UTOPÍAS EN EL AIRE

Por Proyectos 19/20 para Prensa De Frente

En los últimos veinte años, con la misma ley de la dictadura que se modificó para autorizar la conformación de los multimedios, tres mil radios y 250 canales de TV de baja potencia fueron caratulados de truchos y silenciados con allanamientos. Aunque TV y radio alternativas son ilegales en Argentina, porque las licencias de radiodifusión continúan vedadas, numerosas experiencias de TV discuten desde la práctica la concepción de la televisión como propiedad privada, fashion, costosa e imposible.

Las otras televisiones narran las historias de aquellos que se lanzaron a la aventura de construir canales de baja potencia promediando los ´80. Criminalizadas y estigmatizadas como experiencias “ilegales”, “piratas” y “clandestinas”, las televisiones alternativas ejercitaron una práctica comunicacional que puso en cuestión la privatización del espectro radioeléctrico y el modelo unidireccional de la televisión de masas, comercial y estatal.

Hoy surgen proyectos comunitarios e itinerantes de televisión que desafían, una vez más, el poder de crear canales autogestionados por organizaciones y colectivos sociales, que apuestan al uso alternativo de los medios técnicos para poner al aire sus propias imágenes audiovisuales. La utopía del canal 4 que transmitió durante siete años en la Ciudad de Buenos Aires, se reactualiza con las experiencias de la TV Piquetera, La Comunitaria Tv de Claypole y TV Libre de La Matanza.

Hacia fines de los ’80, cuando proliferaban unas tres mil emisoras radiales en todo el país, se crearon los primeros canales de televisión de baja potencia: Canal 4 de Alejandro Korn, Guernica, Avellaneda y Canal 5 de Lanús, Moreno, Tigre, Ciudadela, Morón, Adrogué, Villa Lugano y Castelar compartían un transmisor casero de 4 vatios y ejercitaban el derecho al uso de frecuencias en la banda VHF (del canal 2 al 13) que, sin autorización, ampliaban y democratizaban desde abajo el poder de la emisión. La mayoría de estas televisiones sufrieron persecuciones, decomisos y allanamientos por parte del COMFER y la Comisión Nacional de Comunicaciones (CNC) y no pudieron obtener jamás las licencias que esos entes les exigían y a la vez otorgaban.

Hasta hoy, ninguna TV o radio alternativa es legal en Argentina, porque existe una discriminación legal en el acceso a licencias a medios cooperativos y sociales, amparada en el artículo 45 de la ley de radiodifusión 22.285 de la última dictadura militar, que prohíbe expresamente el acceso a las licencias a proyectos de comunicación sin fines comerciales. En democracia, esta ley fue modificada dos veces: para habilitar la conformación de multimedios (en 1989, en el marco de la “ley de emergencia económica”) y para autorizar la inversión extranjera directa en los holdings de comunicación (1999). El 20 de mayo de 2005, con la firma del decreto 527/05, Néstor Kirchner reforzó la concentración discursiva al extender las licencias de radio y TV de los multimedios por diez, quince y veinte años, en algunos casos hasta 2025

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