativa.
EN EL BARRIO DE LA BOCA

Sin la tenaz dedicación de un pequeño grupo de vecinos, el primer —y hasta ahora único— parque de la Boca no hubiera sido posible. El predio de 3,5 hectáreas —sobre la calle Irala, del 200 al 700— seguiría ocupado por centenares de contenedores de una empresa privada con un contrato irregular o bien se levantarían allí decenas de edificios si un proyecto de construcción de dudosa legitimidad hubiera prosperado.

La Comisión de Vecinos de la Calle Irala y Adyacencias presentó en setiembre de 2000 en la Legislatura porteña un proyecto para convertir el predio en un espacio verde de uso público, acompañado de 220 firmas de vecinos de la zona. “Pero la presión de los negociados inmobiliarios nos llevó a tener que dar un paso novedoso: por recomendación de Antonio Brailovsky, defensor adjunto del Pueblo de la Ciudad, presentamos un proyecto de ley propio bajo la figura de Iniciativa Popular prevista en la Constitución de la Ciudad de Buenos Aires” comenta Silvana Canziani. La presión a que alude la titular de la Comisión de Vecinos de Irala y Adyacencias se ejercía desde esferas oficiales de la mano del entonces Secretario de Desarrollo Urbano, el arquitecto García Spill y del doctor Campos, Presidente de la Comisión homónima de la Legislatura. El 4 de setiembre de 2001 se publicó en un matutino local el proyecto por el cual proponían destinar esas ultimas tierras publicas del barrio a la construcción de un complejo de edificios de trece pisos .

A lo largo de un año, integrantes de la organización vecinal recogieron firmas, instalando los fines de semana mesas en lugares tales como el Parque Lezama y la Reserva Ecológica para apoyar el proyecto de Iniciativa Popular en oposición a la intención oficial de construir. Finalmente consiguieron presentarlo en la Legislatura porteña avalado por 17201 firmas. A pesar de esta impresionante cifra, no llegaron a reunir el 1,5% del padrón electoral, requerido por ley. El proyecto vecinal cobró igualmente estado parlamentario al presentarlo con su firma la diputada Beatriz Baltroc

Para ese entonces un hecho fortuito favorece la posición vecinal. El organismo del Estado Nacional que tiene la titularidad del predio cambia sus autoridades. Los nuevos funcionarios se muestran permeables a la iniciativa de los vecinos y el 31 de julio de 2003 suscriben el Convenio Nº 31 con el Gobierno de la Ciudad por el cual éste recibiría el predio en tenencia precaria para la consolidación del proyecto comunitario.

“Cuando a principios de 2004 nos encontrábamos ajustando el despacho del proyecto legislativo para lograr el parque, incorporándole todos los datos que nos había aportado el convenio suscripto entre el Estado Nacional y el GCBA —mensura definitiva, condición de uso comunitario, etc.— descubrimos la oportunidad de seguir ampliando la participación de los vecinos” —comenta Silvana Canziani. Se trataba de dos experiencias de un programa denominado “Diagnóstico Participativo del Paisaje”, publicadas en el sitio web del Gobierno de la Ciudad. La novedad consiste en involucrar a los habitantes del lugar para que aporten sus ideas en torno las características del diseño, el tipo de equipamiento deseado, su distribución espacial, etc. Los vecinos propusieron reeditar esas experiencias y el 4 y el 11 de setiembre de 2004 —con la coordinación de funcioanrios de Espacios Verdes y la Corporación Buenos Aires Sur— se realizaron sendas jornadas en la escuela República de Chile. Participaron más de setenta vecinos y representantes de trece organizaciones. Fue una experiencia inédita, dado que nunca se había hecho nada igual: definir un parque público completo a partir de un terreno pelado.

El 30 de octubre de 2004, los vecinos fetejaron por partida doble: La sanción definitiva de la ley de creación del parque y la presentación del plano consensuado por el equipo de Diseño Participativo con la coordinación de la Corporación del Sur. Este organismo del Gobierno de la Ciudad tendría luego a su cargo el llamado a licitación, adjudicación de la obra y control de su realización a lo largo del 2005 y hasta mediados de este año.

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