La vivienda familiar de Isaac Fernández Blanco será parte del museo en 2010

Casa Fernández Blanco

Foto La Urdimbre

Hoy al mediodía fue exhibida a la prensa la Casa Fernández Blanco en Hipólito Irigoyen 1420, que funcionará como extensión del Museo de Arte Hispanoamericano Fernández Blanco (Palacio Noel, en Suipacha 1422) una vez concluidas las obras de restauración en 2010.Este edificio funcionó originalmente como residencia familiar respondiendo a la tipología de casa de una planta con patios.

Durante la década de 1880, luego de sus nupcias, Isaac Fernández Blanco decidió comprar la casa contigua a la de sus padres, en la calle Victoria (hoy, Hipólito Irigoyen) 1418. Aún en 1882, fecha de la primera remodelación, esta casona mantenía un desarrollo de planta de tipo colonial. Hacia 1901, Fernández Blanco decidió remodelar la antigua casona a la manera de los palacetes afrancesados de la Avenida de Mayo, ya que el epicentro de la vida social se desarrollaba a pocos metros de su domicilio. Contrató a uno de los mejores arquitectos del momento, Alejandro Christophersen, para ampliar y redecorar su casa, combinando la tradición con toques de modernismo.

El personaje y su casa, que paulatinamente fue convirtiendo en museo, no eran extraordinarios en aquel entonces; sin embargo, hoy representan una época, una manera de vivir y la transformación arquitectónica de nuestra ciudad, de la que cada vez quedan menos testimonios.

El edificio, si bien ha sufrido modificaciones y varias ampliaciones a lo largo de más de un siglo de vida, preserva su coherencia tipológica y testimonios de distintas épocas de nuestra arquitectura de gran valor. La casa original de Fernández Blanco tuvo diversos destinos como edificio administrativo de la comuna hasta que, en 1999, paso a depender del Ministerio de Cultura.

El Museo

El Museo de Arte Hispanoamericano fue fundado en ese domicilio por el propio Isaac Fernández Blanco en la década del 1910. Allí se exhibían la totalidad de las siete mil piezas que conformaban su colección: numismática, medallística, platería, mobiliario, instrumentos musicales, pinturas, etc. En enero de 1922, donó la colección a la Ciudad de Buenos Aires. El museo siguió funcionando en ese predio hasta 1943. Las piezas fueron trasladadas entonces al Palacio Noel, en Suipacha1422, para agregarse a la colección ya existente en el mismo. La casa original de Fernández Blanco tuvo diversos destinos como edificio administrativo de la comuna hasta que, en 1999, fue devuelta a la órbita de la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad.

Los trabajos

En la restauración del edificio trabajan alumnos de la Escuela Taller e instructores de diversos oficios. Dentro del Plan de Manejo del Casco Histórico, el Programa Escuela Taller surgió por una doble necesidad: la de mantener y recuperar edificios de valor patrimonial, y la de dotar a una franja potencial de población de bajos recursos y nivel de instrucción, de una formación especializada, capaz de atender una demanda con escasa oferta de mano de obra.

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