SACÚDASE Y SÍRVASE A TEMPERATURA AMBIENTE  FORTABAT, MACRI, EL ESTADO NACIONAL, EL GOBIERNO DE LA CIUDAD Y LOS VECINOS DE IRALA


El Estado Nacional es propietario de una fracción de tierra de 33.500 m2 limitada de un lado por las vías concesionadas a Ferrosur Roca y por el otro por las calles Irala, Aristóbulo del Valle y Pi y Margall. Una o dos formaciones atraviesan el terreno diariamente. El lugar supo utilizarse como playa de maniobras y para la carga y descarga de mercaderías, función que hace mucho quedó desactivada. Ferrosur es una empresa del grupo Fortabat y doña Amalia Lacroze viuda de Fortabat, su titular.

Amalita

“Si bien los servicios ferroviarios de cargas fueron concesionados a grupos con intereses económicos en sus respectivas zonas de influencia, esa relación no se dio en ningún caso con tanta afinidad como entre Ferrosur y Loma Negra…Ferrosur obtuvo la concesión del ramal de cargas del Ferrocarril General Roca en 1993, época en la que Amalia Fortabat –titular de Loma Negra– se desempeñaba como embajadora itinerante del entonces presidente Carlos Menem”. (DyN)

Amalita sostiene la Fundación Fortabat que –entre otras cosas– organiza concursos literarios en busca de nuevos talentos. En 1996, una obra de Federico Andahazi, ganó el certamen. Amalita desató un escándalo al impugnar el premio. ”El Anatomista” es la historia de Mateo Renaldo Colón, un ‘médico’ del siglo XV que, más o menos hacia la misma época en que su homónimo Cristóbal tropezaba con América, descubrió la existencia del clítoris.
Un pronunciamiento público menos conocido de la señora Fortabat tuvo lugar en un programa de televisión unos años antes. Almorzaba sola en el suntuoso comedor de su piso de avenida del Libertador, las paredes cubiertas con decenas de pinturas originales y tres mozos a su alrededor. En un pasaje de la entrevista sostuvo que “las chicas de la villa usan vestidos de mil dólares”.

El convenio ONABE – GCBA

El 31 de julio de 2003 el ONABE, organismo descentralizado que maneja los inmuebles del Estado Nacional firmó un convenio con el GCBA cediéndole en tenencia precaria el terreno de marras que debería ser destinado “por el Gobierno de la Ciudad al uso público conforme al plan de recuperación de ese sector urbano de la ciudad, previéndose, asimismo, el desarrollo de actividades comunitarias”.

En el texto del acuerdo, la ONABE advierte que “… los inmuebles objeto de la solicitud, han sido desafectados de la concesión del servicio ferroviario de cargas, por no tener uso operativo justificado, mediante Decreto PEN N° 837/98…. y “que, pese a lo manifestado precedentemente, el concesionario ferroviario Ferrosur Roca S.A. no ha procedido aún a la entrega de los inmuebles objeto del presente, encontrándose en tratativas con el ONABE para la suscripción de la respectiva acta de recepción”.

Los vecinos

Tal como venimos informando en La Urdimbre, la organización “Vecinos de Irala y Adyacencias” ha desarrollado acciones tendientes a la parquización del área y la apertura de calles. En nuestra edición de febrero de este año informamos de la clausura del predio por el Juez Gallardo atendiendo a una medida cautelar solicitada por la ONG. La medida fue apelada y el lunes 22, las partes habían sido convocadas a una audiencia por el Juzgado.

A las 9 de la mañana del mismo día, sin embargo, el Juzgado N° 4 Secretaría 7 a cargo del Dr. Osvaldo Gulgielmi habilitó al ONABE a tomar posesión del predio. En el lugar opera la empresa Irala 2000, una suerte de subinquilino de Ferrosur que desarrolla dos actividades: depósito de contenedores y playa de estacionamiento los días de partido en Boca (esta última en sociedad con el Club). Debido al decreto del Poder Ejecutivo 837/98 citado más arriba, su contrato sería nulo.

Tras una negativa inicial que se extendió aproximadamente por una hora, el representante de Irala 2000 franqueó la entrada al oficial de justicia y al Dr. Rafael Llorenz del ONABE. Interrogado por la prensa y los vecinos acerca de si tomarían medidas contra Irala 2000, el Dr. Llorens respondió que “el responsable es Ferrosur” y que “en diez días” se procedería a la desocupación del predio y la respectiva entrega al Gobierno de la Ciudad.

Macri-Ibarra

“Es una calle pública y está en un sector que va a ser desarrollado con la construcción de un polo educativo y urbano. Hasta ahora la tenía incautada Boca como playa de estacionamiento. Esto es como si yo dijera: a mí me resulta más cómodo cerrar la calle para entrar a mi cochera, ya que me molestan que pasen coches”, –dijo Ibarra, en diálogo con Radio Mitre, el sábado 6 (La Nación 7/03/04). Aquí Ibarra se equivoca respecto al polo educativo que está planeado del otro lado y nada tiene que ver con la disputa.

La calle a que alude el jefe de Gobierno –bloqueda actualmente por la playa de estacionamiento que Boca usufructúa– es Aristóbulo del Valle (no Tomás Liberti como informa La Nación en la nota citada). Macri, por su lado, argumenta el haber recuperado un baldío al que se dotó de iluminación y seguridad. “El club también cumple una función social, a tal punto que ayuda al hospital Argerich, les da de comer a los chicos de la zona y otorga becas a alumnos de las escuelas vecinas para que hagan actividades físicas en el club y la colonia” –agregó.

El cóctel

Todo parece indicar que en la mezcla de ingredientes esta vez los más pesados quedarán abajo, una ley de la Física que casi nunca se da en las relaciones económicas y sociales.

Amalita y Mauricio tienen en común su enorme riqueza, el ser ambos herederos de fortunas amasadas por otros (el señor Fortabat y Franco Macri respectivamente) e integrar el selecto club de “capitanes de la industria”.

No se puede esperar mucho de alguien que se escandaliza ante la mención del clítoris y piensa que en la villa hay desfiles de modelos, ni siquiera que esté enterada del tema que nos ocupa.

Cuesta entender, en cambio, la actitud de Macri, que estuvo muy cerca de ser elegido Jefe de Gobierno y debe mantener intactas sus pretensiones. En términos políticos, no resulta bien visto que actúe como Presidente de un club defendiendo una playa de estacionamiento –de la que en conjunto con Irala 2000 obtendrían unos 30 mil pesos mensuales– a costa de impedir la apertura de una calle que favorecerá la vinculación entre los tradicionales barrios de La Boca y Barracas y la instalación en el lugar de un parque público, libre y gratuito.

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