Las escuelas de adultos no se cierran

Las escuelas de adultos de la ciudad de Buenos Aires no se cierran. ¡No se cierran porque los docentes las defendieron, porque la comunidad los acompañó, porque la escuela pública se sostiene, porque los gremios levantaron la cabeza con dignidad, con responsabilidad, con patriotismo! No es poco en tiempos tan oscuros, cuando está en el poder un sector que se desentiende de la educación del pueblo con sentimientos contrarios a los que caracterizan a los docentes y los alumnos de las escuelas nocturnas.
Entre ellos prima el respeto por el otro y la confianza en que toda persona puede aprender, o sea lo opuesto a la actitud del gobierno que mira con desprecio a los adultos que “cayeron” en la escuela pública, y cree que puede quitarles el derecho largamente reconocido de continuar estudiando.
La Resolución 4055 fue la resolución de la soberbia, lugar desde donde no se percibe a las personas que han puesto su esperanza, su esfuerzo y su inteligencia en seguir aprendiendo. Desde esas alturas tampoco se entiende a los docentes, trabajadores que son la columna vertebral del sistema educativo. O tal vez esta última condición es la causa de la política de enfrentamiento del gobierno con ellos.
Porque el objetivo último del gobierno es debilitar, achicar, desfinanciar el sistema de educación pública: de la educación de adultos que se ocupen las ONG, las fundaciones o las iglesias. Pero no calcularon bien la capacidad de lucha, de persistencia, de sostenimiento de una convicción por parte de los docentes.
No tienen idea de que existió la Marcha Blanca y 1003 días de ayuno en la Carpa Blanca. Y una historia de cien años de lucha cuyas banderas fortalecen a los docentes y dignifican a la sociedad argentina. En esa historia se inscribe el movimiento que encabezó la Unión de Trabajadores de la Educación (UTE) de la Ciudad de Buenos Aires, quien convocó exitosamente a una Multisectorial en defensa de las escuelas para adultos y, junto a la Asociación de Docentes de la Ciudad de Buenos Aires (Ademys), estuvo en las calles hasta lograr que se derogara la resolución 4055. Que se derogara. Sin aceptar intentos de engaño con modificaciones que no cambiaban nada y con decisión. Este triunfo de los docentes es aliento y enseñanza para todo el espectro político democrático y nacional popular.

Noticias Relacionadas