La Villa 31, escenario de disputas entre Nación y Ciudad

 

A partir de los anuncios de campaña del PRO en torno al destino de la Villa 31, la población del asentamiento creció en forma exponencial. Según relatos de algunos activistas sociales de la Villa la explicación se encuentra en las expectativas que despertó la decisión de Macri de erradicar la villa: nuevos ocupantes que de la noche a la mañana se extendieron por los bordes del asentamiento ante la perspectiva de obtener compensaciones a la hora de ser desalojados.

Si el Gobierno de la Ciudad tiene en carpeta un plan para erradicar la villa, éste no ha sido hecho público. Sin embargo, la cuestión cobró notoriedad a partir de declaraciones del propio Macri, el martes 23 de setiembre, advirtiendo que “en cualquier momento sopla un viento y vamos a tener una desgracia” en la Villa 31, debido a las construcciones en altura que llegan a tener hasta cinco pisos, sin columnas de hormigón armado, según afirmó el Jefe de Gobierno.

Macri responsabilizó al Gobierno Nacional acusando al Ministerio de Desarrollo Social, cuya titular es Alicia Kirchner de entregar materiales destinados a esas construcciones. Cabe recordar que los terrenos que ocupa la villa 31 pertenecen al ONABE, el organismo que administra las propiedades del Estado Nacional no afectadas a un destino específico.

Desde Desarrollo Social, el encargado de responderle fue Carlos Castagneto, “En lugar de trabajar para resolver los problemas, Macri denuncia y reclama continuamente por un problema que él mismo es responsable de atender“, dijo el secretario de Coordinación del Ministerio.

La alusión del funcionario se relaciona con el reciente fallo del juez en lo Contencioso Administrativo y Tributario porteño N° 5, Osvaldo Otheguy que ordena a las autoridades del Instituto de la Vivienda de la Ciudad de Buenos Aires poner en práctica las obras previstas en la resolución 2333 de su propio directorio, destinadas a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de la Villa 31.

“Sea por indiferencia, por desinterés, Macri adopta este tipo de actitudes. No se sabe ya qué pensar del jefe de gobierno porteño. En lugar de trabajar y hacer esfuerzos conjuntos con los demás actores para mejorar la situación de las personas que viven en los asentamientos y resolver la situación de una manera positiva y sin perjudicar a nadie, sólo busca desentenderse del tema haciendo denuncias y reclamos por un problema que él mismo es responsable de atender”, sostiene el funcionario en un comunicado oficial.

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